Caracas.- El periodista Iván Vera, quien hace algún tiempo se fue del país y está ahora viviendo en México, está trabajando en una campaña para llevar a su nueva etapa personal a un ser muy importante, que por los trámites obligatorios, se tuvo que quedar en el país. Se trata de “Uno”, su perro.

Cuenta Vera que con menos de $800 decidió irse de Venezuela y se puso como meta reunirse con él.

“Todas las mañanas salgo a trotar a las 6:00 am, igual que lo hacía en Caracas. Las diferencia es que aquí hace más frío, que no tengo miedo y que mi perro no me acompaña, por el momento sigue en Venezuela”, destaca el periodista, citado en una nota de prensa.

En sus propias palabras no se refiere sólo a “la inseguridad, la economía, la inflación o haber bajado 10 kilos en un año; se trata, en mi caso, de no mimetizarme con la pérdida”.

Manos amigas

Vera, especializado en producción de TV, decidió en noviembre pasado dejar nuestro país. Pero lamentablemente su único capital era menos de lo que costaba el pasaje en dólares para México, además había otra situación, su perro, un mestizo de Golden Retriever con Puddle, no pudo viajar con él.

Explica que su mascota es su familia, luego que su madre y su novia se fueran del país. “Cuando me percaté de mi propia realidad económica, simplemente concluí que no podría irme nunca. Trabajar 20 años y sólo tener $800 no es algo fácil de tragar, sobretodo porque empiezas a cuestionarte decisiones del pasado”, indicó.

Una suma de voluntades y afectos le permitieron llegar en la tierra del tequila en tres meses. “Como no tenía el dinero en dólares, una prima que vive en Miami me permitió llegar a su casa porque así podía pagar el pasaje hasta Estados Unidos en bolívares. En mi trabajo me ayudaron con eso”, amplía.

Recibió apoyo para tramitar la visa de residente; “otro amigo me recibió en el sofá de su casa a mi llegada a México, luego de que consiguiera un boleto por $100 desde Miami. Y así podría seguir”, dice.

La campaña #SoloFaltaUNO

Vera nunca contó con llevar a su perro, pues no podía ni llegar él por sus propios medios, pero nuevamente amigos y conocidos reaccionaron a un post de Facebook, en el que lo daba en adopción.

Le indicaron que no lo abandonara, que hiciera una recaudación de dinero por Internet (crowfunding). “La verdad no pensé que podría obtener ayuda de esa forma. Pero nunca estuve tan feliz de estar equivocado. Monté la campaña a finales de 2016 y para el momento de mi partida había recabado más de $1000, que han sido de muchísima ayuda”, detalla.

Aún falta cubrir aspectos importantes como el costo de carga aérea de Uno, su nacionalización, gestión aduanal en México y quizás lo más importante, tener dónde recibirlo.

Postales de amor

A sus 42 años estima que la vida le depara “una oportunidad” junto a su perro. Vera reenfocó ahora su campaña de recolección hacia un concepto que llamó: #SoloFaltaUNO. Se trata de recompensar a cada una de las personas que lo ha ayudado, con una postal digital que los incluye a ambos en sitios emblemáticos de Ciudad de México.

“Es un detalle divertido, una especie de suvenir al estilo del duende de la película Amelie, que viajaba por todo el mundo. En este caso Uno y yo nos haremos fotos en el Zócalo, la Catedral de la virgen de Guadalupe, o Tehotihuacán y las daremos a todos nuestros amigos e incluso algunos totales desconocidos que nos han ayudado”, dijo.

“Mientras Uno llega, las fotos me las hago yo y reservo el espacio para él, por eso la etiqueta #SoloFaltaUNO”, indica.

“Ahora veo las cosas con optimismo, desde Venezuela era difícil. Yo no vine aquí en busca de fama o fortuna, sólo poder trabajar, vivir, caminar y tener a mi perro. Es un camino largo pero perfectamente posible”.