La barbarie roja acaba de lanzar su jugada maestra para liquidar la Asamblea Nacional y confiscar de manera global los pocos espacios democráticos que quedan en Venezuela.


Al anunciar una Asamblea Nacional Constituyente, donde Maduro y su camarilla colocan unas bases comiciales fraudulentas, destinada a montar un parapeto sometido a sus directrices, se está declarando el establecimiento de la dictadura comunista sin disimulo alguno.
Si bien es cierto que el Presidente de la República puede convocar en Consejo de Ministros una Asamblea Constituyente, (Artículo 348 CN) la misma debe ser democrática y debe representar de manera proporcional la composición política de la sociedad venezolana. Y es precisamente este punto el que Maduro ha anunciado va a desconocer de manera contundente.
Maduro, además de convocar la ANC, ha anunciado que dictará las bases comiciales, y asomó parte de las mismas. En dicho anuncio se le vieron las costuras antidemocráticas a la propuesta. Esas bases comiciales no las puede colocar Maduro unilateralmente. Esas bases deben ser sometidas a consulta via referéndum. El problema está en que los órganos que debe controlar la naturaleza democrática de dicha elección son la Sala Constitucional del TSJ y el CNE. Como bien sabemos esos entes harán lo que le convenga al régimen, y no lo que es estrictamente democrático y justo. Por lo tanto no someterán a consulta democrática las bases comiciales. De esa manera montaran un parapeto controlado desde Miraflores.
La camarilla roja pretende montar unos “representantes” del PSUV y no del conjunto de los ciudadanos. Pretender instalar de 500 integrantes, la mitad (250) con personas que forman parte de las misiones, clap, consejos comunales y otros parapetos del PSUV, es amarrar de entrada el control de esa Asamblea, con la cual atornillar a la dictadura. La otra mitad según lo que se conoce a esta hora (6y 30 pm) será elegida en circuitos municipales, con lo cual buscan reducir el peso de los grandes municipios urbanos, que al fin y al cabo albergan la mayoría de los ciudadanos de la nación.
Con una Asamblea Nacional Constituyente de carácter originario, como lo anuncia Maduro, el régimen busca clausurar definitivamente la Asamblea Nacional elegida el 6 de Diciembre de 2015, destituir a la Fiscal General de la República, eliminar gobernaciones y alcaldías, postergar indefinidamente la elección presidencial, y establecer el estado comunal, cuyas normas ya adelantó el difunto comandante Hugo Chávez, cuando intentó reformar la constitución en 2007, y que afortunadamente el pueblo rechazó.
Estamos frente a una gran huida hacia la dictadura total, por parte de la cúpula roja. Ante la imposibilidad de ganar una elección de cualquier naturaleza, acuden a una maniobra para montar una Asamblea Controlada a través del fraude constitucional.
A quienes piensan que la mayoría de los venezolanos podemos elegir una ANC que recupere la democracia, les expresamos que eso no es posible en un esquema como el propuesto, ya que lo planteado es una jugada política fraudulenta para controlar todo el poder.
Frente a esa maniobra del régimen castro madurista debemos mantener nuestro espíritu de lucha, nuestra protesta pacífica y permanente en las calles. Rechazamos esta maniobra, y retamos a la dictadura a convocar verdaderas elecciones libres y trasnparentes.