Para nadie es un secreto que el chavismo ya no es una fuerza monolítica. Vive el proceso de entropía que sufre todo partido político cuando tiene mucho tiempo en el poder.

Pero eso no quiere decir que no haya claridad en el análisis sobre la situación interna y lo que se vive de cara al país.

Corrientes a lo interno del chavismo advierten que el gobierno no puede continuar llamando a una guerra civil porque no tiene la mayoría. “Estamos a tiempo de salvar el chavismo y de evitar una guerra civil,” dicen.

De acuerdo a un informe elaborado por una de las corrientes del chavismo, se viven dos visiones sobre la realidad del país. Una la de la oposición y otra la del oficialismo.

Algunas de esas corrientes del chavismo comienzan a preguntarse cuál es la realidad actual del gobierno.

Esta tendencia moderada chavista señala que “todos debemos estar de acuerdo con que la revolución la hace la mayoría, no una minoría, eso nos obliga a preguntarnos ¿Qué es el gobierno en este momento? ¿Es una mayoría? ¿La mayoría del pueblo apoya al gobierno? ¿O una minoría es la que apoya al gobierno?”

El análisis advierte entonces: “Definimos eso y podemos ser vanguardia,  fase ofensiva, pero esa no es la realidad. La realidad es que el gobierno no tiene el apoyo de la gran mayoría, eso significa que desde el punto de vista subjetivo nosotros no podemos estar a la ofensiva, debemos estar a la defensiva y eso exige una táctica totalmente diferente”.

2013 el año que se acabó todo

Este análisis chavista expresa que “en  el 2013 perdimos a Chávez y cayó el precio del petróleo, la renta material, perdimos la base material que le daba sustento al proyecto de capitalismo de estado rentista pero también perdimos la dirección, que es lo que determina las condiciones subjetivas; en un año cambiaron las condiciones de la revolución”.

Hoy no tenemos renta petrolera, no tenemos como garantizar la comida, los medicamentos y la gente está molesta porque siente que con Chávez se vivía mejor y después de Chávez esto colapsó.

Por lo tanto señala el informe no hay condiciones subjetivas ni objetivas para continuar en la ofensiva, porque “el pueblo está pasando hambre, tiene problemas de salud, pero además hay otro problema muy grave como lo es la inseguridad, porque hay bandas paramilitares porque los funcionarios de seguridad están de acuerdo con los trenes de las cárceles”.

¿Cuál es el camino? Se preguntan en el análisis los chavistas, de esta corriente. ¿Nos imponemos sobre el pueblo siendo una minoría? ¿El gobierno se le impone a la inmensa mayoría que está molesta? ¿O echamos para atrás en aquellas áreas donde se cometieron errores, mientras se recomponen las fuerzas y se acumulan?

Eso agrega el informe implica ¿Qué  sacrificamos cabezas del gobierno que lo han hecho mal?

Lo tendremos que hacer pero debemos mandar mensajes al pueblo de que entendemos que cometimos errores que hubo responsables y que queremos rectificar. Si eso no se hace sino que por el contrario nuestro mensaje es revanchista, la gente va a decir que no estamos preparados para gobernar.

Acciones violentas con grandes movilizaciones

El analista del gobierno que presenta el informe sostiene que estamos en una guerra de desgaste con apoyo de masas. No se trata de una pequeña guerrilla armada, se trata de acciones violentas pero acompañada de grandes movilizaciones, eso exige un tratamiento especial.

“Es imposible aplastar una violencia de esta naturaleza mientras tenga un apoyo de masas de ese tamaño. Viene un escalamiento de la violencia con golpe de manos, todavía no ha pasado, pero es absolutamente previsible,  lo dicen todos los manuales de insurgencia. Hay que esperar golpes a la infraestructura, de servicio, a la electricidad, tumbe de torres eléctrica, temas con el agua que genere más zozobra, caos, molestia, ya están siendo atacados centros de salud, líneas de suministro de alimentos”.

Fascismo y odio irracional

El informe del gobierno sostiene que  hay que diferenciar entre fascismo y el odio irracional y la intolerancia.

El fascismo es ultranacionalista; con la mayor calma del mundo, el fascismo como doctrina reivindica el asesinato del otro, no llama a elecciones, se mueve en Estado de Excepción, no acepta tutelaje extranjero, se explica.

Creemos que hay fascismo, pero lo que más presenciamos es conducta reaccionarias y de un odio exacerbado e irracional presente en las manifestaciones.

Con el fascismo no hay diálogo posible pero con el odio si es posible, si buscamos las cosas que generan ese odio y los desinflamos, dicen.

“Es imposible reprimir  millones de personas que protegen a decenas y miles de violentos. La represión de la GNB filmada en acciones crueles está sumando grandes cantidades de personas a la violencia, lejos de apagarla”.

El informe refiere que los efectivos de la GNB y los colectivos llegan y revientan los portones, se meten en los edificios, golpean las puertas y allanan viviendas indiscriminadamente y sin órdenes.

“¿Y es que acaso eso va a enfriar el conflicto? ¿Ustedes creen que esa familia que no se metía por miedo no lo va a hacer ahora después de esos atropellos? ¿A quien favorecen esos videos  sobre allanamientos sin control?,” preguntan.

Gobierno tiene poca legitimidad

Otro punto que se destaca en el análisis chavista es que en este instante el gobierno tiene poca legitimidad, “y nos referimos a la magnitud del apoyo que es muy bajo, medido por las encuestadoras del gobierno que lo reconocen”.

Consideran que este escalamiento del conflicto que indudablemente sigue bajo la lógica del cero diálogo, va a obligar a la GNB a usar fuerza letal. “Eso lo dicen los manuales, si me están disparando yo voy a disparar. Si la GNB usa fuerza letal, ¿El ejército lo va a permitir? ¿El ejército va a estar de acuerdo con que se use fuerza letal no contra 10 o 20 violentos sino contra 100 violentos, respaldado por miles de personas movilizándose?

¿Qué pasará en el escenario internacional si salen fotos de francotiradores disparándole a la gente. Se han valorado las consecuencias de esta situación?

“Si seguimos invocando la irracionalidad, estamos obligando  a la GNB a usar fuerza letal porque la no letal ha sido desbordada. Esa poca legitimidad que tiene el gobierno la va a perder y eso va a obligar tanto a una reacción internacional como a la fuerza armada más formal, nos referimos al ejército, o se bajan las presiones y se aíslan las fuerzas reaccionarias o vamos a un escenario de guerra civil, escenario además que va a perder la revolución  porque ese escenario legitima una intervención internacional”, se afirma.

Ahorita no estamos en condiciones de enfrentar una guerra con ningún país porque no tenemos apoyo de la mayoría, acotan.

 Dos propuestas sobre la mesa

Finalmente en medio de este conflicto, sobre la mesa solo hay dos propuestas: Elecciones generales de la MUD y constituyente en manos del Psuv.

Ambas no resuelven las contradicciones principales desde el punto de vista táctico que padece el pueblo que son en materia económica, el hambre, en materia política, esta guerra civil, la imposibilidad de entendernos como venezolanos y en materia social, la inseguridad.

Esos tres elementos son los que en lo concreto van a tumbar al gobierno.

La lucha contra el imperialismo es la contradicción estratégica y no vamos a poder construir el socialismo en Latinoamérica sino derrotamos al imperialismo.

Pero hoy la contradicción táctica más importante que nos obliga a hacer las maniobras son el hambre, la confrontación política y la inseguridad.

Esos tres elementos son los que hay que resolver y ninguna de las dos propuestas va a resolverlos, se sostiene.

“¿Si se llaman a elecciones regionales se van a resolver los problemas del país? No,  como tampoco lo va a hacer las elecciones generales o la constituyente pero las regionales le quitan base social al fascismo que está extremadamente violentas”.

No hay posibilidades de expresarse con el voto. La gente  está furiosa, afectada en su dignidad, pero sino abrimos espacios democráticos esa gente va a sumar a los fascistas, reaccionarios, totalitarios, así que la salida no puede ser invocar  más guerra porque somos minoría internamente y en el ámbito internacional, asegura el informe chavista.

“No tenemos la mayoría del pueblo. Es absolutamente irresponsable llamar a Rondón a pelear, del otro lado hay bastante Rondón, gente molesta, no sigamos dividiendo al país en burgueses y proletarios, 8 millones de personas que votaron en el 2015 no son todos burgueses y de este lado tampoco hay puros proletarios”.

Concluye el informe en que hay que cambiar el discurso porque no somos mayoría, se recupera reconociendo errores, no diciendo estamos de acuerdo con la paz insultando al otro, sino con actos concretos. Estamos a tiempo de salvar al chavismo y evitar una guerra civil.