El viernes pasado trabajadores de Venalum escenificaron un incidente que se puede calificar de bochornoso porque el presidente de Sutrapuval, José Hidalgo, esperó en la sede de la Fiscalía en Puerto Ordaz, al consultor jurídico del sindicato de profesionales, Julio Rodríguez, quien iba a introducir una denuncia por corrupción y allí Hidalgo, violando cualquier ley del país, quiso impedir ese derecho de Rodríguez.

Por supuesto aquello terminó en empujones y según Hidalgo con un brazo fracturado y lesiones que ameritan a su juicio una acusación penal contra Rodríguez y varios miembros del sindicato de profesionales de Venalum.

Y es que la distribución de las toneladas de aluminio en el sector sindical, tal cual como se hacía con los vehículos en Sucre, cuando las empresas ensambladoras de automóviles funcionaban en el país, que debían otorgarle cupos de carros al sindicato para éste venderlos, lo que generó muertes en ese sector, también parece generar conflictos en los sindicatos del aluminio.

Claro, nadie va a admitir eso. Ni siquiera la empresa. Es más, es posible que esta periodista reciba algún tipo de contacto verbal o amenaza por decir eso.

Sólo que los trabajadores del sector aluminio, todos, saben que es verdad y por eso hay tantos queriendo ser sindicalistas porque aun una empresa del Estado mal administrada, en cualquier rubro, sigue siendo un buen negocio para quien la dirige.

La versión de varios dirigentes de Sutrapuval, sindicato de profesionales que agrupa a quienes laboran en Venalum es que Hidalgo se lesionó a si mismo arrojándose contra la pared. Por supuesto Hidalgo quien como Chávez quiso ser animador de televisión, siempre lleva con él, dos adláteres quienes cámara en mano filman todas las acciones del presidente de Sutrapuval, a quien sus amigos por cariño, llaman TVMen.

Hildalgo se trasladó hasta la emergencia de una clínica de la ciudad donde se le diagnosticó raspones a la altura de la cabeza.

La directiva de Sutrapuval está dividida hace meses. Todos se acusan mutuamente de cualquier cosa, de corrupción, de locos, de malvados, en fin, la imaginación da para todo.

Aseguran los adversarios de Hidalgo en el sindicato que “este señor se mandó a tomar varias fotos en su lecho de convalecencia para enviarlas a un grupo de amigos llamado TV MEN para decir que el abogado julio Rodríguez lo agredió  cosa que es totalmente falsa.”

Admiten los dirigentes sindicales, antes compañeros de fórmula de este ciudadano, que “nuestro único delito fue haberlo llevado a ser presidente de nuestro sindicato de profesionales de Sutrapuval porque se ha dedicado a amedrentar a sus propios compañeros de trabajo.”

Veremos los guayaneses, accionistas de esas empresas del Estado, cosa que se le olvida a ellos y al gobierno, un nuevo capítulo de Los emocionantes eventos a los que nos acostumbra Venalum, sus trabajadores y el sector sindical del aluminio. A comprar cotufas, señores.