Funcionarios de Servicios Generales de la gobernación del estado Bolívar, este sábado llegaron hasta las residencias Guarapiche en Unare y después de vociferar a los vecinos que salieran que venían a recoger la basura, exigieron un pago de 400 mil bolívares o en su defecto cuatro comidas.

La historia es muy simple. En Unare hace casi un mes que no recogen la basura en las zonas residenciales. Los vecinos pensamos que se les perdió la dirección a quienes deben prestar el servicio desde CorpoSanFélix; la alcaldía de Caroní o el ente público que debe cumplir con ese deber.

Un vecino llamó al director de Servicios Generales de la gobernación del estado Bolívar, Teófilo León.

Como son amigos, León, le dijo que si que no se preocupara que el mandaba un camión de servicios generales a recoger los desechos. El vecino le explicó vía telefónica que la cantidad de basura y el hedor, ya que esa es la palabra que expresa la situación, son inaguantables.

Efectivamente León ordenó a unos trabajadores dirigirse a recoger la basura, ojo el vecino es chavista y la gobernación es chavista, algo perfectamente normal. Lo hacían los adecos, los copeyanos, hasta los de la Causa R. Seguro también lo harían los de PJ o VP, si alguna vez llegan a gobierno.

Sólo que los trabajadores como unos gañanes, o sea malandros, llegaron gritando y exigiendo a los vecinos, un pago o en su defecto un plato de comida.

Los vecinos no pudieron ni siquiera llegar a un acuerdo con los tipos. Las vecinas salieron con comida, porque en verdad la situación es inaguantable y los ciudadanos estamos sometidos a una extorsión permanente para que se lleven la basura.

Es como los tipos que venden agua en los sectores de la ciudad que no les llega por tubería. Cada semana aumentan el tambor, bueno así pasa con la recolección de la basura.

Pero los sujetos, porque ya a estas alturas del relato son sujetos como en los partes policiales como sintieron que no fuimos suficientemente rápidos abriendo la cartera, pues dijeron  que podrían recibir pago en transferencia , ¿Qué tal?, se marcharon después de insultar a todo el que quisiera escucharlos. Y de paso dejaron la basura allí así que seguimos con el hedor e insultados y humillados.

En fin, la basura sigue allí. El hedor envuelve todo. Lo que quiso ser un gesto de buena voluntad se convirtió en una oportunidad para un nuevo atropello.

Esperamos que el alcalde, Tito Oviedo, ojalá le llegue el cuento, y se mueva para que SupraGuayana sea un hecho y los ciudadanos podamos pagar por el servicio a fin de tener autoridad para reclamar y que los trabajadores no anden como mendigos por allí pidiendo.

Agradecemos a Servicios Generales por su gesto de buena voluntad y aunque no pedimos que boten a sus sujetos, de pronto los pueden poner a limpiar el alcantarillado de la ciudad para que sean un poco más educados. Carmen Carrillo/Foto redes sociales