Islas Turcas y Caico

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El Universal/Gabriel Balbas.-Ubicadas al sureste de Miami, entre Las Bahamas y La República Dominicana, se trata de un territorio británico de ultramar conformado por ocho islas principales, de las cuales solo seis están pobladas. De las islas Turcas y Caicos se sabe lo necesario: maravillosas playas tropicales, paisajes soñados, y un ron local que deleita a propios y visitantes.

 ¿Cómo llegar?
Básicamente hay dos formas de transportarse hasta allá: por avión, aterrizando en el aeropuerto internacional de Providenciales; o en las rutas de cruceros que llegan al puerto de la capital en la isla, Grand Turk. Desde Miami salen dos vuelos diarios, al igual que desde las ciudades de Atlanta y Nueva York; mientras Air Canadá ofrece un vuelo semanal (los domingos) para conectar desde Montreal al archipiélago caribeño. La mayoría llega por barco, en alguna línea de cruceros, tras una noche de navegación desde Las Bahamas, anclando muy temprano en Grand Turk; la isla principal del territorio llamado oficialmente, en inglés, Turks and Caicos.
Las preferidas de los piratas
Entre el siglo XVII y principios del XVIII, estas islas eran un lugar estratégico para el asentamiento de los piratas. La cantidad de cayos y pequeños islotes eran ideales para esconderse y sorprender a los buques que transitaban por la zona. En las aguas de las islas Turcas tuvo base Anne Bonny, la mujer irlandesa conocida bajo el diminutivo de «boon», quien es considerada una de las piratas más famosas de todos los tiempos.
Sin alejarse del muelle
La belleza de las costas de Grand Turk es tal que no hace falta moverse del puerto de llegada para disfrutar de las sedosas arenas blancas y las transparentes aguas que dejan ver la fauna marina que se pasea tímidamente entre los pies de los bañistas, aun cuando estés en aguas más profundas y sumergido hasta el cuello. Lo traslúcido de sus playas es impactante. Además, hay una larga hilera de tumbonas y sillas provistas por las compañías de cruceros para que los visitantes se sientan a gusto y disfruten de un chapuzón a orilla de muelle.
Una mezcla de rones del Caribe da vida a los rones de Turks y Caicos
Bambarra, el ron de las Islas Turkas, es una bebida bastante especial porque se realiza a partir de una mezcla de varios rones seleccionados en distintas islas del Caribe. A diferencia de otros países, donde compran la materia prima y la importan para el proceso de producción local, esta marca compra rones ya destilados y envejecidos, para luego mezclarlos y lograr un producto con valor diferencial de características propias. Realmente solo el blending y el embotellado ocurren en el territorio. Sin embargo, no dudan en catalogarlo como el ron con «El espíritu de Turks & Caicos». Los creadores de este destilado tuvieron dos años trabajando en la necesidad de darle a Turcas y Caicos un ron propio, para emparejarse con el resto de las Antillas, donde esta bebida es un apetecido producto para los visitantes. Para ello analizaron los rones disponibles para importar y mezclar que ofrecen otras islas, logrando un licor que se asemejara a la herencia cultural y al paladar de la zona.
 
Una cata de rones frente al mar 
Justo al bajar del barco, al lado del puerto, está una barra con vista al mar que tiene como propuesta principal los rones de la marca local Bambarra. Se pueden degustar en sus presentaciones: blanco, black 4 años, coco, Bambarra 2 años, Reserva 8 años, y Trouvador (llamado así en honor a un barco de esclavos de la época colonial que naufragó en estas costas, y trajo consigo a los antiguos pobladores de la isla). El Bambarra 2 años es el más popular de la isla, por su precio más bajo, sus toques a madera, y su alcohol marcado. Tiene las características que normalmente enganchan a los foráneos con los rones jóvenes del Caribe. El ron 8 años de la marca ya resalta toques más cálidos en la nariz, con sus notas a caramelo y vainilla, mientras el boca es dulce pero potente. Cada destilado era servido en una pipeta, justo frente al paradisíaco paisaje playero que parecía sacado de una postal ¡Sin duda una de las mejores catas de ron que pueden disfrutarse en el Caribe!
Para finalizar 
Es infaltable el paseo por la pequeña zona comercial, donde están las tiendas de licores nacionales e importados, los concurridos locales de recuerditos y artesanía típica, las joyerías (que todos los turistas visitan, aunque sea para curiosear) y par de propuestas para disfrutar de la comida caribeña con la sazón de las islas turcas.
@gbalbas