La zona de confort

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Reinaldo J. Aguilera R.Casi todas las redes sociales en estos tiempos turbulentos, nos mantienen más informados de la realidad cotidiana que nunca antes, los eventos de cualquier tipo ya son transmitidos prácticamente en tiempo real, no hace falta como antes ver un noticiero o buscar algún medio informativo; eso nos lleva a pensar de igual manera que nuestra responsabilidad en contribuir a solventar algo es, o al menos debe ser de una acción mucho menos lenta que hace algún tiempo atrás.

El mejor ejemplo de lo anterior ocurre con la red social Twitter, lo ocurrido durante el fin de semana con los terribles sucesos ocurridos en Texas, Ohio y en la ciudad de Chicago, los conocimos prácticamente en tiempo real; en nuestra Venezuela cuando existe un llamado a ubicar un medicamento o algún tipo de ayuda de carácter social, casi de inmediato muchísimas personas se activan e incluso hacen seguimiento hasta que se consigue la medicina y se resuelve la situación, justamente eso es de lo que se trata, de ser proactivos, lamentablemente no es el deber ser en todos los casos.

Les comparto en consecuencia estimados lectores mi inquietud al respecto, lo que me hace recordar un caso ocurrido hace 2 años y que aunque parezca mentira está tan vigente como en aquel momento hoy en 2019, lo observado en aquel año me llamó poderosamente la atención, se trató de un video que se hizo viral muy rápidamente por las redes sociales, respecto a la situación que presentaba y aún presenta la morgue de Valencia, ubicada en la Ciudad Hospitalaria “Enrique Tejera”, en el estado Carabobo, cabe destacar que es exactamente igual en todas las morgues de Venezuela.

El recorrido que se efectuó en dicho video, más que deprimente, es fue definitivamente muy triste diría yo, observar cuerpos de varias personas abandonados, en avanzado estado de descomposición,  con animales sobre ellos es algo que simplemente no debe suceder, eso atenta contra la dignidad humana; ¿Ante éste feo espectáculo que dijeron  los responsables?, pues nada en aquel momento y nada años después, solo un silencio sepulcral.

Es perfectamente entendible y loable que los ciudadanos apoyemos a quienes sufren o necesitan resolver un grave problema y es así como nos damos cuenta que en paralelo siempre se habla de que hay que efectuar un llamado a tal o cual autoridad para que atienda lo que es su responsabilidad; particularmente pienso que más que un llamado hay que exigir rotundamente la acción de quienes tienen competencia en el área de salud en el caso referido, para que esas cosas no ocurran.

Lo preocupante no es solo el caso expresado, es que prácticamente un país entero se encuentra en esas condiciones deplorables, no existen políticas reales que estén atacando lo puntual que tiene que ver con el normal desenvolvimiento de los pueblos y ciudades, con la calidad de vida de los ciudadanos; todo se circunscribe a ataques contra todo aquel que quiera o pretenda demostrar que las cosas están mal y están muy mal, sobre todo de quienes apoyan al régimen, pero créanlo o no, también ocurre del lado de algunas personas  que se dicen de oposición y ese modo de actuar lo que hace es daño y no ayuda, se dedican a restar y no a sumar.

Aquí lo que cabe señores es que todos aporten y lo digo con responsabilidad, tiene que ser desde todos los sectores, no solamente sentarse a esperar, tenemos un ejemplo clarísimo, todos los días existen constantes ataques de muchos contra la dirigencia política de oposición y mientras atacan enfurecidamente a quién les parezca, están en una panadería del Este de Caracas pagando en dólares o en Madrid tomándose fotos, es así.

En tal sentido podemos afirmar sin dudar que muchos viven en la denominada “Zona de Confort”, en el entendido que la zona de confort psicológicamente hablando, se refiere a un estado mental donde la persona utiliza conductas de evitación del miedo y la ansiedad en su vida diaria, sin meterse en muchos problemas, sin involucrarse, utilizando comportamientos rutinarios para conseguir un rendimiento constante sin asumir ningún riesgo, es decir, con el “piloto automático”.

A esas personas que viven cómodas y sin compromiso les pregunto lo siguiente: ¿Creen ustedes que realmente quejándose constantemente van a resolver algo? ¿Piensan que si la clase política hiciera todas sus tareas con efectividad, Venezuela y la sociedad en general serian perfectas? ¿Creen que nosotros los ciudadanos no tenemos responsabilidad en que las cosas mejoren y cambien?.

Solamente voy a responder desde mi puesto a la última interrogante, mi respuesta es “SI”, TODOS así en mayúsculas  somos responsables, bien sea por acción u omisión, pero responsables al fin; por eso mi mayor deseo es que se asuman las posiciones de manera correcta y avancemos como uno solo, hacia el fin último que es tener un mejor país para todos, recuperar nuestras vidas, nuestras familias, nuestros espacios.

Por tal motivo es imperioso sumar y no restar, muchos pensarán que se les está atacando desde ésta palestra, pido disculpas de antemano, mi intención no es la de atacar a nadie, solamente señalo que hace falta un poco más de positivismo y esfuerzo constante para el logro de una Venezuela que sea mejor cada día, para que salgamos pronto de esta pesadilla de ya 21 años, de eso se trata, así de simple y sencillo.

 

@raguilera68/@AnalisisPE