En medio de una crisis, más política que económica, Martín Guzmán, ministro de Economía de Alberto Fernández, renunció este sábado 2 de julio.

Tanto Alberto Fernández como Cristina Fernández, presidente y vicepresidente del país, respectivamente, conmemoraron un año más de la muerte de Juan Domingo Perón, en dos actos separados y día por medio.

En ese ambiente, Martín Guzmán, mediante una carta informó a Alberto Fernández la decisión.

«Seguiré trabajando y actuando por una Patria más justa, libre y soberana», dice un fragmento del texto compartido por Guzmán.

Ante la medida que obviamente tomó de sorpresa al gobierno de Alberto Fernández, que parece hacer agua por todos lados, el Primer Mandatario convocó  a una reunión urgente en Olivos, la residencia oficial del Presidente de la república,  tras enterarse de la noticia.

Así sostuvo un encuentro con algunos de sus colaboradores más cercanos -el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, y la portavoz, Gabriela Cerruti-, y con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

Luego de horas de deliberación, de sostener por fin, conversaciones con la vicepresidenta Cristina Fernández, con quien la comunicación era escasa o nula, desde la presidencia y vía la vocero, Gabriela Cerruti, anunciaron que Silvina Batakis, es la nueva ministra de economía.

Ella pertenece al equipo de Daniel Scioli, quien también tiene poco más de un mes en gobierno, debido a que Alberto Fernández, despidió hace un mes a Martin Kulfas, del ministerio de Comercio, cargo que ocupa Scioli.

En apenas un mes, en Argentina el dolar ha dado un brinco en el costo con respecto al peso; pasó de 200 a 250; la inflación aumenta todos los meses; hay un corte de camioneros por el precio de los combustibles y la última medida de Guzmán, antes de tirar la toalla, fue instaurar un nuevo cepo para impedir que las reservas internacionales del país caigan por un despeñadero.

Esa es la realidad que viven los argentinos en este momento en el país sureño.