Después de estar cuatro años detenido, el diputado (2015-2020), Juan Requesen fue condenado a 8 años de prisión.

Como si fuera una puesta en escena, la jueza que llevó todo el proceso, esperó a que fuera el día 4 de agosto, exactamente a cuatro años del llamado ataque con drones contra Nicolás Maduro Moros en el acto de la avenida Bolívar, a propósito de celebrarse un aniversario más de la Guardia Nacional Bolivariana, para anunciar la sentencia, que según amigos y familiares, ya estaba cantada.

Juan Requesens, detenido desde el mes de agosto del año 2018, fue declarado culpable y condenado a 8 años por el delito de conspiración.

De acuerdo al twitter de Román Camacho @RCamachoVzla, “el juicio a Requesens y a 16 coacusados más culminó a la 1 am y tras 5 horas la jueza leyó la sentencia hoy 4 de agosto, día en el que se cumplen 4 años desde el atentado”.

A Requesens lo detuvieron por presuntamente haber participado en el operativo.

La verdad que jamás el gobierno aceptó es que Juan Requesens, simplemente le hizo un favor que le solicitó su jefe político, Julio Borges, quien lo llamó para pedirle que sacara a varios jóvenes que necesitaban salir del país.

Requesens, dentro de la precaria acción política que realizaba la oposición política en Venezuela, era el responsable de sacar a los dirigentes políticos que el gobierno de Nicolás Maduro calificaba como peligrosos, por la frontera con Colombia.

Y eso fue lo que hizo, cuando lo llamó Borges: Sacó a varios jóvenes por la frontera.

Sólo que aparentemente esos muchachos eran los que habían manejado los drones enviados al evento militar a atacar a Nicolás Maduro, (obviamente a matarlo) y al resto de quienes conformaban la parada militar en el palco presidencial.

En esa ocasión, por cierto, faltó más de la mitad de quienes siempre acompañan a Nicolás Maduro en ese tipo de eventos.

Pero el preso fue Juan Requesens y 16 personas más, cuando la lógica indica que todo aquel que ese día no fue, del gobierno digo, debió haber dado una explicación por la ausencia.

Esa es la razón por la que Nicolás Maduro ya no asiste más a eventos con público en el país, porque ahora no solo desconfía de sus enemigos, sino también de quienes se dicen sus amigos.

Posiblemente la defensa de Juan Requesens, podría solicitar que el joven sea liberado, debido a que ya cumplió la mitad de la pena. Saldría, si en el gobierno, admiten, que en verdad Requesens, fue una víctima más, de la «sapiencia de la oposición», debido a que la Ley establece que un penado luego de cumplir la mitad de la condena puede solicitar su liberación, siempre y cuando haya mostrado buena conducta y ciertamente Juan Requesens, lo ha hecho.

Además no es justo que ese muchacho haya sido «molido» de ese modo tanto por el gobierno como por sus «amigos» de la oposición, sin dejar de mencionar por supuesto que el padre de Juan Requesens, fue uno de los médicos de Hugo Chavez, cuando éste llegó al gobierno.