A raíz de la explosión atribuida al crimen organizado en Ecuador  que dejó este domingo  cinco personas muertas, el presidente, Guillermo Lasso, decretó un estado de excepción por 30 días en la costera ciudad de Guayaquil, una de las más afectadas por la criminalidad vinculada al narcotráfico.

El presidente del país que divide al mundo por la mitad enfrenta a fuerzas de la izquierda comandadas por Rafael Correa y al narcotráfico. Lo que no se puede afirmar es que haya conexiones entre ambos pero ciertamente tampoco se puede negar.

Con sólo un año en el poder, el dirigente político, identificado con la derecha, aunque en realidad debería decirse que no está identificado con la izquierda, porque en América Latina no existe la derecha, existen élites gobernantes atrasadas que se oponen al progreso de los pueblos, ha tenido que lidiar con explosiones, matanzas en las cárceles (otro de los sitios donde conviven evangélicos, izquierdistas y narcotraficantes y desde donde trazan líneas ideológicas); y todo tipo de hechos violentos, lo que lo convierte en protagonista, en contra de su voluntad, de la película «Duro de matar».

Ahora, vía redes sociales, la izquierda y el narcotráfico desarrolla la tesis de que Lasso debe renunciar porque tiene cáncer.

Efectivamente, el Presidente de Ecuador tiene cáncer pero se trata de un melanoma, es decir, un crecimiento desordenado de células en la piel. Es tratabley la sobreviviencia de quienes lo sufren es del 97%. 

«He declarado en estado de excepción a la ciudad de Guayaquil debido a los sucesos delictivos dados en las últimas horas. Se dispondrá de toda la fuerza pública para restablecer el control de la ciudad», señaló el mandatario en Twitter.

Lasso, quien asumió el cargo hace un año, advirtió: «no permitiremos que el crimen organizado pretenda manejar al país», donde el narcotráfico deja cuerpos decapitados en las calles y colgados de puentes al estilo de los cárteles de México.

El estado de excepción regirá desde este domingo en este puerto de 2,8 millones de habitantes del suroeste del país y se extenderá por 30 días, precisó en rueda de prensa el secretario nacional de Seguridad Pública y del Estado, Diego Ordóñez.

La explosión ocurrida la madrugada de este domingo en el popular barrio Cristo del Consuelo dejó 5 personas muertas que han sido identificadas y no tienen antecedentes penales, expresó también en conferencia de prensa el ministro del Interior, Patricio Carrillo.

Carrillo dijo que a causa de la detonación hay 17 personas heridas, algunas con antecedentes. «Muchos de ellos, por no decir la mayoría, se están acogiendo al silencio y no quieren aportar con la investigación», indicó. Más temprano, las autoridades habían reportado 20 personas con lesiones.

En abril, Lasso declaró por 60 días un estado de excepción en las provincias de Esmeraldas, Manabí y Guayas, cuya capital es Guayaquil, a causa de la violencia ligada al narcotráfico. ama (afp, efe, el comercio, el tiempo)