Gabriel Moreno

En Guayana hay  patronos que cometen fraude a la ley (y a la vida), cuando pagan los salarios compuestos (dólares y bolívares).

Ocurre fraude a la ley, se dice,   cuando, desde la patronal, y  a través de la astucia o trampa,  de manera  consciente y deliberada, en las relaciones laborales se deja de aplicar correctamente las normas legales laborales (ley o contratos de trabajo) a los fines perjudicar  los derechos y beneficios  de los  trabajadores.

Es común ya, en esta época de crisis institucional/sistémica,  que el pago de los salarios en muchas entidades de trabajo se incorpore el factor dólar americano  el cual, cohabita, en esa función de pago, con la moneda nacional, el bolívar.

Hay entidades de trabajo que, globalmente, pagan lo equivalente a 270 dólares mensuales distribuidos así: 150 directamente en dólares físicos, y los otros 120, lo pagan en bolívares, y en ambos casos no dan recibo de pago, y, por tanto, eliminan, de momento, la prueba del pago del salario.

Lo pagado en dólares  físicos (el 55,5% del salario real), no impacta en los cálculos y pagos de los demás derechos y beneficios laborales.

Esos 150 dólares son excluidos como factores de cálculo y  pago de los  días libres, feriados, bonos nocturnos, vacaciones, bono vacacional, utilidades, prestaciones sociales y todos los demás beneficios.

¿Es legal esa conducta patronal?

No, no lo es!

Esa tan en boga práctica es contraria al concepto del salario previsto en la LOTTT, articulo 104, y en lo normado, en ese sentido, como definición internacional del salario según el Convenio 95, que versa sobre la protección del salario, emanado de Organización Internacional del Trabajo, OIT, y válidamente ratificado el mismo por la Republica de Venezuela( hoy  República Bolivariana de Venezuela), desde el 10 septiembre de  1982, el cual,  y por esa condición, de acuerdo al artículo 23 de CRBV, es de aplicación directa por los tribunales y otros órganos públicos y entes privados.

De acuerdo a la LOTTT,  esa conducta  venida de los patronos, es una forma de tercerización, es decir,  a través de maniobras ilegales se esquiva la aplicación correcta del salario en sus efectos múltiples e integrales, a que tienen derecho los trabajadores; es una forma de burlarse de la ley, y desafiarla.

Es un fraude a la ley. Un ilícito.

Los patronos que así actúan (y sus representantes legales/administrativos), creen que se la “están comiendo”, pero no es así.

Para hacerse intocables, piensan, montan una trampa. Anticipadamente borran la prueba del pago de los salarios, y de nuevo vuelven a violar la ley.

No dan recibo de pago ni exhiben, de seguidas, ninguna demostración técnica de esos pagos.

Obvian que todo patrono, en Venezuela, tiene la obligación legal de dar recibo de pagos.

Habido en ejecución un masivo fraude a ley, los tribunales laborales y los órganos administrativos del trabajo, tienen todas las herramientas y facultades para corregir esas nefastas situaciones.

Conozco de una empresa (pero no es la única) que a la totalidad de sus trabajadores les paga un salario compuesto (dólares/bolívares), y, como venimos diciendo, excluye a los dólares del impacto en los cálculos del 100% de los beneficios laborales.

Una forma muy sencilla, y práctica, de probar esa forma de pago compuesta de los salarios, es que el Ministerio o la Fiscalía Laboral del Ministerio Público, convoquen a una Asamblea General de Trabajadores de la respectiva entidad de trabajo, y a éstos le pregunten a los laborantes, cómo es que vuestro  patrono les paga el salario, y al finalizar ese evento laboral levanten acta, validada por los trabajadores con sus firmas.

Si, en ese encuentro, los trabajadores confirman, libremente, este relato, quedará probada esa forma mixta de pagar los salarios, y, eso, de acuerdo al concepto normativo constitucional de primacía de la realidad sobre las formas y apariencias, es lo que vale.

Probada esa forma de pagar el salario, los patronos incursos en fraude a la ley, han recalcular y pagar a todos los trabajadores de manera retroactiva, sus derechos y beneficios erráticamente pagados.

Surgirá un inmenso pasivo laboral.

Advierto que de acuerdo a la libertad probatoria, propio del derecho del trabajo ciencia, hay otras múltiples, diversas y eficaces formas de probar esa realidad, y que los litigantes laborales, lo sabemos!

Cuando hay justicia, hay paz!