Grisel García / Periodista freelance / Fotografía: cortesía / El talento venezolano sigue traspasando fronteras y para muestra un botón: Juan David Cueva Muñoz, conocido como ‘Lil Cave’, enloqueció al público en La Voz Perú 2022, dado que se consagró en la etapa de conciertos en vivo luego de dejar la calle, donde trabajó al menos dos años para ganarse la vida.

Con su voz potente, dominio de escena y facilidad para interactuar con la audiencia, cautivó al coach Christian Yaipén, vocalista principal de la orquesta de cumbia Grupo 5, «Grupo de Oro del Perú», quien no dudó en girar su sillón para seleccionar y acompañar durante la competencia de canto.

Este joven de 23 años es multifacético; resulta músico, buen aprendiz del inglés, comunicador social, egresado de la Universidad Rafael Belloso Chacín (URBE) en el área audiovisual, actor de teatro formado en la reconocida academia de artes escénicas Barikai y estudiante, por un tiempo, de la escuela de música Max Alliey.

Radiografía de ‘Lil Cave’

 ‘Lil Cave’ ama escribir canciones, disfrutar películas y crear contenido para redes sociales. Sin tapujos y miedo al qué dirán, relata su historia con valentía:

“Todo empieza a finales del año 2019, cuando a pesar de estar en mi zona de confort en Venezuela empecé a sufrir fuertes ataques depresivos y ansiosos; una gran cantidad de veces sufrí muchos ataques de ellos, tuve muchísimos pensamientos negativos a raíz de problemas personales que estaba pasando en el momento.

Por ello, estuve medicado psiquiátricamente. Luego decido dejar mi comodidad y migrar hacia el Perú, para hacer un cambio de aires e intentar buscar un mejor futuro, utilizar todos mis conocimientos para poder lograr algo positivo con mi vida, intentar en el camino salir del hueco emocional donde estaba ubicado en el momento.

Al llegar al Perú, en marzo de 2020, pasa la situación de la pandemia.

En vez de mejorar, se veía más oscura: encontrar trabajo o trabajar como tal era una misión imposible, dadas las situaciones y manteniendo siempre que estaba medicado.  Apenas la pandemia empieza a bajar, cuando las personas podían salir de sus casas, empiezo a buscar trabajo en muchos sitios.

Sin embargo, las puertas fueron cerradas en mi cara por el hecho de ser extranjero.

Tocó, una cantidad enorme de veces, escuchar el lamentablemente famoso ‘no contratamos extranjeros’.

Ahí es donde una de mis tías más cercanas me escucha cantar con mi ukulele y dice: ‘Ya que no hay trabajo, deberías intentar cantar en la calle y ver cómo te va’, cosa que pensé por un buen rato, nunca había hecho eso en mi vida y, como toda cosa nueva, da un poco de temor.

Finalmente, me lleno de valor y decido tomar mi ukulele e ir a la avenida principal de una linda ciudad llamada Huaraz.

A todo pulmón, me puse a cantar mis canciones favoritas. Para mi sorpresa, entre moneda y moneda me di cuenta de que había hecho una cantidad considerable de dinero.

Acto siguiente, me dedico a hacerlo diariamente por un buen tiempo hasta que encuentro trabajo en un centro de salud mental comunitario, en un pueblo llamado Carhuaz.

A partir de ahí, la vida me empezó a sonreír: poco a poco todo el esfuerzo y esmero que le puse a mi música me ayudó, terminé participando en el mejor programa de canto a nivel internacional: La Voz”.

Músico desde la infancia

Incursionó en la industria musical desde temprana edad. “Mi inspiración en la música empieza, prácticamente, a los tres años edad y está relacionada mucho por el lado religioso. Crecí en un hogar cristiano y, siempre, desde pequeño he ido a la iglesia cristiana. Justo ahí la música es un punto muy, muy importante. Empecé a darme cuenta de lo mucho que me gustaba y empecé tocando percusión menor y mayor, quería en un futuro poder pertenecer a la banda de la iglesia, lo cual pude lograr a su debido tiempo.

Con el tiempo, me fui dando cuenta de que podía cantar y tenía una linda voz para hacerlo; empecé a cantar en la iglesia, primero en el coro y luego dirigiendo las canciones de la iglesia. De ahí surge, de cierta forma, el dominio al público y poco miedo escénico que tengo”, relata.

Una figura reconocida lo inspiró. Se trata del artista británico Ed Sheeran.

“A partir desde los 16 lo empecé a escuchar. Con su música y forma de tocar la guitarra, y componer canciones, me inspiró muchísimo a escribir mis canciones, aprender a tocar guitarra y, de cierta forma, tener un estilo más propio de mi canto. Mi estilo de voz va muy relacionado a Ed Sheeran y Billie Eilish, quienes podrían considerarse mis dos principales inspiraciones vocales y de estilo de composición musical”.

De cerca con Venezuela

Envía un mensaje inspirador y contundente a los venezolanos  en Venezuela y el mundo, desde Perú.

“Nada es imposible. Cuando se está en un país lejano al nuestro todo se siente diferente, todo se siente denso y más aún cuando uno está solo; los obstáculos siempre estarán ahí para molestarnos y hacernos caer, va de nuestra parte tumbar cada uno de ellos para levantarnos e ingeniar una forma de echar para adelante. La mía fue el canto, pero hay mil y un maneras de hacerlo. Eso es una de las cosas lindas de la vida, siempre hay una manera”.

Aconseja a todas aquellas personas que ven imposible lograr sus sueños. Sobre todo, se dirige a los amantes del universo artístico.

“Busquen dónde mostrarse, hay muchos lugares donde mostrar ese talento escondido o que se sabe que está, pero no se ha podido enseñar al mundo.

Últimamente, la movida artística es enorme y muy linda; hay micrófonos abiertos para cantar y mostrar esa voz. También, teatros comunitarios. En cualquier sitio se puede mostrar el arte, solo hay que buscarlo con muchísimo ánimo.

La vida del artista es una de las más complicadas, pero con fe y voluntad se puede llegar lejos. Siempre recuerden: pensar en grande para ganar en grande”, recomienda.

Sueño cumplido

De las innumerables voces participantes, la voz de ‘Lil Cave’ impresionó más de lo normal a Yaipén.

No olvida cuando lo escogió, hasta recuerda las sensaciones y emociones que experimentó.

“Sentí una euforia indescriptible, era algo muy irreal. También, sentí una liberación tremenda; llevaba muchos días sin poder dormir pensando en la audición, los nervios y la ansiedad.

Esos días los viví de forma muy intensa, me sentía ahogado. Por eso mismo, al ver que Christian volteó, al final de la canción, grité muy fuerte, ¡sentí que lo había logrado a pesar de lo difícil que había sido!”, expresa.

Al formar parte de La Voz Perú y ser tan aplaudido se sintió complacido.

“Siempre había soñado con estar en La Voz, ya que siempre tenía como pasatiempo ver audiciones a ciegas en Youtube. Cuando vi las convocatoria para las audiciones no lo pensé dos veces”, confiesa el artista.

Para ‘Lil Cave’, el muchacho zuliano, de Maracaibo, 5 julio, “el éxito está a la vuelta de la esquina, esperando por nosotros”.