Después de casi cinco días el líder negativo alias El Conás, se convirtió en tendencia en twitter.

El sujeto cuyo nombre en cédula es Oscar Guzmán Chirinos (31), anunció un baño de sangre en las instalaciones de los tribunales de justicia, fiscalía y sedes de la GNB y del Cicpc, si no dejan en libertad a sus hermanas, quienes –precisa- son inocentes.

El sujeto que antes era sargento de la GNB, exactamente del Conas, pero que mató a un policía en el estado Zulia y terminó preso en el retén de Cabimas, de donde se fugó posteriormente, dijo que ellas no tienen la culpa de ser familia de él pero “así como han puesto presa a mi familia, prepárense todos porque voy a atacar a todos sus familiares, de jueces, cipecos, fiscales, que son inocentes como mi familia”.

El Conas hizo un llamado a todos aquellos cuyos familiares fueron asesinados en procedimientos policiales, alegando que fue un enfrentamiento con la autoridad pero que además tenía prontuario que le hagan llegar la información que él se ocupará junto a su “equipo” de hacerles pagar por eso.

En menos de cuatro días, toda la familia de Oscar Guzmán Chirinos ha sido detenida. A todos los han acusado de ser los integrantes de la banda que se ocupan de realizar la logística para las extorsiones que comete alias el Conás.

A algunos les han encontrado uniformes, armamento y hasta explosivos en un vehículo.

Todos los detenidos, de acuerdo a las fotos publicadas por los cuerpos de seguridad, son mostrados en condiciones bastante paupérrimas como si fuera gente que vive en la calle.

Vía redes sociales, nadie se ha atrevido a hacer algún comentario a favor de El Conás. Todos creen que va a terminar como el Koki o como cualquier otro líder negativo.

Otros creen que El Conás es un sujeto vinculado a la “oposición terrorista” venezolana como dijo un usuario de twitter.

Pero lo que si es cierto es que fue reforzada la seguridad en tribunales, sedes del Cicpc y de la GNB, de la Fiscalía, porque todos se toman en serio las amenazas de El Conas.

En fin, si no fuera porque la cosa es verdad, uno podría llegar a pensar que está leyendo una novela de Marcial La Fuente.