Elizabeth Fuentes en El Cooperante cuenta la historia de los Ramírez. Si, la de Rafael Ramírez Carreño, cuyo hermano Fidel Ramírez Carreño fue detenido por el gobierno de Nicolás Maduro esta semana.

Todo porque –dijo Rafael Ramírez- “aspiro a ser candidato presidencial en Venezuela».

Relata la nota de la periodista Fuentes que  “hace solo cinco años los Ramírez nadaban en privilegios. Desde el mismísimo Rafael Ramírez y su familia cercana, hasta sus primos, hermanos y sobrinos, una red de Ramírez que lograron hacer excelentes negocios al amparo de uno de los hombres más poderosos del país”.

El hombre que acompañó a Hugo Chávez en sus últimas horas, el que sabe cómo fueron realmente esos últimos días, el hombre de los grandes secretos no solo sobre esto sino  sobre las transacciones que llevaba a cabo la petrolera venezolana para «hacer amigos» en el continente, agrega. 

De acuerdo a El Cooperante, Rafael Ramírez desde Pdvsa contribuyó con la “repartición de riqueza que incluyó  a gobiernos y aliados en el extranjero, desde Cuba hasta China pasando por Argentina, Bolivia  o Nicaragua, donde se desembolsaron millones de dólares para ayudar a los aliados a consolidar su poder y expandir el chavismo a escala planetaria”.

Advierte Fuentes que el asunto no resultó tan redondo y con la partida física del líder bolivariano,  no solo el Psuv empezó a desintegrarse íntimamente (se han cuidado mucho de hacerlo visible), también  se generó un sálvese-quien-pueda entre sus amigos de la región.

Sin embargo eso no evitó que  muchos de esos amigos del ahora fallecido presidente obtuvieran fortunas personales incalculables en «socialistas» de la talla  de Daniel Ortega, Evo Morales y Cristina Kirchner, tres de los herederos visibles de la bonanza económica que vivió Venezuela durante el gobierno de Hugo Chávez.

Todas esas cuentas, escondidas en la caja negra de Pdvsa, las conoce  muy bien, Rafael Ramírez, el hoy opositor a Nicolás Maduro que aspira desde Italia a competir en las presidenciales del 2024 presentándose como un revolucionario originario, el candidato del chavismo-bolivarianismo, como se define en el comunicado que hizo difundir a propósito de la reciente detención de su hermano Fidel Darío Ramírez, otro que también fue poderoso y se hizo sentir.

«Mi hermano Fidel Ramírez es un reconocido médico con una trayectoria intachable ética y profesionalmente, de más de 36 años al servicio del país,» escribe Rafael Ramírez en su defensa.

«Nunca ha estado mi hermano vinculado ni al gobierno, ni a Petróleos de Venezuela, S.A (Pdvsa), ni ha tenido responsabilidad política alguna en el país. Su única actuación pública ha sido su diagnóstico médico al Presidente de la República Hugo Chávez, en un momento difícil para todos», asegura Rafael Ramírez, recoge la nota de El Cooperante.

Claro se le olvida a Rafael que su hermano sí tuvo funciones públicas como Director General de Salud de Pdvsa, Director del Hospital Militar y ha sido acusado de corrupción y lavado de dinero  a través de varias empresas registradas en Panamá, advierte Elizabeth.

Médico irresponsable

Tampoco recuerda Rafael Ramírez que Fidel Darío en el caso del diagnóstico a Chávez también se equivocó (o mintió), porque aseguró que  la recuperación del líder socialista iba viento en popa.

Eso a pesar de que el oncólogo, Salvador Navarrete, advirtió sobre la gravedad de Chávez y sostuvo en un medio mexicano que las expectativas de vida  de Chávez no superaban los dos años.

“Sin embargo, Fidel Ramírez Carreño aseguró que la información de Navarrete era totalmente falsa y que no tenía ni idea de dónde la había sacado”.

Pocos días después, Navarrete  fue obligado a huir del país con su familia, y desde el exilio sostuvo su diagnóstico de dos años de vida, como máximo, para Chávez. Y así ocurrió.

Una retaliación

Pero según la versión de Rafael Ramírez, la detención de su hermano por parte del DGCIM «ocurre por órdenes directas de Nicolás Maduro».

Asegura que eso se debe  «única y exclusivamente como retaliación a mi postura política y al  anuncio público de postularme como candidato a la Presidencia de la República para las elecciones de 2024, en representación de los sectores Bolivarianos y Chavistas; así como de los amplios sectores que en el país se oponen a las políticas de este gobierno, siempre en búsqueda de una salida Constitucional a la grave crisis que nos afecta».

Así Ramírez quiere lavar  su pasado y el de muchos de los miembros de esta familia, cuyos apellidos abrieron demasiadas puertas.

Basta con investigar someramente las diversas acusaciones que han recibido desde su primo favorito Diego Salazar -,  propietario  de más de cien empresas y un centenar de bienes raíces, injustificables a quien se encargaba de los seguros de Pdvsa-, hasta  su hermano, Fidel Ramírez Carreño.

El hermano del prócer Rafael Ramírez, es uno de los acusados por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York por lavado de dinero.

Se trata de un esquema delictivo según el cual la empresa KCT Cumaná II Internacional envió millones de dólares a la empresa Miami Equipment & Export Co., la cual a su vez los transfería a cuentas privadas de funcionarios y ex funcionarios del gobierno de Venezuela, dinero soportado en facturas falsas por supuestos servicios prestados, según la acusación.

Cabe recordar que la empresa KCT Cumaná II Internacional también es tristemente célebre por haber vendido a Bariven equipos eléctricos con un sobreprecio de casi el doble de su valor real, tal como lo demostró el periodista César Batiz en un minucioso reportaje publicado en Últimas Noticias en septiembre 2011.

Fidel Darío Ramírez Carreño, a pesar de lo dicho por Rafael, posee varias empresas registradas en Panamá,  como Adelais Overseas, Representaciones F.D.E SA, y R.C. Inversiones 2021, registrada  en 2011 pero en la cual  disimula su nombre, eliminando el famoso apellido Ramírez y la inscribió solo como Fidel Darío Carreño.

Pero en el portal de búsquedas Open Corporates lo identifican plenamente cuando publican lo que señala el registro panameño sobre esta empresa: “La representación legal de la sociedad la tendrá con carácter individual el señor Fidel Darío Ramírez Carreño, presidente de la sociedad”.

Todo esto sin olvidar que, durante sus años de bonanza en el poder, la esposa del hombre fuerte de Pdvsa,  Beatrice Sansó Rondó, formó parte del bufete de abogados Hoet, que asesoraba a Pdvsa a cambio de 30 mil dólares mensuales como pago de honorarios profesionales, mientras que la suegra de Ramírez, Hildegard Rondó de Sansó, fue contratada como asesora de Pdvsa así como su hijo, Baldo Sansó Rondó, quien  fungía como asesor del Ministerio de Energía y Minas.

Que se cuenta por kilos la cantidad de información publicada y demostrada sobre los hechos de corrupción  y la red de cómplices amigos o cercanos de Ramírez, realizados a través de  empresas dedicadas a la transferencia de dinero ilegal desde Venezuela hacia cuentas en paraísos fiscales, tales como el del ex viceministro de Energía Eléctrica, Nervis Villalobos y Luis Javier Díaz, acusados también por la Fiscalía del Sur de Nueva York, determinó que la operación ilegal les generó ganancias en honorarios por más de 1 millón de dólares, reseña la nota de Elizabeth Fuentes.

Eso sin olvidar que otro primo de Ramírez, José Enrique Luongo, dueño de la empresa registrada en Panamá Antigua Omega,  fue «uno de los 27 funcionarios que colaboró con el ex ministro Rafael Ramírez para lavar  2.000 millones de dólares provenientes de Pdvsa y sus filiales en la Banca Privada de Andorra (BPA).», según publica el portal de Transparencia Venezuela. 

«Operaciones que en total involucran el manejo de 4.200 millones de dólares  provenientes de Venezuela.

Fue detenido el 2/12/2017 en el aeropuerto de Maiquetía cuando estaba por abordar un vuelo, con destino a Estados Unidos, acusado de legitimar capitales en Andorra junto a su primo Diego Salazar Carreño.

Según el Ministerio Público venezolano, también realizó transferencias a entidades panameñas por montos superiores a  192 millones de dólares. 

De acuerdo a Tarek William Saab, tanto Luongo como Salazar utilizaron más de 40 empresas fantasmas –y unas pocas reales– para blanquear fondos derivados de hechos de corrupción y ocultar la identidad de los beneficiarios.

Dijo Saab que la red delictiva funcionó desde 2006  a  2012 cuando lavaron 1.347.339.972 euros mediante transacciones en las que figura la cuenta de Antigua Omega Inc en la banca andorrana». 

“Por orden alfabético habría que hacer la lista de corruptos amparados durante la gestión de Ramírez en Pdvsa, el hombre que juró que la petrolera era roja- rojita y ordenó sacar de sus casas a decenas de familias de los campos petroleros, luego de que Chávez despidiera a más de 20 mil empleados de PDVSA aquella mañana cuando empezó la debacle de la industria”, concluye la nota de Fuentes en El Cooperante.