Carmen Carrillo

Contra todos los pronósticos y eso a pesar de que la izquierda que controla los medios en todo el mundo, tenía 15 días diciendo que Lula Da Silva, barrería el piso con Jair Bolsonaro, en las elecciones de este domingo, el presidente actual y quien busca su reelección, va de primero en las encuestas a boca de urna.

La tesis de la izquierda mediática postulada temprano era que Lula Da Silva había obtenido el 51% de los votos mientras Jair Bolsonaro apenas el 36% pero a esta hora, al cerrar el proceso electoral, las cosas no se ven tan fáciles para el dirigente del PT de Brasil, quien viene de casarse recientemente; salir de la cárcel acusado de corrupción y de estar un tiempo fuera de juego por esas razones.

Bolsonaro quien tiene una especie de pasticho ideológico que contiene elementos de la iglesia evangélica, muy fuerte en Brasil, así como elementos militaristas no ha sorprendido.

Quienes leían con cuidado entre el mar de apoyos mediáticos izquierdistas sabían que esa andanada ocultaba la posibilidad cierta que Lula Da Silva no iba volando sobre las olas sino que estaba hundido y trataba de flotar.

Lo que si es cierto, es que posiblemente se vaya a segunda vuelta en Brasil donde   cerca de 156 millones de electores fueron convocados.

Los números dan una diferencia de 6 puntos a favor de Bolsonaro. En términos electorales cuando un contendor lleva una ventaja de más del 5% es difícil derribarla, porque es como cuando se juega baloncesto, si esa es la diferencia entre los equipos, el que va arriba gana.

Pero vamos a esperar. Brasil es un gigante poblacional.

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