Alex Vallenilla

Es altamente probable que Chevron reinicie operaciones en Venezuela, bajo las condiciones estrictas de EEUU. Hay molestia en el chavismo, el que enfrenta en silencio al madurismo y en la oposición conservadora extrema.

La discordia se origina por la liberación de los sobrinos de la “primera combatiente”. Los primeros no comprenden las “negociaciones” del madurismo con la gente de Joe Biden. Los segundos, incrédulos, fueron sorprendidos ante la decisión del indulto.

Algo que tal vez no se esperaban. Es posible que la cúpula si lo sabía. Pero, siempre, la realidad será más extraña que la ficción.

Para los chavistas del 4F, Maduro los está traicionando. Para los opositores conservadores, el traidor es Biden.

EEUU está en guerra contra el ascenso de China. Salvar al dólar requiere, en el caso actual, destrozar la economía de Europa. Es lo que está pasando.

Desde que empezó la guerra entre Rusia y Ucrania, una cortina que tapa el conflicto real, el euro perdió 16% de su valor. Pero viene en una caída de 22%, desde hace más de un año, desde que comenzó la movilización militar rusa, cuando Ucrania amenazó con unirse a la OTAN.

Los europeos salen del euro y se refugian en el dólar, produciendo la mayor transferencia de riqueza a EEUU, desde el viejo continente.

Hasta ahora, entre Zelensky y Putin, el primero es una ficha de EEUU y el segundo, hizo el papel de tonto útil, al ir a la guerra.

Salvar al dólar a cualquier precio

Previo a todo esto, hay un proceso de varios años, de desmantelamiento de la OPEP. Libia es destrozada con una intervención militar que derroca a Gadafi.

Irán es sancionado y en Venezuela, el chavismo destroza la industria petrolera que la saca del mercado, hasta que llegan las sanciones y el nombramiento de Juan Guaidó como “presidente interino”.

Quedan Rusia, Arabia Saudita y EEUU, como los principales productores de petróleo en el mundo.

En tiempos de Angela Merkel, Alemania y Rusia establecieron alianzas energéticas. Alemania se beneficiaría del gas ruso, más económico, útil para su industria y sus habitantes. Rusia, dominaría en Europa.

De hecho, cuando George W. Bush era presidente, alemanes y franceses, se opusieron a que Ucrania entrara en la OTAN, para evitar el desastre que hay hoy en toda Europa. Hasta que cambiaron los gobiernos.

En el marco de la guerra actual, los gasoductos rusos, que le costaron a empresas de Rusia, 17 mil millones de dólares, fueron destruidos.

Alemania se queda sin el gas ruso y ahora, según el propio ministro de Economía alemán, tendrán que comprar a “países amigos como Estados Unidos, gas a precios astronómicos”. La industria alemana y sus habitantes lo pagarán muy caro. De hecho, ya salen del euro.

La caída de Alemania, significa la de Europa. Si el viejo continente cae, la llamada Ruta de la Seda de China, también será afectada.

Las condiciones ya no serían igual, y China solamente tendría un mercado de gran calado, como lo es el de EEUU.

Dividir a Alemania de Rusia y afectar la Ruta de la Seda, beneficia al dólar.

Y… ¿Qué pintan los sobrinos en esto?

Ahora usted se preguntará ¿Todo eso qué tiene que ver con los sobrinos de Cilia? Para EEUU, es prioridad romper la alianza entre Rusia y Venezuela. Así como está pasando en Europa.

Para muchos que creen que la figura de Juan Guaidó, era para “liberar” a Venezuela, ignoran su verdadero rol. Guaidó es un “presidente interino” reconocido por el gobierno de EEUU, para justificar, ante la justicia, el nombramiento de una directiva de Citgo, en EEUU, distinta a la de Maduro.

Así, la Pdvsa de Maduro, no tiene argumentos legales en una corte, como pasa en Londres, con el oro.

De esa manera, los norteamericanos, han evitado que los rusos entren en EEUU, vía Citgo. Hay que recordar, que siendo Donald Trump presidente, los rusos quisieron cobrar 51% de las acciones de Citgo, por la deuda 3,5 mil millones de dólares, que Pdvsa no pagó a Rosneft.

Por supuesto, los norteamericanos se negaron a aceptar tal transacción. Eso era poner en manos de los rusos, una de las refinerías más importantes de ese país, conectada a las redes de oleoductos y unas cinco mil estaciones servicio.

Eso era un problema de seguridad nacional para EEUU. Tampoco debe olvidarse el ciberataque que sufrió la red de oleoductos Colonial, por hackers, que luego Vladímir Putin anunció, fueron detenidos en Rusia, el grupo Dark Side.

Pragmatismo en Venezuela y en EEUU

Muchos hacen gala de que en EEUU se respetan los Derechos Humanos y las leyes. Eso será en cierta medida dentro de su territorio, pero los intereses norteamericanos, se han coludido con grupos terroristas, como la “contra” de Nicaragua, gobiernos de tiranos como en Indonesia y armado de grupos como el talibán, entre otros, siempre en favor de los intereses globales de los “neocons”.

Además, de la enorme cantidad de muertos en bombardeos en Asia, en nombre de la “libertad”, en tiempos de la Guerra Fría.

El mismo Maduro debió ser sorprendido. En esa creencia de que tal vez estaba exigiendo un imposible. Pidió y se lo dieron. Ahora tiene que cumplir.

Lo más probable es que Chevron tendrá una acción casi ilimitada en Venezuela. Para la petrolera, son negocios y ya lo han hecho en otros países. Para EEUU, es necesario que Venezuela rompa con Rusia y alejar a Putin del hemisferio, como probablemente ocurra en Europa y finalmente los norteamericanos abandonen a Ucrania. Rusia ya tiene los territorios que exigió.

Lugo de esos eventos, Arabia Saudita anuncia recortes de producción petrolera junto a Rusia. Sorprendieron los árabes a sus aliados de siempre. La meta de Rusia, es llevar el petróleo nuevamente a 120 dólares el barril.

Esto, sin duda, va a producir giros impresionantes en la política de Venezuela. Para los norteamericanos es una prioridad bombear petróleo, todo el que se pueda, ya que el objetivo es llevarlo por debajo de 60 dólares el barril.

Los rusos estiman que el destrozo que el chavismo hizo con Pdvsa, es de tal magnitud, que Chevron sola no podrá lograrlo en poco tiempo. El madurismo, para sobrevivir, en una postura pragmática, se entiende con el capital.

Hay factores militares en Venezuela, altamente comprometidos con Rusia, por el tema de los contratos de compra de armas.

Por su parte, Juan Guaidó, quien se ofrece como precandidato presidencial, ahora recibe escraches, que algunos opositores alegan, son ataques de activistas del PSUV.

En términos políticos hay una nueva realidad, Maduro está negociando directo con EEUU, sin mesas de diálogos con opositores.

Estos, al final, son otras fichas del juego, que, demostrado está, no tienen relevancia, ni la posibilidad de influir en lo que está pasando.

Vean a Guyana, recuerden lo que pasó con David Granger, quien ya no es presidente, y el mismo Mike Pompeo, terminó reconociendo a Mohamed Irfaan Ali.

En Guyana, en silencio, hay una de las más grandes explotaciones de petróleo, la lidera Exxon Mobil, pero la crisis de Europa, es más grande aún.

*La gráfica: El desplome del euro*

La caída del euro, en más de 16% en lo que va de 2022, muestra que es Europa la que lleva la peor parte, como consecuencias de la guerra.

Si bien no hay efectos militares, los ciudadanos comenzaron a padecer inflación, altos precios de la energía y mucho malestar social. Hay países con inflación de dos dígitos.

El euro mantiene una caída sostenida, mientras la crisis energética no parece encontrar una solución pronta y según el reciente anuncio de Arabia Saudita, esa crisis se hará más intensa.

*Nos leemos la próxima semana*

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