Carmen Carrillo

La reunión de México no trajo nada para los venezolanos. El único beneficiado fue Nicolás Maduro mientras los representantes de la oposición tuvieron que hacer el trabajo sucio.

O sea, ellos le solicitaron a los norteamericanos que congelaran activos y dinero venezolano para que el “régimen” como establece la narrativa de JJ y Alberto Federico, no se robaran ese dinero, (como si sólo los del gobierno eran los ladrones) y ahora pidieron que fueran liberados porque “deben ayudar a los 24 millones de venezolanos que pasan necesidad en el país y a los 7 millones y medio de migrantes que están fuera”.

Leopoldo y su pandilla a Dios gracia llegaron hasta esta estación. Se acabaron todos. Los norteamericanos ahora pueden conversar con calma con Nicolás pues ellos no son responsables de las decisiones de la oposición.

El próximo paso, es la liberación de Alex Saab y como diría Asdrúbal Zurita, así como nos fuimos de «Tubazo» con la reunión de México, ahora nos vamos de «Tubazo» en cuanto a que el diplomático a la carrera debe salir libre pronto.

Concluida esa jugada, sólo queda iniciar la producción petrolera para enviar el combustible al mercano norteamericano, para así los gringos enviar combustible a Europa y quitarle ese mercado a Rusia. Ya todos vamos descubriendo la importancia de «México».

El G4; el G3; Juan Guaidó; Leopoldo López; Julio Borges; Henry Ramos; los Guanipa; Manuel Rosales y quizás, posiblemente, María Corina Machado, todos se pueden marchar a la reserva.

Lo que algunos habíamos dicho en varias ocasiones, que la oposición sólo velaba por sus intereses y que los migrantes éramos las vaquitas que ellos ordeñaban ante los organismos internacionales, siempre fue cierto.

Es más, los funcionarios de los burocráticos e inútiles organismos internacionales que dicen defender los Derechos Humanos también quedaron expuestos. Para ellos somos otro negocio.

Todos los migrantes. Los 288 millones de seres humanos que huyen de guerras, de hambres, de persecuciones políticas, somos el ganado que se ordeña en sus cuentas.

Los venezolanos descubrimos que nadie tiene interés, por lo menos desde el gobierno de Nicolás (por qué, si a él le va muy bien y a su equipo, eso no importa que hayan destruido al país como unos bachacos); desde la oposición y desde la comunidad internacional y/o los organismos internacionales, por recuperar a Venezuela.

Para Nicolás el juego salió muy bien. En realidad los que estuvieron en México fueron a cumplir una formalidad.

Todo ya estaba dicho. Se hizo con la intervención de Emmanuel Macrón, presidente de Francia, poniendo como testigos a Gustavo Petro y a Alberto Fernández, presidentes de Colombia y Argentina, respectivamente.

Los norteamericanos están contra las cuerdas por la guerra Ucrania Rusia mientras en Europa sufren por los costos del gas ruso, pues Putín aplica las leyes del Mercado: Oferta y Demanda. Hay mucha demanda y poca oferta y se aproxima el invierno.

Los costos de los combustibles han aumentado exponencialmente en el mercado interno norteamericano y en Europa y duélale a quien le duela, Venezuela, a pesar de la destrucción de la industria petrolera por parte de los malignos cubanos y de los ignorantes chavistas, sigue siendo un proveedor confiable y cercano.

Es terrible tener la razón. Combatir a quienes desde la oposición decían que nos defendían cuando uno veía que eso era lo último que hacían.

Pero además, éramos atacados porque lo decíamos y nos repetían como un mantra: Quienes golpean a los dirigentes de oposición le hacen el favor al gobierno. ¡Por favor! Ellos no necesitaban ayuda, ellos jugaban cuadro cerrado con el gobierno.

Se perdieron años que pudieron ser de lucha; se perdieron muchas vidas. Porque nuestros amigos de la oposición siempre agarran el rábano por las hojas.

En México lo importante era que Camila Fabri, la mujer de Alex Saab, era diplomática pero nadie dijo nada de la presencia de Nicolás Maduro Guerra, el hijo de Nicolás en el acto. Hasta misóginos son los tipos.

En fin, les juro que si en vez de Nehomar o cualquier otro muchacho que perdió la vida, debido a la locura de nuestros políticos de oposición, los muertos hubieran sido Guaidó, Borges, Guanipa o Leopoldo, yo estaría llorando todavía porque perdimos a esos próceres.

Debemos agradecer a México que se van, se acabaron, que aprovechen sus  beneficios crematísticos porque como dijera alguna vez Gonzalo Barrios: La política no deja prestaciones ni te dan las gracias ni te dan un reloj de oro como en la Policía de Nueva York.

El mejor sacrificio que pueden hacer es no postularse para las primarias. Dejen que sean otros los que enfrenten al gobierno de Nicolás Maduro porque lo que sí es verdad es que si hay alguien serio del lado de la oposición, léase, SERIO, Nicolás no gana. Y eso lo sabe el chavismo.

PD: Eduardo Fernández y Claudio Fermín tampoco son serios. No es que le hacen el juego al gobierno, es que no le dicen nada a nadie. Se acabaron, por favor vayan a leerle cuentos a sus nietos. Son más útiles.

Segunda PD: Hubieran quedado mejor los de oposición si por lo menos hubieran pedido la liberación de los entre 249 y 314 presos políticos que hay en el país, incluyendo a los militares y a los hermanos Guevara.

La ONG Justicia Encuentro y Perdón estima que en las cárceles venezolanas se encuentran 314 presos políticos actualmente privados de libertad.

De ellos, 23 (8.1 %) son mujeres y 291 (91.9 %) hombres. Casi la mitad, 141 (48 %), son miembros de las Fuerza Armada Nacional, 125 (43 %) proceden de la sociedad civil, 15 (4.7 %) son miembros de cuerpos policiales, siete de partidos políticos (2,2 %) y uno es periodista (0.3 %).