Dos personas murieron y se estima que podría haber al menos 30 desaparecidas tras un deslizamiento de tierra que arrastró una veintena de vehículos en una carretera del sur de Brasil, informaron este miércoles  los bomberos.

El deslizamiento, ocurrido el lunes, arrasó automóviles y camiones que transitaban por la carretera BR 367, en el estado de Paraná (sur), golpeado por fuertes lluvias desde hace varios días, recoge el despacho de DW Actualidad.

Impresionantes imágenes difundidas por los bomberos muestran una enorme mancha marrón avanzando en medio de la frondosa vegetación de esta región montañosa.

El lodo se llevó todo a su paso y cubrió decenas de metros del camino asfaltado, donde apenas se divisaban los vehículos.

El mal tiempo ralentizó mucho las tareas de rescate, que permitieron por los momentos encontrar dos cuerpos y seis sobrevivientes, según el último informe de los bomberos.

«Hay 54 bomberos trabajando de forma ininterrumpida, desde hace más de 35 horas», informó en un comunicado la Secretaría de Seguridad de Paraná el miércoles por la tarde. 

La previsión de nuevas lluvias es uno de los «principales desafíos» de los rescatistas en las próximas horas, debido a la preocupación de que ocurran «nuevos deslizamientos», añadió.

Aún no se ha establecido el número de desaparecidos.

«No podemos precisar esa cifra exacta, porque en cada vehículo pueden ir de una a cinco personas. Nuestra hipótesis es que podría haber entre 30 y 50 desaparecidos», dijo el comandante de Bomberos de Paraná, Manoel Vasco.

«Vivos por la gracia de Dios»

El alcalde de Guaratuba, la localidad más cercana a la vía afectada por el derrumbe, en el litoral sur de Paraná, es uno de los sobrevivientes.

«Fue horrible, la montaña se nos cayó encima y se llevó todos los carros. Solo estamos vivos por la gracia de Dios», dijo en un video publicado en las redes sociales el alcalde Roberto Justus.

Los bomberos usan drones equipados con cámaras termográficas en las tareas de búsqueda, con la esperanza de localizar sobrevivientes.

Otros estados del sur de Brasil, pero también de otras regiones del país, continuaban el miércoles bajo alerta meteorológica por lluvias intensas, según el registro del Instituto Nacional de Meteorología (Inmet).

En el estado de Sergipe (noreste), al menos una persona murió la madrugada de este miércoles tras ser arrastrada dentro de su vehículo cuando circulaba por una carretera, informaron medios locales. De acuerdo con las imágenes difundidas por la TV, una parte del camino se desprendió por completo ante el enorme caudal de agua generado por la lluvia.

Durante el último verano austral, los deslizamientos de tierra provocados por intensas lluvias causaron cientos de víctimas en Brasil.

La peor tragedia ocurrió en febrero pasado, cuando más de 200 personas murieron en Petrópolis, una ciudad turística ubicada en una región montañosa cerca de Rio de Janeiro. mg (afp, Globo)