Nota de prensa.-El diputado José Márquez denunció que una de las situaciones más delicadas que tiene la empresa Bauxilum aparte de la contaminación del ambiente, es que la empresa está a la deriva, no tiene quien la coordine ni quien  haga auditoría porque todo está centralizado.

Por eso, hay que estar pendiente en cuanto se cierra la producción, y cuanto está previsto producir para el próximo año, haciendo el seguimiento debido de todo lo presupuestado, dijo.

El parlamentario se refiere al problema de divisiones internas que parece sufrir el chavismo madurismo.

Señala que la situación de las empresas básicas empeora porque dentro de cada de ellas pero que según él ocurre en todas, existe  el bando del gobernador Ángel Marcano, y  el bando del presidente de la Corporación Venezolana de Guayana, Pedro Maldonado.

El presidente actual de Bauxilum, pertenece al bando de Marcano según Márquez, y no tiene manera de llevársela bien con Maldonado en la CVG, acota.

Al final esto es una situación muy delicada para los trabajadores de la industria, por eso exhorta a que se haga una administración responsable para poder recuperar las empresas, y  los beneficios de los trabajadores, agregó.

Asegura que por ahora, en la empresa Bauxilum se ha podido bajar el nivel de contaminación con el polvillo generado en las chimeneas, pero que es vulnerable la situación, y en cualquier momento pueden presentarse algunas fallas por la falta de repuestos y mantenimiento.

“Todo esto se presenta por falta de inversión, y que así como se revisan los presupuestos en la gobernación, igual se debe hacer con cada una de las empresas tuteladas de la CVG”, dice.

Actualmente ninguna de las empresas básicas tiene su propio presupuesto generado con recursos propios porque lo maneja el gobierno a través de la ONAPRE, un sistema que ellos inventaron,  y de allí la desinversión, sostiene.

Asegura el diputado José Márquez que todas las empresas básicas están técnicamente en quiebra, y son subsidiadas por el gobierno nacional.

“En cualquier momento pueden fallar y con el problema de la inflación, empeora la situación, sobre todo porque son empresas

donde no se discuten contratos colectivos, y tampoco se cumple con los beneficios establecidos, previstos en las convenciones, concluyó.