Simón Yegres, junto a Arturo Vallés y a José Miguel Zapata, representantes del Movimiento por Venezuela y de la ONG para salvar a la Gente, dijo que  debe ser la alcaldía de Caroní la que le pague el servicio a Fospuca “y nosotros los usuarios podemos contribuir de acuerdo a nuestra capacidad de pago”.

En rueda de prensa, celebrada junto a un grupo de dirigentes comunales que luchan por la ciudad, como vocero hizo una larga disquisición sobre la manera como la alcaldía sin aviso ni protesto impuso una empresa sin explicar nada.

No hizo mención de los concejales, donde hay una representación de la oposición pero los asistentes a la rueda de prensa, cuando escucharon su explicación sobre el proceso, necesariamente se preguntaban qué papel interpretaron quienes resultaron electos por la gente como ediles.

Consideró Yegres que desde la alcaldía, primero provocaron esta situación desastrosa con la basura que vivimos los guayacitanos todos los días del mundo desde hace ya algunos años, y ahora quieren con base a la situación, aprovecharse para saltarse todas las normas municipales, los artículos de Leyes como la Orgánica Municipal; las realidades de la ciudad y los derechos de los ciudadanos.

“Siento que estamos en presencia de un contenedor lleno de ilegalidades, negocios malolientes,” dijo.

Desde el punto de vista legal se saltaron todas las leyes que encontraron en el camino  expresa quien fuera concejal y vicepresidente de la cámara municipal años atrás.

En medio de la noche, sin luz, y a oscuras, se realizó la entrega de la concesión para la recolección de la basura; no se hizo el expediente del caso; no se llamó a licitación; no se consultó a la colectividad sino que como si fueran unos magos, se sacaron una empresa de un sombrero y nos dijeron: Aquí tienen la solución para la recolección de basura y la zamurera y nosotros los usuarios, cansados por la situación debíamos aceptar sin chistar porque nos “están haciendo un favor”, expresó.

La verdad de todo esto es que los ciudadanos tenemos el derecho a participar en todo el proceso pero sobre todo en el que se refiere al pliego tarifario, dice Simón Yegres.

¿Cuáles fueron los criterios?

Simón Yegres y el resto del equipo, integrado por Arturo Vallés y José Miguel Zapata, entre otros, señala que nadie conoce cuáles son los criterios para cobrar las tarifas.

Nadie sabe qué criterios privaron. En algunos casos decidieron que era por metro cuadrado de local; en otros por cantidad de personas que viven en una casa; en otra por el consumo eléctrico, en fin puras improvisaciones, agrega.

Lo más cumbre de todo es que el alcalde ofrece un tarifario en Petros y Fospuca ofrece otro en dólares y al final los usuarios no sabemos cuál es el que vamos a pagar, aunque a este paso y conociéndolos como se manejan seguro que el más costoso y el que nadie pueda cancelar, será al final el que quieran imponerle a la gente, sostiene.

Menciona como ejemplo del desorden de Fospuca y de la alcaldía, que ya hay sitios donde recogen la basura todos los días y otros sitios donde jamás lo han hecho pero además se habla de un relleno sanitario que nadie conoce.

Para demostrar el desastre e improvisación en todo el proceso, Simón Yegres señala que se tomó la molestia y por curiosidad, de revisar comunidades ubicadas en las parroquias de la ciudad y descubrió por ejemplo que hay 14 comunidades que  aparecen con diferentes tarifas; aunque es la misma comunidad.

Menciona como ejemplo el centro de san Félix, donde queda la sede de la alcaldía que aparece en la parroquia Simón Bolívar y en la parroquia 11 de abril, con dos tarifas distintas. Unos lo fijan en petro y otros en dólares. Me pregunto: ¿La sede de la alcaldía queda en Once de Abril?

Explica que dentro del esquema de improvisación de la alcaldía es absurdo pretender que un trabajador pague por el servicio de recolección de basura más que lo que gana por concepto de salario mínimo.

Se pregunta Simón Yegres, qué servicio presta la alcaldía de Caroní que no construye ni una cancha, no resuelve botes de aguas blancas o servidas, no le hace mantenimiento ni a las plazas y mucho menos se ocupa del ornato de la ciudad.

“Ya que en la alcaldía obviamente no hacen nada en beneficio de la comunidad pero si cobran patente de industria y comercio, de espectáculos públicos, de vehículos, lo correcto es que usen ese dinero para pagar ese servicio y los usuarios contribuiremos de acuerdo a nuestros ingresos”.

Afirma que la alcaldía está obligada por ley a presentar y a poner en marcha un plan integral de recolección de desechos sólidos, eso incluye, reciclaje, recolección, entre otros.

Los ciudadanos no tenemos que hablar con la empresa es con la alcaldía que es la institución electa, que tiene las atribuciones para definir rutas, tarifas etc, concluye.