Tras dos años de cifras en descenso, Reporteros Sin Fronteras (RSF) registró casi un 20 por ciento más de periodistas asesinados en el período comprendido entre el 1 de enero y el 1 de diciembre de 2022.

Christopher Resch, experto de RSF, dijo a DW que la guerra en Ucrania jugó un «importante papel» en el aumento desde 48 hasta 57 informadores asesinados.

Desde el principio de la invasión, han muerto 8 periodistas en Ucrania, siendo el segundo país más peligroso del mundo.

Corrupción y crimen organizado

Solo México superó a Ucrania en 2022 en este triste récord: once periodistas murieron en aquel país, cuatro más que en 2021.

México vuelve a ocupar así, por cuarta vez consecutiva, el primer lugar de la lista de países más peligrosos para los informadores.

La mayoría de las veces, las víctimas murieron en el marco de sus investigaciones en el terreno de las drogas y las bandas criminales.

Para Christopher Resch, el crimen organizado, junto con la corrupción, incrustada hasta los más altos niveles políticos, dan como resultado un «cóctel mortal».

La singularidad de México es que «muchos periodistas locales pagan con la vida su compromiso por la libertad de prensa».

Al contrario que en Ucrania, donde quienes mueren suelen ser los periodistas llegados de fuera del país.

Desde hace años, Reporteros Sin Fronteras colabora con una organización en México para proteger mejor a los colegas amenazados.

Pero Christopher Resch dice que, incluso a pesar de las medidas tomadas a nivel estatal, «no sucede prácticamente nada».

Solo durante el mes de enero de 2022, fueron asesinados tres hombres y una mujer.

 

533 periodistas encarcelados

Según el informe de Reporteros Sin Fronteras, en 2022 murieron siete periodistas mujeres, más del 12 por ciento de todas las víctimas.

Aún más elevada es la tasa de reporteras encarceladas, casi un 15 por ciento.

En total, hubo 533 periodistas detenidos hasta el 1 de diciembre de 2022, más que nunca. La cifra de informadoras tras las rejas asciende así del 28 al 78 por ciento.

Los países donde más reporteras detuvieron fueron China e Irán, con un cuarto del total.

Christopher Resch habla de represión dirigida expresamente contra las mujeres en países como Irán y Bielorrusia, «donde se juega directamente con su fragilidad y su vulnerabilidad. Eso es algo que se hace conscientemente, con el fin de propagar el horror y el miedo a la represión».

 El preso más famoso: Julian Assange

La organización Reporteros Sin Fronteras insta a que se cumplan en todo el mundo los estándares internacionales, con el fin de mejor la situación para todas las profesiones que engloba el periodismo, entre otras, la de camarógrafos y productores de televisión.

En primer lugar, la declaración internacional de derechos humanos. Es el único modo de tener la posibilidad de denunciar lo que sucede en los distintos países.

«Incluso aunque, en principio, se trata de algo solo sobre el papel».

En ese sentido, Reporteros Sin Fronteras no solo tiene en mente los regímenes autoritarios y dictatoriales, sino también los países democráticos.

El balance de Reporteros Sin Fronteras 2022 también dedica un espacio a Julian Assange, fundador de la plataforma WikiLeaks, que continúa en una cárcel británica de alta seguridad. Estados Unidos espera desde hace años su extradición.

En aquel país, Assange podría ser condenado a cadena perpetua por presunta traición de secretos.

Para Christopher Resch, no todo ha sido negativo para la situación de los periodistas en 2022: «Creo que el panorama es relativamente sombrío, pero tampoco quiero decir que se ha vuelto del todo negro». (ms/cp)