La familia del comandante (Ej) Igbert José Marín Chaparro le súplica a Nicolás Maduro no deje morir al oficial que cumple 24 días en huelga de hambre.

La nota que publica Infobae, dice entre otras cosas que “es uno de esos hombres para quien morir también es una manera de vivir y por eso no se doblega”.

Sus padres lo saben y claman, en medio de la angustia, que se cumplan sus peticiones: respeto a sus derechos básicos y su traslado a la cárcel militar de Ramo Verde como ordenó el Tribunal.

“Escuchen mis súplicas de madre, no lo dejen morir, por favor”, dice ante la cámara Nelis Margarita Chaparro de Marín, mientras trata de no estallar en llanto.

Junta sus manos en señal de bendición, que después acerca a su boca para acallar su dolor. “No dejen morir a nuestro hijo”, dice por su parte el coronel retirado Igor Marín, quien agrega: “Ya basta de tanta injusticia hacia un oficial que ha dedicado su vida dignamente a Venezuela”.

El Teniente Coronel Igbert Marín Chaparro está encarcelado desde el 2018 en los sótanos de la DGCIM.

Su delito fue haber expresado de viva voz al comandante general del ejército, la necesidad de mejorar las condiciones de los soldados, el equipamiento y la alimentación.

Suárez Chourio en vez de defender esa posición, convocó a Igor Marín Chaparro a la comandancia y cuando llegó fue recibido por el director del DGCIM, y jefe de la Casa Militar.

Marín Chaparro volvió a repetir las solicitudes y ante eso, los altos oficiales decidieron ponerlo preso porque percibían una queja del comandante a la gestión que desarrollan como autoridades militares.

Desde aquel 2 de marzo de 2018, el coronel retirado Igor Enrique Marín Atencio y Nelis Margarita Chaparro Ochoa, padres del oficial, entonces jefe de la Caballería Motorizada GB Juan Pablo Ayala de Fuerte Tiuna, han padecido que su hijo haya sido incomunicado durante meses, negado los derechos a recibir sol de manera regular, mucho menos atención médica, recreación.

La nota del diario argentino Infobae señala que se permite que un detenido en los sótanos del DGCIM reciba atención médica o mire salir el sol, sólo cuando en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) necesitan hacer grabaciones para contrarrestar las denuncias por violación de derechos humanos en informes que envían a organismos internacionales.

El comandante Marín Chaparro,  considerado como uno de los tres oficiales más inteligentes de Venezuela, (El primero es Simón Bolívar, el segundo Marcos Pérez Jiménez y el tercero Marín Chaparro), ha estado la mayoría del tiempo incomunicado. Ni siquiera puede ver a sus hijos con regularidad.

El oficial ha estado recluido la mayoría del tiempo en el más profundo de los sótanos y en la terrorífica Casa de Los Sueńos, el burlón nombre que tiene el lugar cerrado por las llamadas “puertas Bachelet”, como los carceleros llaman a las rejas de alta seguridad.

Detrás de las llamadas puertas «Bachelet» tienen al comandante Marín Chaparro

La huelga de hambre

Es la segunda vez en casi 5 años de prisión que Marín Chaparro va a huelga de hambre, “en virtud de que he sido sometido a varias y sistemáticas violaciones a los Derechos humanos, subsistiendo secuestrado en estos sótanos infames durante los últimos cuatro años, 8 meses, 19 días”, escribió el día que inició la huelga de hambre.

“A pesar de diversas conversaciones y dos días de ayuno como protesta, ante el empeoramiento progresivo de estas condiciones inclementes, no se ha tomado ninguna acción tendiente al cese de los constantes tratos crueles, inhumanos y degradantes, inicio nuevamente una huelga de hambre indefinida como protesta pacífica ante las persistentes infracciones a la Constitución Nacional y a las leyes nacionales e internacionales”, expresa el oficial en un manifiesto.

Marín Chaparro, exige “la reposición inmediata de los derechos adquiridos, de acuerdo al principio de progresividad (tiempo y periodicidad) de las llamadas telefónicas, tiempo para recibir sol, posibilidad de efectuar actividades deportivas, académicas y de redención, el derecho a realizar nuestras actividades religiosas entre otras”.

En la carta con la que el comandante arranca la huelga de hambre exige “mi traslado al centro de reclusión ordenado por los tribunales competentes”.

De igual forma, tomando en consideración sus propias excusas “es culpa de la Dgcim”, “no hay presupuesto”, “esta instalación no tiene condiciones”, Marín Chaparro demandó la clausura de La Casa de Los Sueños como depósito de seres humanos y centro de violación de los derechos humanos”.

“Así mismo, solicito la libertad de todos los presos políticos y de conciencia, como manifestación inequívoca del compromiso por la paz y la democracia en el país. La liberación de los estadounidenses Jerrel Llloyd Kenemore y Alexis Hernández. La inclusión en todas las mesas de diálogo y negociaciones de: el cese a la violación de los derechos humanos, la reconciliación espiritual del pueblo venezolano, el apoyo irrestricto a todos los niños que esperan trasplantes de órganos y tratamiento”.

 ¿Quién es el oficial?

Marín Chaparro, el primero de la promoción 1999 “Cnel. Miguel Antonio Vásquez” del Ejército, ostenta el más alto rendimiento académico en la historia de la Academia Militar.

Ese hecho ha sido determinante para el miedo que genera en los cuerpos de seguridad, en la DGCIM, y hasta en Diosdado Cabello que aun cuando Marín tenía cinco semanas aislado e incomunicado, lo señaló, en mayo de 2020, de ser uno de los cabecillas de la Operación Gedeón, refiere la nota de Infobae.

El 2 de marzo de 2018 el entonces Comandante General del Ejército, MG Jesús Suárez Chourio, oyó a varios tenientes coroneles exponer sus puntos de vista sobre la precaria situación de la tropa y de las unidades, donde los militares estaban pasando hambre, sin uniformes ni botas.

Defendió con ahínco la necesidad de garantizar mayor cantidad y calidad de alimentos para la tropa, reclamó mejor equipamiento de las unidades y agregó que era grave el problema de la corrupción e inmoralidad de muchos generales, la falta de institucionalidad de la FANB y la necesidad de evitar una intervención extranjera, una explosión popular e incluso una guerra civil.

Sólo por expresar su opinión, cosa que se puede hacer ahora, desde que el chavismo gobierna Venezuela porque las FANB dejó de ser un organismo no beligerante,  fue detenido.

Todos los cinco comandantes que habían asistido a la reunión con Suárez Chourio son llevados a los sótanos de la DGCIM, torturados, encapuchados y recibieron gas lacrimógeno durante sus interrogatorios. Los amenazaron con que sus familias pagarían las consecuencias.

En el caso de Marín Chaparro fue aislado durante siete días en un cuarto oscuro, esposado, incomunicado y sin recibir suficientes alimentos.

Como en muchos otros casos, a él también lo presentaron a destiempo ante la Corte Marcial, sin que jueces o fiscales tomaran en consideración la violación al debido proceso.

Hoy hace 24 días que el teniente coronel activo del Ejército venezolano está en huelga de hambre reclamando sus derechos, aun cuando tiene medidas cautelares de protección dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Tomado de Infobae