Carmen Carrillo.-

Desde que se inició este campeonato los argentinos estaban emocionados. Para ellos el fútbol no es un deporte, es una pasión, le corre por las venas y este domingo pudieron finalmente salir a la calle y celebrar el triunfo de los once guerreros y de Scaloni.

Así está el Obelisco de Buenos Aires en la avenida Corrientes.

En Buenos Aires la gente se volcó a las calles. Ya no hay que aguantar más ganas, todos pueden celebrar el 4 por 2 contra Francia; celebrar que Lionel Andrés Messi Cuccitini se convirtió en la nueva referencia no sólo del fútbol mundial, sino más importante, de Argentina porque hasta ahora lo había sido Diego Armando Maradona.

Esto es la avenida Carlos Pelegrini, centro de Buenos Aires.

El fútbol argentino tiene dos dioses: Maradona y Messi. Y claro que los otros jugadores son importantes, el Dibu Martínez; Di María; Álvarez; Enzo y por supuesto Scaloni, pero Messi se convirtió después de este triunfo en el sustituto del Maradona de 1986, cuando en México derrotó a Inglaterra.

Así celebra Chacarita, donde se encuentra el cementerio de Chacarita, el triunfo de Argentina.

El rosarino, Lionel Messi, con su triunfo levanta la moral de Rosario, provincia argentina que es una molienda de violencia y donde pocas veces hay cosas que celebrar porque el narcotráfico y la falta de gobierno controla la tierra donde el joven Messi mostró ser el fenómeno que el Barcelona descubrió y cuidó hasta hacerlo grande.

Esto es San Telmo, la gente está en la calle celebrando.

Ahora el París Saint German (PSG) de Francia tiene en sus filas a este jugador de 35 años quien además rompió la barrera de los 30, pues tanto Maradona como Pelé jugaron hasta esa edad. Así como Argentina venció a Francia, ahora Francia deberá rendirse ante este jugador, que nunca ha dejado de ser un gran tipo, un buen padre, un buen hermano, un buen hijo y un hombre de familia.

Salve Messi y Salve Argentina. Felicidades.