Un hincha fallecido, 21 oficiales heridos y 14 detenidos además de un intento de robo, destrozos y basura por doquier, fue el saldo de la celebración por la llegada de la selección argentina, ganadora de la Copa del Mundo en Qatar.

El hincha fallecido cayó de un techo el lunes en la noche y fue llevado al hospital Fernández pero este martes murió.

El gobierno de Alberto Fernández decretó un feriado nacional el lunes a las 10 de la noche y desde la medianoche del lunes, la gente comenzó a concentrarse en los alrededores del Obelisco.

A las 10 de la mañana ya había una marea humana en el lugar y sus alrededores. La avenida Corrientes, Santa Fé, Carlos Pellegrini, 9 de Julio fueron copadas por seguidores de la selección nacional que vinieron de todas partes de Buenos Aires, del conurbano y hasta de otras provincias.

Todas las rutas del transporte público tuvieron que mudarse de sitio para recoger a los pasajeros y sólo quedó disponible para la circulación de vehículos particulares y transporte público, la avenida Libertador porque la gente caminaba por el medio de las avenidas en dirección al Obelisco.

Llegaron en un autobús descapotable y terminaron en un helicóptero

Los once jugadores, el técnico Scaloni y el personal técnico, viajaban en un autobús descapotable e iban recorriendo las calles y avenidas desde la sede de la Asociación de Fútbol Argentina (AFA) en dirección al Obelisco pero nunca pudieron llegar porque todas las calles y avenidas estaban cortadas por el inmenso volumen de personas que trataban de ver a sus héroes.

En un momento dado, algunos hinchas se lanzaron desde un puente por el que pasaba el autobús con la selección; uno cayó dentro de la unidad, en el techo que estaba acondicionado con espacio para sentarse y barandas de seguridad y otro no tuvo suerte y cayó al suelo.

Ante ese hecho, desde la AFA decidieron suspender el recorrido en autobús y subieron a la oncena a un helicóptero que hizo entonces el recorrido aéreo y sobrevoló las áreas de la concentración.

De acuerdo a los funcionarios del gobierno hubo por lo menos 5 millones de personas en el recibimiento, de allí que no se pudo hacer el viaje por tierra para que los jugadores pudieran saludar a sus fanáticos.

Incidentes más tarde

Luego del sobrevuelo en helicóptero, los jugadores regresaron a la sede de la AFA y desde allí cada quien se marchó a su residencia. Después de todo llevaban volando, aun con escala en Roma, más de 24 horas desde Qatar hasta Argentina.

Posteriormente se conoció, de acuerdo a Infobae que sobre el final de los festejos por la obtención de la Copa del Mundo, cientos de hinchas protagonizaron este martes por la noche graves incidentes al enfrentarse a los efectivos de la Policía que intentaban evacuar a las personas que todavía estaban en la zona del Obelisco y hasta el momento hay un total de 14 detenidos y 21 efectivos heridos.

Al fondo el Obelisco, y la basura que dejaron los seguidores
Los destrozos causados al monumento del Obelisco

La gente llegó al extremo de saltar las cercas de acero que rodean al Obelisco y forzar la puerta de hierro de entrada del monumento para ingresar al lugar y subir para mirar desde allí el helicóptero de la selección.

Los disturbios comenzaron -recoge Infobae-cuando la Infantería y el personal de Bomberos intentaron bajar a dos hombres que habían ingresado al Obelisco, luego de que su puerta fuera nuevamente forzada por los manifestantes, y permanecían en su cima.

Personal del Grupo Especial de Rescate (GER) y agentes de la Policía de la Ciudad fueron agredidos por un grupo minoritario de manifestantes con piedras y botellazos. Allí detuvieron a cuatro personas dentro del monumento.

Luego se ordenó también el desalojo de las inmediaciones al Obelisco y la zona céntrica de la Ciudad de Buenos Aires, en donde fueron aprehendidas 10 personas más.

Pasadas las 9 de la noche la situación fue controlada por las fuerzas del orden público. En el sitio quedó una gran cantidad de basura, así como a lo largo de todas las avenidas por la que la marea humana caminó este martes, tratando de estar cerca de su selección.