Por primera vez en un siglo la cámara de Representantes del Congreso norteamericano no logra designar un presidente, eso a pesar de contar los republicanos con la mayoría para ello.

La fracción más radical, denominada Freedom Cacaus, conformada por 22 parlamentarios leales a Donald Trump ha decidido no votar por Kevin Mc Carthy, eso a pesar de que el propio Trump ha pedido a los Freedom Cacaus que dejen la presión.

Sin presidente nadie puede jurar su cargo

Con la Cámara carente de presidente, los representantes, electos en noviembre, no pueden jurar su cargo y, en consecuencia, no pueden votar ningún proyecto de ley.

«Tengo la esperanza de que los republicanos terminen con las discusiones, las rencillas y las puñaladas por la espalda, para que podamos trabajar al servicio del pueblo estadounidense», declaró el líder demócrata Hakeem Jeffries.

La elección del presidente de la Cámara, la tercera figura más importante de Estados Unidos tras el presidente y el vicepresidente, requiere una mayoría de 218 votos. Kevin McCarthy tiene actualmente un techo de 201. ¿Por cuánto tiempo será viable su candidatura?

McCarthy, representante de California, no tiene un competidor creíble. Sólo el nombre del líder del grupo de trumpistas, Steve Scalise, circula como posible alternativa, pero sus posibilidades no parecen serias.

Lo sucedido en el Congreso es un hecho insólito en la democracia estadounidense. La última vez que se necesitó más de una votación para elegir al «speaker» fue hace exactamente un siglo.

En 1923, el presidente de la Cámara fue elegido en una novena votación, mientras que en 1869 se logró tras 60 votaciones, un proceso que se alargó durante dos meses.

La única solución al conflicto es que se sigan celebrando sucesivas votaciones hasta que algún candidato alcance la mayoría.