La operación para detener a Guzmán, de 32 años, dejó 10 militares y 19 presuntos delincuentes muertos, informó este viernes el secretario de Defensa, Luis Cresencio Sandoval.

En la nota de DW Actualidad se señala que entre los uniformados fallecidos se cuenta un coronel, en tanto que otros 35 militares resultaron heridos de bala y 21 pistoleros fueron arrestados, agregó el oficial.

Algunas de las escenas más dramáticas tras la captura se vivieron en el aeropuerto de Culiacán, donde un avión comercial recibió un impacto de bala momentos antes de despegar y los pasajeros debieron tirarse al suelo para ponerse a salvo. Dos aeronaves de la Fuerza Aérea también fueron impactadas y debieron realizar aterrizajes de emergencia, reveló Sandoval.

La captura de Guzmán se produjo en la antesala da una visita del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien llegará a México este domingo para reunirse el lunes con su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, y participar el martes en la Cumbre de América del Norte.

El gobierno mexicano negó que la detención fuera para congraciarse con Biden y recalcó que en el operativo no hubo participación de Washington, que ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por alias «El Ratón».

«Actuamos con autonomía, con independencia, sí hay cooperación y la va a seguir habiendo, pero las decisiones las tomamos como gobierno soberano», aseguró el mandatario izquierdista este viernes. Tras el arresto, solo se ha visto una imagen de Guzmán, que lo muestra barbado y subiendo al helicóptero que lo trasladó a la cárcel. La ley mexicana prohíbe exponer públicamente a los procesados.

El líder de los «Chapitos», como se conoce a los herederos del «Chapo» Guzmán, ya había sido detenido el 17 de octubre de 2019 en Culiacán, pero fue liberado por orden de López Obrador en medio de una asonada de la organización criminal.

El mandatario defendió entonces su decisión, afirmando que se evitó un baño de sangre, cuando contingentes militares quedaron rodeados por civiles con armas largas.

López Obrador destacó que esta vez fue «completamente distinta», pues la operación se ejecutó en la periferia y no en pleno centro de Culiacán para no poner en riesgo a la población. Fundado hace cuatro décadas por el «Chapo, el Cártel de Sinaloa es considerado por la agencia antidrogas estadounidense DEA como el principal responsable del tráfico de fentanilo. jov (afp, grupo fórmula)