La captura el jueves de Ovidio Guzmán, uno de los hijos de Joaquín «el Chapo» Guzmán más buscados por Estados Unidos, enfrentó al gobierno, que la consideró como un «gran logro», y la oposición, que dijo que la violencia en el estado de Sinaloa se debe a una estrategia fallida.

«La detención de Ovidio es una buena noticia para México y un logro del gobierno de México de las Fuerzas Armadas mexicanas», refrendó el coordinador del grupo parlamentario del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Ignacio Mier, recoge un despacho de DW Actualidad.

Por su parte, el opositor Partido Acción Nacional (PAN) denunció la fallida estrategia de seguridad tras la detención del narcotraficante, que derivó en enfrentamientos violentos y actos de terror en Sinaloa.

«Este es el resultado de la política de abrazos a los criminales, porque desde que el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó liberar a Ovidio Guzmán (en un operativo fallido en 2019), abrió el camino para que todos los narcotraficantes ataquen a la población civil”, afirmó Marko Cortés, presidente nacional del PAN.

La captura del hijo del «Chapo» provocó bloqueos en distintas calles de Culiacán, capital de Sinaloa, además de enfrentamientos en diferentes puntos de la ciudad y vehículos incendiados, por lo que las autoridades estatales pidieron a la población resguardarse en sus domicilios.

Desde el también opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), la senadora Claudia Ruiz mostró su solidaridad con las familias sinaloenses «ante los graves hechos de violencia». «Estamos atentos a los anuncios oficiales de las autoridades, quienes deben garantizar la seguridad en todo el país. México merece paz», reclamó.

Sin confirmar participación de EE.UU. en operativo

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, dijo desconocer si agencias estadounidenses participaron en la detención de Ovidio Guzmán.

«No, que yo sepa no. Yo creo que yo lo sabría, no, un 90 %. Digamos hasta lo que yo sé (…) Hasta ahorita, no”, dijo el funcionario durante un encuentro con la prensa.

Por su parte, el gobierno de Biden evitó hacer comentarios sobre la captura, pese a que Ovidio Guzmán era uno de los hijos de «el Chapo» más buscados por las autoridades estadounidenses.

En una rueda de prensa, el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, se limitó a pedir a los estadounidenses que tomen precauciones si están en Sinaloa. «No puedo comentar nada sobre el tema. He visto los reportes, pero dejo a las autoridades mexicanas que den los detalles», respondió.

Price dijo que Washington sigue de cerca «la violencia» ocurrida en Culiacán, capital de Sinaloa, donde ha habido «reportes de tiroteos y bloqueos», que alteraron la vida cotidiana en la ciudad y obligaron a modificar las actividades de las ligas profesionales de fútbol y béisbol.

El hijo del Chapo fue llevado a la capital mexicana y puesto a disposición del agente del Ministerio Público federal para determinar su situación jurídica, dijo Luis Cresencio Sandoval, secretario de Defensa Nacional, en una rueda de prensa.

Posteriormente fue llevado a la sede de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) y de ahí al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1 Altiplano -conocido también como el penal de Almoloya-, ubicado en Estado de México, donde fue recluido su padre y del que se fugó en 2015. gs (efe, afp)