Carmen Carrillo

No fueron doce los sidoristas detenidos por el Sebin y el Dgcim en Ciudad Guayana, el jueves de esta semana durante la protesta realizada por los sidoristas exigiendo que anclaran el salario al dólar y otros beneficios pendientes. Sólo fueron cinco y ya fueron liberados.

También la protesta se levantó, luego de firmar un acta con el gobernador del estado Bolívar, Ángel Marcano.

Pero para llegar a eso, fue necesario que una comisión de “Alto nivel”, conformada por Roy Quiaragua, José Gil y Pedro Perales, sostuvieran una conversación con los sidoristas que desde la entrada de plan IV tenían cerrado el paso por la avenida Guayana, desde Ciudad Guayana hacia el centro del país.

En el acta se dejó en claro que los autobuses y conductores no serían sancionados; los sidoristas y trabajadores detenidos y no presentados en tribunales serían liberados; los trabajadores detenidos y presentados en tribunales, el gobernador Ángel Marcano haría las acciones pertinentes para resolver eso.

Y en cuanto a las solicitudes salariales, sueldo anclado al salario; incorporación de los 7 mil trabajadores que fueron enviados a sus casas en tiempos de la pandemia; pago de vacaciones y prestaciones y entrega de listines, sería planteado ante una comisión en Caracas.

O sea, pues, como dirían en mi pueblo: Tanto nadar para morir ahogados en la orilla.

Nadie nunca entendió cómo fue que los sidoristas pudieron parar los autobuses, cerrar la avenida Guayana y protestar con una convocatoria de por lo menos 500 trabajadores, sin que en el gobierno se dieran cuenta.

A menos, claro, que todo estuviera fríamente calculado como diría el Chapulín Colorado.

En fin, de lo malo también se obtienen cosas buenas: Se descubrió una mafia de GNB que cobraban peaje y la gente se les enfrentó.

Se descubrió que Ángel Marcano prefiere pagar equipos de sonidos y movilizar gente en autobuses desde los municipios más importantes antes que sentarse a hablar desde un primer momento con los trabajadores.

Y se descubrió al final que a nadie le importa lo que pasa en Guayana y que para remate tenemos el peor liderazgo del país.