Alex Vallenilla

Washington se defiende. Mueve piezas en Latinoamérica. Los norteamericanos luchan para salvar el dólar, ante el poderío energético de Rusia y manufacturero de China.

Venezuela entra en ese juego. EEUU desarrolla un cambio en México, por su pulso con China, y construye en Arizona una fábrica de semiconductores.

Al norte mexicano, hay enormes cantidades de litio, en Sonora, necesario para fabricar chips. De ello se desprende la detención del capo Ovidio Guzmán.

Muchas empresas norteamericanas que operan en China, están saliendo de ese país y el norte del país azteca es el destino.

A cambio, el presidente López Obrador, debe romper con China, aunque en la era Obama, los mexicanos aceptaron desistir de proyectos chinos, para mantener el libre comercio con su poderoso vecino. Esto ya estaría ocurriendo, debido a que el peso mexicano es la única moneda que, junto al rublo, se revalorizó contra el dólar en 2022.

El pasado mes de diciembre, se pudo ver la caída de Pedro Castillo en Perú. Para los norteamericanos ahora es vital que en Perú no existan gobiernos con acercamientos con China.

Los chinos, que compran toda la soya de Brasil, propusieron un ferrocarril desde San Pablo, hasta Lima y embarcar las cargas en los puertos peruanos.

La desestabilización en Perú, no es otra cosa que el enfrentamiento indirecto por el control de esa región, entre las dos potencias.

Todos miran a Venezuela

Con Venezuela hay movimientos. Como se anunció en artículos anteriores, el regreso de Chevron finalmente regresó, pero con condiciones muy favorables a las exigencias de Washington.

Aunque ello le haya costado sacrificar a la ficha que tenían en la oposición, Juan Guaidó, quien fue cesado de sus funciones de “presidente interino”. Negocio es negocio.

Detrás de Chevron, Ecopetrol de Colombia, gestiona que finalicen sanciones para operar con Pdvsa. Repsol y ENI, también hacen sus gestiones, para llevar crudo a Europa. El CARICOM, se mueve para obtener los dos votos que faltan en la OEA, para reconocer nuevamente a Maduro como presidente legítimo, a cambio de petróleo con descuentos para el Caribe.

ConocoPhillips entró en la lista. La petrolera habría desistido de continuar con las demandas contra Venezuela, al final, este país no tiene el efectivo para pagar su deuda de unos 10 mil millones de dólares.

Hay información de que ya está en conversaciones con Pdvsa, para llevar crudo a EEUU y así cobrar su dinero.

Además, a Biden le funciona, porque ayudaría a recuperar las reservas petroleras que cayeron a mínimos de 1985, por la crisis energética de 2022, producto del conflicto en Europa, entre Rusia y Ucrania.

El mundo entero ahora posa sus ojos sobre la enorme Faja Petrolífera del Orinoco, la cual está bajo control del madurismo. Pero allí están metidos China y Rusia.

Chevron no se fue de Venezuela, porque no hubiese podido volver. Estos aspectos definirán los asuntos políticos y económicos en Venezuela, en el actual ciclo.

El dólar y el petróleo en la discordia global

EEUU desarrolla una estrategia para revalorizar el dólar, a través de la restricción monetaria y el alza de tasas de interés.

En los últimos meses, ha dado resultado de manera parcial y ahora se suma el acuerdo petrolero con Maduro, lo que alivia un poco la presión sobre Washington. Los chinos desarrollan una estrategia, para la des-dolarización de Asia y en esto han tenido éxito, también parcialmente. China captó el interés de los reyes de Arabia Saudita, con quienes cerró un tratado histórico.

El comercio entre China y Arabia Saudita es de 78 mil millones de dólares y entre EEUU y Arabia Saudita, es de 38 mil millones de dólares.

China ofreció a los árabes pagar el petróleo en yuanes, y estos aceptaron. Podrán usar el yuan para comercio con China y si buscan protección, podrán comprar oro en la bolsa de Shangai.

Además, China construirá un complejo para desarrollo tecnológico, en el golfo Pérsico. Los chinos están invirtiendo sus enormes ganancias de divisas, por su superávit comercial, en oro.

Redujeron sus compras de bonos del Tesoro de EEUU, porque buscan reducir el impacto de sanciones, una vez que lleve adelante la toma de Taiwan.

Así como los norteamericanos están instalando sus fábricas de chips, China quiere el control de las que existen en Taiwan. Allí está la clave del conflicto entre las dos potencias.

 

Debilidad en el dólar nuevamente

La revalorización del dólar, por el aumento de las tasas, produjo la caída del precio del petróleo y del gas, que en los últimos meses, dio un respiro a Europa.

Aunque esto parecieran buenas noticias, son temporales. El petróleo pudo mantener el nivel de precios de 70 dólares y la meta de Biden es que cotice por debajo de 60 dólares.

El más grande comprador de bonos de EEUU, China, ya no está invirtiendo en esos instrumentos, así que la demanda de los que se consideran son los activos más seguros del mundo, está cayendo.

Eso puede verse en la tasa de rendimientos de los bonos, los de dos años, en 3,5% y los de 10 años, en 4,2%. Esto último limita a la FED a seguir aumentando las tasas, que están en 4,5%. Por lo tanto, el dólar comenzó a debilitarse, de nuevo, desde octubre de 2022.

El índice DXY, que compara al dólar contra seis divisas internacionales, se redujo desde octubre, en -10,49%. Pasó de 114,77 puntos a 102,20 al cierre de esta semana.

En los mercados de divisas, los especuladores, que apuestan su dinero, están saliendo del dólar. Estos apuestan a que la FED, sin más remedio, tendrá que volver a estimular la economía, porque si deja correr la recesión, habrá grandes daños económicos y quiebra de empresas en EEUU.

El control de Miraflores

Ante los límites que pone la economía, los norteamericanos ven como solución, las enormes reservas petroleras de Venezuela, que ahora, es lo más valioso que hay en el mundo, en medio del conflicto descrito.

La abundancia de petróleo en la Faja del Orinoco, casi no tiene límites y es quizá una de las pocas opciones para evitar que el mundo tenga un barril sobre los 200 dólares en poco tiempo.

Los norteamericanos necesitan evitar situaciones tumultuosas en sus estaciones de servicio, mientras construye aceleradamente las fábricas de vehículos eléctricos, que se instalarán al norte de México. Mientras, China y Rusia, mantienen su campaña, para controlar materias primas por todo el mundo.

Todo lo anterior, convierten a Miraflores, en un cónclave estratégico. El cual está bajo control del madurismo, en vista del fracaso de la oposición, que no encontró la manera de producir el cambio de gobierno que tanto anunció en los últimos 23 años.

*El dólar*

El indicador DXY, que sigue al dólar frente a seis divisas mundiales, comenzó a retroceder desde octubre. Los inversores están saliendo del dólar, en la especulación de que la FED no podrá seguir con su política agresiva de aumento de tasas de interés. Ya la caída de los mercados es bastante profunda y los especuladores esperan nuevamente intervenciones monetarias, para estimular la economía.

Feliz Año 2023 / Se terminó el receso

Nos leemos la próxima semana

Twitter: @alexvallenilla