(Nota de Prensa Kapé Kapé).- Una pareja de indígenas adultos mayores del municipio Pedernales acuden a las frutas silvestres para mitigar la falta de alimentos en su comunidad.

Los indígenas Celina Cardona y Pedro Wira, de 70 y 80 años respectivamente, se trasladaron desde su comunidad de Waranoko, un caserío ubicado en el municipio Pedernales del estado Delta Amacuro, hasta Tucupita en busca de comida y medicina el pasado diciembre.

A pesar de su edad, lograron superar la travesía de cinco días y noches para arribar hasta la capital de la entidad. Actualmente pernoctan en las inmediaciones del Paseo Manamo de Tucupita.

La pareja indígena no sabe hablar bien el castellano, situación que le impide desenvolverse en la ciudad “lo que hay es hambre, no tenemos comida en nuestra comunidad… no hay nada” señala Cardona, al mostrar un pedazo de pan que sostiene en la mano derecha.

Pedro Wira, afirma que entiende y habla un poco el castellano. “Nosotros los mayores somos los que más sufrimos la falta de comida en nuestra comunidad” agrega.

Wira asegura en su idioma que en Waranoko sobreviven gracias a las frutas silvestres “frutas de moriches, gusanos de las palmas y todos los productos de las plantas silvestres nos ayudan a sobrevivir la ausencia de alimentos en nuestras comunidades” dice.

De acuerdo con el Monitoreo sobre Detección de Riesgo de Desnutrición del Adulto Mayor en Hogares de Comunidades Indígenas de Venezuela, realizado en el primer semestre de 2022 por el Observatorio de Derechos Indígenas Kapé Kapé, 43.8% de los encuestados se encuentra en riesgo probable de mal nutrición.

Esta condición está principalmente relacionada con factores asociados a la pobreza, inequidad social, limitado acceso a seguridad social, educación y salud, que generan gran desventaja con respecto a otros grupos poblacionales, lo que produce un ilimitado número de repercusiones negativas en el volumen y distribución de la carga social de la enfermedad, que afecta principalmente la calidad de vida, que afectan con mayor impacto a la población de adultos mayores de las comunidades indígenas.