Cualquier autoridad que contraríe…

0
70

Nuestro gobierno excusa su ambigüedad e ineficiencia tras la guerra económica a la que estamos sometidos. Se exonera de sus torpezas El último desmayo en el transporte de gasolina es parte de eso. Ello ocurre a pesar que la razón nos dice que en guerra cualquier sabotaje o negligencia laboral se castiga con dureza. Bien, hablemos de la guerra.

Siempre el capitalismo atacará a los gobiernos que no quieran calarse su poder hegemónico. La guerra será peor si esa disidencia se declara socialista. Será suficiente razón, no sólo para una guerra económica, también política, cultural, diplomática, hasta que termine en militar.

Me voy a detener en la última aventura bélica que ha adelantado el Secretario General de la OEA. Y puntualizo en ese personaje, porque es él y no los representantes de los países en ese organismo, quien la está oficialmente empujando. Sin dudar que, al menos, 18 de esos gobiernos están felices con la aventura del aciago uruguayo.

No enumeraré la lista interminable de manipulaciones y francas mentiras que esa calamidad incluyó en la rara mezcla de carta-informe, de amplia difusión, con el abierto objetivo se sancionarnos con la Carta Democrática. De nuevo, un razonamiento mínimo lo pone en evidencia como voluntarioso, pero torpe, cipayo.

Donde la gata se sube a la batea es en la Asamblea Nacional. Allí los diputados de la derecha, impulsados por el mismo frenesí suicida que les ha hecho perder todo sentido de la cordura política, y de la honra, levantaron sus manos con sofoco y sin quórum, pidiéndole a la OEA la aplicación del artículo 20 de esa carta que, en lo medular, plantea: adoptar las decisiones que se estimen apropiadas para la normalización de la institucionalidad…

Una coartada como esa, emanada de lo ONU, le sirvió a USA y la UE para bombardear e invadir Libia. Lo hecho por la AN va más allá de su persistente desacato, la metió en las razones de aplicación del 350 constitucional. Tal gravedad no se responde con el partido pidiéndole al TSJ que evalúe algo que no puede hacerse individualmente. Es al Consejo de Defensa de la Nación al que se debe convocar.