Bancos aplican “corralito” a los pensionados y jubilados

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“¡Mis reales, quiero mis reales!”. “¡Tienen secuestrado nuestro dinero!”, gritaban decenas de ancianos que protestaban nuevamente frente a las instalaciones del Banco Fondo Común (BFC) en Alta Vista.

Por sexta vez en el mes de agosto, personas de la tercera edad reclama el no poder cobrar la pensión completa en la mencionada entidad financiera.
En esta oportunidad los afectados por la situación, cerraron este miércoles la entrada de la única sede del banco en el estado Bolívar, colocaron una tabla en la abertura de las manillas de la puerta, imposibilitando que saliera el personal de la organización financiera.
“De aquí no sale nadie hasta que nos paguen, queremos nuestro dinero completo. Esto ya es un abuso”, expresaron los usuarios del banco.

Luis Rodríguez

“CORRALITO” MONETARIO
El camino tortuoso que transita el país, con énfasis en lo económico, social y político, encuentra hoy día un nuevo obstáculo con el “corralito” monetario en los bancos, que la intuición nos dice ha puesto en marcha el gobierno a través de la Sudeban, al parecer como respuesta estratégica por su excesivo déficit fiscal ante la caída de los ingresos petroleros y un uso “mafioso” del circulante disponible que cobra mayor dimensión en regiones como la nuestra, que no solo es fronteriza, sino también productora de oro.
El hecho, que ya comienza a generar reacciones de protesta casi a diario en la región, especialmente entre los sectores más necesitados como el de pensionados y jubilados, se suma al indetenible proceso de dislocación del modelo económico venezolano puesto en marcha desde el año 1999, cuando dio comienzo lo que los expertos definen como “la fractura” de la economía del país.
Se estima en fuentes consultadas, que la Sudeban, como brazo regulador del gobierno ante el sector financiero nacional, dispuso el “corralito” monetario, un sistema de restricción de la libre disposición de dinero en efectivo en manos del público, generando un masivo descontento que ya se expresa, al restringir bruscamente la liquidez monetaria y ahogar todo movimiento económico, paralizando el comercio y el crédito.
Juan Bermúdez

Con ello, hacer retiros en efectivo en los bancos en estos momentos, se limita hasta 50 mil bolívares, lo que a juicio de los bancarizados “no alcanza ni para comprar un pollo”, en referencia al grave problema inflacionario que distorsiona la economía, e incide en la calidad de vida de la población, acosada por las condiciones para conseguir alimentos y medicinas, debido a la escasez de los mismos y a los precios prohibitivos.
El foco más visible del fenómeno, se hace presente consistentemente, frente a la única agencia del Banco Fondo Común del estado Bolívar, ubicada en el sector Alta Vista de Puerto Ordaz, donde miles de pensionados y jubilados cobran sus estipendios mensuales y en el mejor de los casos, sólo reciben una porción del efectivo correspondiente, que oscila entre los 10, 20, 30 y hasta 50 mil bolívares, cada vez que se humillan en interminables filas, mientras muchos regresan a sus casas con las manos vacías.
En el contexto de sus declaraciones, se hizo mención de una reunión que sostuvo “una comisión de afectados”, con la gerencia del Banco Fondo Común, cuyos resultados no arrojaron mayor optimismo, pues se redujeron a que este jueves (hoy) esperaban honrar sus compromisos con los jubilados y pensionados, pero si definir montos a pagar y garantizar que todos los presentes en las filas cobrarían lo que les corresponde, ya que todo depende de la remesa diaria de efectivo que reciben.

El banco dispone de dinero plástico, a través de tarjetas de débito, pero este sistema no funciona, a decir de los afectados, pues en la generalidad de los casos la tarjeta no puede ser expedida por falta de material y quienes cuentan con ella, se encuentran con que está bloqueada porque necesita cambio de clave.
Un duro comentario que escuchamos de un curtido hombre de avanzada de edad, fue que “nuestro dinero se desvía hacia mafias que operan en el estado Bolívar”, según aseguró comprando oro en los municipios del sur, integrada por militares, comerciantes chinos y traficantes colombianos, quienes tienen que pagar a los mineros en efectivo pues éstos no aceptan otra forma de pago que no sea el efectivo.

Idalia Carmona

Esperan respuestas
Así las cosas, se quedan a la espera de que las autoridades actúen con la seriedad y prontitud que el caso amerita, pues cada día las reacciones de protesta se hacen más contundentes.
Muchos de los pensionados que se hallaban en las instalaciones del Banco Fondo Común, desesperados y cansados por la situación, hicieron un llamado al gobernador Rangel Gómez, para que los reubicaran en otra entidad financiera. Nairovis Díaz/ NMM
Foto: Carlos Peña