¿Está la Unidad Fracturada?

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Con todos los acontecimientos que vienen ocurriendo y el sin número de análisis o puntos de vista de muchos, no podemos perder el foco de lo que, en materia electoral, está sucediendo. Si bien es cierto que el actual CNE está muy cuestionado y que el escenario ideal sería un organismo electoral con rectores probos, prudentes y con credibilidad en sus acciones ante la opinión pública, lo real es que el régimen con sus herramientas a la mano, seguirá avanzando con o sin oposición y con el mismo CNE, al menos eso se desprende del borrador que maneja el oficialismo en las discusiones que se llevan a cabo en República Dominicana.

Ahora bien, para el momento de la redacción de este artículo, se están desarrollando otros eventos de naturaleza electoral que necesitan obligatoriamente ser tomados en cuenta y que se les preste la atención debida, ya que de lo electoral es que se nutre el régimen para mantener su fachada democrática.

Recordemos que luego de finalizadas las elecciones regionales, con la fraudulenta ANC funcionando a todo vapor, se exigió prácticamente que todos los ganadores debían ir a esa instancia a juramentarse, unos lo hicieron y otros no, asumiendo las consecuencias debidas; posteriormente en una jugada o maniobra directa, se atacó entonces a las organizaciones con fines políticos que habiendo validado su nómina de integrantes no participó en el proceso municipal, ordenando que tenían que volver a validar, cosa totalmente inconstitucional, es cuando nos preguntamos, ¿Esos partidos de oposición deben participar nuevamente en la validación ordenada por la ANC?.

Aunque muchos, como en mi caso no confiamos en el árbitro electoral actual, la línea indica que debemos al menos lograr validar a una organización que nos agrupe a todos los factores democráticos; es justo en éste punto dónde debe privar la coherencia y el sentido común para enfrentar lo que viene, porque de lo contrario el régimen inscribiría a futuro a su candidato presidencial con la total discrecionalidad con la que está actuando, basado también en las decisiones de la recién designada Asamblea Nacional Constituyente.

Pensando con cabeza fría, es determinante el hecho de que no podemos dejarles el camino fácil y menos en el ámbito electoral, en el cual la oposición ha demostrado tener fortaleza, eso sí cuando se cubren los extremos legales y administrativos que garantizan esos procesos, al igual que acudiendo masivamente a las urnas, porque de lo contrario estamos perdidos.

Tal vez las dudas son mayores que las certezas en cuanto a la transparencia de los procesos por venir y sobre eso efectuaremos las advertencias debidas, pero hay que dejar en claro que el mal gobierno de Maduro le teme al electorado, al de verdad y esa es una señal que indica que debemos fortalecer ésa área sin titubear.

La vía electoral es la única menos traumática para generar un verdadero cambio de gobierno en nuestro país, así lo hemos manifestado y lo mantenemos. Existen otras vías quizás más rápidas según algunos, pero no son las mejores, además que entraríamos en una espiral de violencia que es el terreno adonde al régimen le gustaría tenernos y así justificar sus acciones, tal como sucedió con la ya llamada “Masacre del Junquito”, ellos al menos por ahora son los que tienen el monopolio de la fuerza de la arbitrariedad y el abuzo, pero también es cierto que ya se saben descubiertos, por eso es que hay que mantener la unidad y desmontar las señales de fractura que se están enviando a la colectividad.

En la actualidad, mientras quienes están gobernando lo hacen sobre muertos y sangre, carentes de toda legitimidad, observados y sancionados por el mundo entero, nosotros los demócratas tenemos que aprovecharnos de esas circunstancias para sumar y no restar.

Por años, el chavismo – madurismo ha jugado a convertir los triunfos de la oposición en derrotas y muchos le siguen el juego atacando a quienes lideran el proceso de cambio. Definitivamente eso es incorrecto, debemos saber leer entre líneas y entender que existen múltiples factores que debemos evaluar y no uno solo a la hora de tomar decisiones; de allí que no pueden los factores de oposición andar cada quien por su lado.

Tal parece que cada grupo tiene sus respectivos planes para el futuro, sin tomar en cuenta a la UNIDAD en su conjunto; así tenemos por ejemplo que unos ven como posible solución al conflicto actual, el hecho de denunciar al régimen ante instancias internacionales, otros piensan en que lo mejor es ir a Washington D.C y reunirse con Congresistas para que se ejerza más presión desde el Gigante del Norte, mientras por otro lado existen los que solamente ven en el proceso de diálogo y negociación la salida y finalmente los que ven el aspecto electoral sin profundizar en los cambios necesarios en el ente rector de los procesos eleccionarios.

Observando el panorama así, definitivamente la UNIDAD luce muy fracturada y eso es lo que hay que corregir, pero con urgencia para despejar esas dudas y canalizar hacia el país los mensajes claros conducentes a levantar el ánimo y las banderas del verdadero cambio muy necesario por demás, hacerlo pronto, con claridad y transparencia debe ser una misión rápida y efectiva.

La dirección que el actual régimen está tomando hoy, nos hace pensar que estamos en presencia de un Estado donde no hay gobernabilidad ni legalidad, situación que atentará, más temprano que tarde contra el mismo Maduro y sus seguidores.

En ese sentido debemos ver el bosque completo de lo que sucede y no solamente una parte de él, para así tomar las medidas correctas en el futuro cercano, para atacar los problemas relativos a la implementación e impacto de políticas públicas llegado el momento, con énfasis en aspectos puntuales como la alimentación, salud, educación y lo relativo a la pobreza.

Para ello, tenemos que estar claros en no dejarnos abrumar por los ataques que intentan reflejar derrotas donde ha habido victorias importantes, unidos somos verdaderamente fuertes y juntos lograremos construir más triunfos en beneficio de todos. Así de simple y sencillo.

Reinaldo J. Aguilera R.

En Twitter: @raguilera68 / @AnalisisPE