Guerrilleros y paramilitares se enfrentan por control del municipio Catatumbo en Zulia

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Con un planfleto, los guerrilleros anunciaron su intención de imponer su ley y dominar los negocios ilegales | Foto: El Pitazo

Grupos irregulares procedentes de Colombia y paramilitares venezolanos mantienen desde hace cinco meses un enfrentamiento armado en disputa por la plaza más jugosa del contrabando en el estado Zulia, como lo es el municipio Catatumbo.

Según un funcionario policial de la población de Encontrados, que pidió no ser citado por temor a su vida, los grupos al margen de la ley llevan aproximadamente dos años tratando de adueñarse del paso ilegal hacia el vecino país, más específicamente por el paso fluvial de Pampanito, en la margen del río Catatumbo.

La lucha por el control de la zona se arreció el 8 de noviembre del año 2017, con el asesinato a sangre fría de Nergio Pinedo, alias “Neyito” | Foto: Cortesía GN

El municipio, que debe su nombre a este cuerpo de agua, cuenta con 40.702 habitantes según el censo del año 2011 elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La comarca es reconocida por su producción pesquera, elaboración de queso y fauna silvestre en extinción como el chicagüire. Desde este municipio zuliano se accede directamente a suelo neogranadino por vía fluvial o mediante trochas que dan la posibilidad de pasar sin control.

El agente policial entrevistado le dijo a El Pitazo que la lucha se arreció el 8 de noviembre del año 2017 con el asesinato a sangre fría de Nergio Pinedo, alias “Neyito”, —un exlíder de las mafias en Encontrados— y su hijo Javier Pinedo.

Las fuerzas guerrilleras entraron esa noche a la vivienda de Neyito. Lo encañonaron junto a su descendiente y una dama que al parecer cantaba la zona.

“Destrozaron el sistema de vigilancia, se los llevaron a la fuerza hasta el estacionamiento de la casa. Con armamento tipo FAL mataron al joven con tiros de gracia delante de su padre y después asesinaron a su presa más ansiada”.

Pinedo era quien comandaba el paso de ganado en pie, alimentos, material estratégico y combustible hacia el vecino país, a través de caminos verdes ubicados en patios de fincas por donde no existe presencia de la Guardia Nacional ni el Ejército. “Esa zona era de ellos. Estaba dominada”, agrega.

Los insurgentes tratan de dominar el tráfico de combustible, lo que les proporciona ingresos al vender del lado colombiano | Foto: Cortesía Panorama

Los guerrilleros que actúan en la zona se autodenominan Comando de Seguridad Fronteriza (CSF), según un panfleto que emitieron entre los pobladores para sembrarles el miedo. En el cartel distribuido asumen que ejercerán el control o limpieza social. A cambio, éstos sólo se dedicarán al cobro de vacunas, así como a ejercer prácticas económicas al margen de las leyes. Su mayor riqueza sería el combustible que pueden transportar para vender en pesos en suelo colombiano.

Vivir en zozobra

Desde la madrugada de los asesinatos, se acentuó la presencia irregular en Encontrados y El Guayabo, ubicados a unos 15 kilómetros de distancia desde donde se observa con gran refulgencia el relámpago, el mismo que premió el Guinnes por ser récord mundial en la emisión de rayos que regeneran la capa de ozono. Tal distinción no exceptúa que sea zona de tráfico de droga, sicariato, extorsión, trata de blanca y contrabando.

A pesar de que El Pitazo trató de conocer de los cuerpos policiales municipales y regionales y el Cicpc las cifras oficiales sobre las muertes perpetradas por las bandas criminales, los organismos no ofrecieron información sobre los crímenes.

En los cuarteles de las policías tanto municipal (Policat) como quienes integran las filas del Cuerpo de Policía Bolivariana del Estado Zulia (Cpbez), los jefes han decidido encuartelar a sus efectivos debido a una latente amenaza a voces.

“Los policías son vistos como traidores de la fuerza guerrillera si éstos no están dispuestos a comulgar con sus intereses”, advierte el familiar de un funcionario quien teme por un atentado contra su hijo.

Una ama de casa de esa población, que también pidió no ser identificada por miedo a su vida y a la de sus hijos, contó que “nadie puede festejar en la calle. La gente debe dormir temprano y celebrar a puertas cerradas y la música a bajo volumen. Las discotecas deben cerrar si los guerrilleros así lo ordenan”.

De noche, cuando el silencio trata de resguardarse en la penumbra, se escuchan tiros, camiones rondan el poblado. La incertidumbre reina a merced de la dominación de un territorio al mando del fusil.

Un comerciante de la capital del municipio Catatumbo indicó que teme asomarse por la hendija de la ventana. “Es común que la policía pida la cédula en las entradas y salidas del pueblo, pero no esa gente”., los identificó con acento colombiano.

Zona militarizada y con precios bajos

El Ministerio de Interior, Justicia y Paz, al tanto de lo que ocurre en la zona, ordenó una militarización del municipio con al menos 250 efectivos de la GN y el Ejército, comandados por la REDI Occidente, según confirmó el departamento de prensa de la alcaldía de Catatumbo, aunque no ha habido pronunciamiento por parte del alcalde Wilmer Ariza.

Se espera que en los próximos días se incremente la presencia de militares venezolanos en Encontrados | Foto: Cortesía AVN

En Encontrados los residentes no hablan abiertamente con la prensa por temor a morir a manos de quienes encañonan los fusiles para dominar la psique de los lugareños.

Paradójicamente el único efecto positivo tras la imposición de las mafias, ha sido una rebaja en el costo de los productos de la canasta alimentaria en comparación con otras poblaciones del Sur del Lago de Maracaibo.

“La carne, el queso, los comestibles no perecederos, entre otros, suelen ser más económicos que en el resto de las ciudades cercanas, aunque los compradores deben cancelar en efectivo”, agregó una dama, mientras compraba comida para el almuerzo. El efectivo suele ser otro jugoso negocio del cual sacan provecho los irregulares para revenderlo en suelo colombiano. El Pitazo