En 100.000% podría terminar la inflación de Venezuela en 2018

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El poder adquisitivo continúa en declive: un trabajador que gana salario mínimo –1 millón de bolívares– debe laborar 2,5 años para poder comprar por lo menos 9 de los 60 productos que integran la canasta alimentaria familiar. Hasta la semana pasada se necesitaban 25,14 millones de bolívares para adquirir un cartón de huevos, un litro de leche, un kilo de carne mechada, de pollo, de queso guayanés, de jamón de pierna, de café, de azúcar y de pasta.

Desde que Venezuela entró en hiperinflación en octubre de 2017 –cuando superó por primera vez en su historia la barrera de 50%– los precios de los productos han aumentado semanalmente, según comerciantes, una realidad que angustia cada día al venezolano por la acelerada pérdida de su capacidad de compra.

Henkel García, analista financiero y director de Econométrica, afirmó que de mayo de 2017 a mayo de este año el poder de compra del ingreso mínimo –salario base y bono de alimentación– cayó 94,2%, mientras que la inflación del mes pasado fue de 99,2%“,

Para ilustrar la abrupta caída del poder adquisitivo, el economista dijo que con el ingreso mínimo de 2007 una persona compraba lo que actualmente adquiere con 100 millones de bolívares. Hace 11 años el salario mínimo era de 614,79 bolívares, después de que el fallecido presidente Hugo Chávez decretó un aumento.

En lo que queda de año los precios de los productos pueden aumentar mucho más. Economistas advierten que la inflación de 2018 podrá superar el umbral de 100.000%.

“No hay manera de que un salario en bolívares, con esa tasa de inflación, pueda mantener el poder de compra”, aseguró el economista Asdrúbal Oliveros, director de la firma Ecoanalítica. “Esa es la mayor tragedia que tiene este ciclo hiperinflacionario. Hay un rezago muy fuerte entre el ajuste de los precios y los salarios”.

La economista Sary Levy aseguró que si no se toman correctivos el colapso se profundizará. Recordó que desde 2009 –año que registró una inflación de 25,1%– ha alertado, al igual que otros profesionales del área, que en el país se estaba sembrando una hiperinflación. “Como siempre sucede, cuando se alerta sobre un problema uno es profeta del desastre para este régimen. Las advertencias son desoídas, pero lamentablemente se concretan”.

Los economistas sostienen que quitarle tres ceros al bolívar no resuelve la crisis económica que ha generado el alza acelerada de los precios. Levy expresó: “Me preocupa que no estemos hablando de la hiperinflación subyacente que es justamente el problema que generó la reconversión. Si no hay un cambio de política pública que la controle, pues simple y llanamente no estamos haciendo nada”.

Con Información de El Nacional