Pido perdón

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El pasado 2 de Junio, en Iruña-Pamplona, la capital histórica de los vascos y actualmente de Nafarroako Komunitatea – Comunidad Foral de Navarra, de donde salió del poder, por vía electoral en Mayo de 2015, el partido político Unión del Pueblo Navarro (UPN), de raigambre franquista y sostenido por las diversas marcas devenidas en el actual Partido Popular (PP), tuvo lugar una manifestación en contra del euskera, lengua milenaria.

El euskera, joya lingüística universal de uso prohibido por el franquismo y muy constreñido hasta la entrada al gobierno foral de Nafarroa-Navarra, está actualmente en vías de recuperación, merced a criterios democráticos del gobierno de la señora Uxue Barkos, de un Parlamento de Navarra donde UPN es minoritario, de numerosos ayuntamientos, de innumerables instituciones públicas y privadas, y de ciudadanos.

La incuestionable mejoría económica, muy similar a la de la hermana y vecina Comunidad Autónoma Vasca (CAV), ocurrida “pesar de y no gracias a Madrid”, así como una distensión social y política sin precedentes, está dejando a UPN, PP y Ciudadanos (de reciente irrupción en el panorama del estado español), sin argumentos de oposición discursivos.

El euskera es lengua cooficial en Nafarroa-Navarra, junto con el castellano; el desarrollo democrático de una política lingüística está dando lugar a una mayor presencia en la calle y en la administración pública; este último aspecto ha sido levantado en aspaviento, acusándose de una imposición del euskera.

Clamando contra el euskera, se produjo la manifestación del 2 de Junio; si los organizadores esperaban reunir a 50.000 personas, apenas lograron 9.000, entre ellas numerosos funcionarios españoles establecidos o venidos ad hoc y sin relación alguna con Nafarroa-Navarra o el euskera.

Es en este ambiente de ninguna relación con lo que se ventila y en contra de un país de cobijo y de su lengua originaria, el euskera, cuando aparece una bandera de Venezuela, validando lo no validable.

No sé qué autoridad o representación se arrogan; seguramente medie la necesidad de conservar un empleo precario ofrecido por un patrón abyecto. Soy vasconavarro de nacimiento, llegado a Venezuela en 1961. A pesar del fracaso de la manifestación, pido perdón por el abuso de utilizar la bandera de mi país en contra del euskera.

V.J. Los Arcos Ayape (CNP 2.934)