Orangel Palma: Una burla más para los trabajadores

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Orangel Palma, trabajador de Orinoco Iron con respecto a la nueva instalación de mesas de trabajo en Guayana  afirmó que estas no le dan ninguna respuesta a los trabajadores con respecto a la crisis que se está viviendo en Guayana y todo el país.

Palma recordó que el pasado 8 de enero del año en curso, Angel Marcano, presidente de Alcasa manifestó, que 350 delegados de las empresas de Guayana, tanto públicas como privadas, participaron durante dos días de reuniones y analizaron cómo consolidar el Plan Guayana Socialista, donde también determinaron en qué etapa se encuentra y establecieron planteamientos para que haya un cumplimiento estricto del mismo”.

También dijo Marcano en esa oportunidad: “el único plan para la clase obrera de Guayana, y para los trabajadores del país, es el Plan de la Patria y en consecuencia, el Plan Guayana Socialista”

Ahora resulta que son 37 empresas públicas y privadas del estado, 16 mesas de trabajo, y que el plan ahora se llama “Plan Integral para el Fortalecimiento Productivo de Guayana” lo que demuestra una clara burla a los trabajadores, aparte de una enorme improvisación y que el gobierno sigue girando en círculos, mientras la clase trabajadora cada día está más empobrecida.

Palma quien actualmente cursa una calificación de despido injustificada por defender los derechos de los trabajadores, manifestó que “hace 20 años nos vendieron la idea que las empresas en manos públicas del estado y no en manos privadas es que podían funcionar, para hacer de Venezuela una potencia. Hoy en día resulta que todas esas empresas están quebradas y arruinadas, los que han pasado por allí han salido millonarios y lo poco que se produce se lo embolsillan las mafias sindicales ilegales que dicen ser representante de los trabajadores”, denunció.

¿De dónde sacan directivos sindicales 60 mil y hasta 100 mil dólares para comprar apartamentos en buenas urbanizaciones en Puerto Ordaz?, ¿De dónde sacan para comprar sus enormes camionetotas y como las mantienen?, se pregunta Palma.

Lo cierto es que la alternativa no petrolera del país (Guayana) sigue estando infectada de una corrupción bestial, y en manos de irresponsables e ineficientes directivos puestos a dedo, solo por afiliación política, sin siquiera tener el mas mínimo conocimiento de lo que realmente representan estas empresas para el país y cuál es su valioso y generoso aporte. No olvidemos que este parque industrial guayanés generaba aproximadamente 10 mil millones de dólares anuales. Tiempos aquellos.

Concluyó Palma afirmando que la solución a la crisis de las empresas básicas de Guayana pasa por una inversión seria y responsable por parte del estado para garantizarles así la mayor suma de felicidad posible a todos los trabajadores, tal como lo dice la ley.