Sidoristas le envían Carta Pública al ministro Tareck El Aissami

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Los sidoristas mediante carta pública enviada al ministro Tareck El Aissami le exponen la situación de la que alguna vez fue la siderúrgica insignia del Estado venezolano y que en estos momentos produce menos que hace 56 años cuando fue fundada.

Se atreven a hacerlo porque no se debe olvidar que el presidente de Sidor es el que ocupa el cargo de gobernador, era el viceministro de Industria y presidente de la CVG. Es decir, cómo echar el cuento si quien es el responsable es como Droopy, aparece en todas partes?

Ahora se organizaron y se atreven a decir lo que siempre se ha denunciado desde afuera y que los mismos sindicalistas, todos oficialistas, desestimaban o se hacían los locos.

Por ejemplo, Planchones no ha arrancado este año y vamos por la mitad; todavía están entregando los juguetes de diciembre del 2017 por lo tanto no creen que en el 2018 los niños puedan tener acceso a un juguete.

Todo un rosario de problemas y de dificultades que viven los sidoristas, quienes por cierto no son todo lo sinceros que deben, porque los juguetes por lo que ellos lloran son tablet, TV de no se cuantas pulgadas, Laptops, y más tarda el gobierno en entregárselas que ellos venderlas en los peroleros.

Pero para que no me tengan más rabia de la que ya me tienen, aquí les dejo la Cartita de marras. Personalmente no creo que pase nada, pero lo último que se pierde cuando se tiene vida, son las esperanzas.

CARTA de los SIDORISTAS al ministro TARECK El AISSAMI

En vista de la dificultad de llegarle a usted, debido a las alcabalas que colocan sus incondicionales de los despojos del Sindicato Sutiss, hemos decidido hacer pública esta carta, la cual la escribimos en el lenguaje llano de los trabajadores, sin ambages ni retoricas, porque como decimos en Sidor, hace algún tiempo llegamos al nivel 0, hoy estamos en el sótano, muy por debajo de la línea de pobreza, medido en que no podemos cubrir nuestras necesidades básicas con el salario devengado.

Tuvimos que vender los botones que nos otorgaban por años de servicio, hemos vendido los carros y ahora estamos subastando nuestros enseres.

A mucha gente le da pena decir que está pasando hambre, porque hace algún tiempo era un orgullo portar una ficha de SIDOR.

Pero ese temor, ya desapareció, hoy los trabajadores entendimos cual era el mensaje revolucionario de la igualdad, porque lo estamos sufriendo igualados en la miseria.

Ya no nos da pena decir que nuestras mujeres hace tiempo no se pueden comprar una pantaleta, que los zapatos de nuestros

hijos ya no aguantan y que el próximo año escolar está en la incertidumbre, porque nosotros no sabemos si usted lo haría, pero nosotros no vamos a enviar a nuestros niños a la escuela, descalzos, sin cuadernos y sin desayunar.

Todo este cuadro dramático, puede parecer extraído de un cuadro

surrealista, pero es una realidad fácil comprobable dentro de la planta y fuera de ella, al encontrar trabajadores deambulando por las calles

tratando de matar un “tigrito” para sobrevivir.

Lo antes expuesto es una  consecuencia nefasta de un hecho industrial y económico.

La producción y productividad de una panadería se mide por los panes producidos, los de una zapatería por los zapatos producidos, en el caso nuestro, es por toneladas de acero producidas, y en este año 2018 en nuestra emblemática acería de Planchones no hemos podido arrancar, por razones que podemos sintetizar, en dos palabras, ignorancia e improvisación de quienes pretenden erigirse en los dueños del proceso productivo, pensando que nuestra acería es un

cuartel, en la mayoría de los casos obviando los planes diseñados por

nuestros técnicos con sobrada experiencia y conocimiento del proceso de transformar el material de hierro en acero.

Esta situación ha traído consigo el deterioro en la calidad del ambiente

laboral y la calidad de vida del núcleo familiar. El servicio de HCM está paralizado y el servicio de salud pública ya no existe por la escasez de medicinas e insumos en los centros dispensadores de salud.

Se juega con la ilusión decembrina de nuestros hijos al no terminar de entregar los juguetes correspondientes a Diciembre de 2017.

Sepa usted Vicepresidente, que cada cláusula del contrato colectivo es una institución con su historia, luchas y hasta sus muertos.

Los trabajadores quieren expresarse, quieren ratificarle lo que usted y el gobierno saben, quede de la flota de autobuses solo quedan unas 15 unidades y que la mayoría, más del 70% de los trabajadores no están asistiendo a sus puestos de trabajo, por diferentes motivos, entre ellos la falta de bus, o porque se han ido del país a buscar una mejor calidad de vida, ya que el salario de un trabajador de las empresas básicas no le alcanza para comer.

Todavía hay jóvenes profesionales esperanzados en la empresa, que nos solicitaron fuéramos portavoces de sus preocupaciones, porque muchos han emigrado, aun, sin cobrar sus prestaciones sociales.