Los 20 años perdidos

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Las redes sociales en nuestros tiempos, nos mantienen más informados de la realidad cotidiana que nunca antes, los eventos son transmitidos prácticamente en tiempo real, eso nos lleva a pensar de igual manera que nuestra responsabilidad en contribuir a solventar algo es, o al menos debe ser, de una acción mucho menos lenta que hace algún tiempo atrás, estamos obligados a estar informados y a informar.

En tal sentido luego de tener en la mano datos que reflejan el fracaso prácticamente total de las administraciones continuas de izquierda, tales como: los 13 millones de nuevos pobres que deja solamente el primer mal gobierno de Maduro, cifras que indican que el venezolano de hoy gana casi 30 veces menos que en el año 2013 y que el desempleo formal pasó de 5% en 2012 a 30% en 2018, no dejan lugar a dudas que sumando las eras Chávez/Maduro nos deja como resultado que han sido 20 años perdidos.

La situación real del país no puede ser peor, la llamada “Revolución Bolivariana” a la fecha tiene muy pocos logros reales que mostrar, la verdad es que el país se encuentra en una situación económica irónicamente en rojo: alto endeudamiento, hiperinflación, devaluación casi constante y de remate con disminución de los ingresos petroleros y aumento del gasto social real que hace muy difícil balancear la situación fiscal.

Un ejemplo de lo anterior ocurre con la red social Twitter, las reacciones a cada situación son más frecuentes y ya el espectro no se limita sólo a quienes adversamos al mal gobierno, ya el asunto es desde el seno de los mismos seguidores del “Proceso Revolucionario”,  la acción sobre los problemas tradicionales de los servicios públicos que sufren los más desposeídos así como el de la educación y salud no ha sido el centro del gobierno bolivariano, existen excepciones como la iniciativa puntual de las Escuelas Bolivarianas, los llamados Simoncitos o la red de atención primaria Barrio Adentro que funcionan a medias, la verdad verdadera es que las dificultades y el mal manejo presupuestario, aunado a el déficit de dotación y mantenimiento, hacen que el resto de la red oficial continúe igual y sin mejoras.

De lo anterior tenemos como prueba irrefutable lo referente al crecimiento acelerado de la matrícula privada en educación básica e incluso de niveles más bajos y de las pólizas de aseguramiento privado para acceder a los servicios de salud y así garantizar al menos una atención regular en la materia señalada.

Lo más triste es que no obstante la realidad que abruma y acorrala a todo un país, el aparato propagandístico del régimen inunda todo lo que puede por todos los canales y medios posibles, siempre tratando de poner la atención y el foco en cosas que ya se saben irreales, tales como que con la “Revolución” se ha elevado la autoestima de los venezolanos o que a pesar de todo se ha recuperado la industria petrolera, que se ha logrado dotar de equipos de última generación a hospitales de todo el país y la creación de la línea aérea Conviasa para todos; si seguimos veremos que son inmensas listas de cosas que sencillamente no sirven o funcionan muy pero muy mal, eso es lo cierto.

Les comparto en consecuencia estimados lectores mi inquietud de que debemos ser proactivos y sinceros con todo lo que se hace, lo que se vive en Venezuela amerita que todos actuemos correctamente, desde el ciudadano de a pie hasta el dirigente y el líder, sea quien sea y esté donde esté; siempre se habla de que hay que efectuar un llamado a tal o cual autoridad, yo pienso que más que un llamado hay que exigir rotundamente la acción de quienes tienen competencia en todas las áreas afectadas, pero también hay organizarse como comunidad y actuar nosotros mismos si es necesario para resolver los problemas sin esperar siempre por el papá estado.

Lo preocupante no es solo lo referido, es que prácticamente un país entero se encuentra condiciones paupérrimas, no existen políticas reales que estén atacando lo puntual que tiene que ver con el normal desenvolvimiento de los pueblos y ciudades, con la calidad de vida de los ciudadanos; todo se circunscribe a ataques contra todo aquel que quiera o pretenda demostrar que las cosas están mal, muy mal, sobre todo de quienes apoyan al régimen, pero créanlo o no, también ocurre del lado de algunas personas  que se dicen de oposición y ese modo de actuar lo que hace es daño y no ayuda.

Aquí lo que cabe mis estimados lectores es que todos aporten y lo digo con responsabilidad, tiene que ser desde todos los sectores, en tal sentido, el llamado es para aquellos que viven en la denominada zona de confort que son muchos, a ellos les pregunto lo siguiente: ¿Creen ustedes que realmente quejándose constantemente van a resolver algo? ¿Piensan que si la clase política hiciera lo todas sus tareas, Venezuela y la sociedad en general serian perfectas? ¿Creen que nosotros los ciudadanos no tenemos responsabilidad en que las cosas mejoren y cambien?

Me permito responder desde mi puesto como ciudadano  a la última interrogante, mi respuesta es “SI”, todos somos responsables, bien sea por acción u omisión, pero responsables al fin, por eso mi mayor deseo es que se asuman las posiciones de manera correcta y avancemos como uno solo, hacia el fin último que es tener un mejor país para todos y no dejar que los años que vienen también se pierdan.

Por tal motivo es imperioso sumar y no restar, muchos pensarán que se les está atacando desde ésta palestra, pido disculpas de antemano si algunos lo sienten de ese modo, mi intención no es la de atacar a nadie, solamente señalo que hace falta un poco más de positivismo y esfuerzo constante para el logro de una Venezuela que sea mejor cada día, de eso se trata, tenemos el deber de empujar en el mismo sentido para avanzar y cerrar de algún modo la brecha de la desigualdad, así de simple y sencillo.

Reinaldo J. Aguilera R.

@raguilera68/@AnalisisPE