Hermano, hace un año Sidor te quitó la vida

3115

Carmen Carrillo

Un año hermano. Hace un año te marchaste apresuradamente al caer del techo de Planta de Pellas de Sidor.

No hubo ambulancia para tu traslado. No hubo algún técnico de Insapsel en el sitio mientras se llevaba a cabo el trabajo. Claro, era domingo y apenas las 8 y 30 de la mañana.

Saliste temprano de tu casa ese domingo y le dijiste a Liduska: Espérame que vuelvo a desayunar y resulta que nunca volviste.

Cuánto diste hermano para ingresar a Sidor hace más de 20 años. Empezaste a trabajar en una pequeña empresa en Unare.  Luego conseguiste trabajo en una empresa en El Tigre pero tu sueño era trabajar en Sidor.

Luego ingresaste a una de las 400 empresas que laboraban para Sidor cuando era una empresa rentable en manos del consorcio de empresas privadas, los trabajadores y el Estado.

Hasta que lo lograste. No lo pensaste dos veces cuando desde Ternium Sidor, Alberto Agostini te contrató.

Los flojos de los sindicalistas o ¿Los ofendo? te llamaban el otro argentino.

Recuerdo cuando el ahora cuidador de perros, Ramón Machuca, junto a unos “asistentes” para no decirles “matones” quisieron “darte una lección” en un baño, tratando de hacerte entender lo vital que era no trabajar pero si cobrar y como a pesar de que te superaban en número, lo enfrentaste.

Amabas Sidor. Sufriste cuando dejó de estar en manos privadas y llegó la plaga de langosta del chavismo a usar sus muelles para sacar más que productos.

Pero no te marchaste y eso que te habían hecho una oferta desde Australia e inclusive los de Ternium trataron de convencerte para que te fueras con ellos.

La única vez que tú y yo hablábamos de Sidor era durante la cena navideña en la casa de tu mamá en Villa Central.

Siempre lo hacías con rabia porque veías como la plaga chavista desmantelaba la empresa que había hecho posible a Ciudad Guayana.

Pues no es mentira aquella frase acuñada por Relaciones Públicas en la época de Pancho Salazar: Sidor es Guayana y Guayana es Sidor.

De resto, no tocábamos el tema pues ya los mismos de Ternium alguna vez te habían dicho que “hablaras conmigo para que no les diera tan duro” y tu respuesta había sido: “Ese es su trabajo, yo no me puedo meter en eso”.

Ambos teníamos claro que si los de Ternium habían sido poco políticos, los del chavismo serían peores  por eso ni te llamaba para preguntarte la hora no fuera a ser que dejaran sin trabajo al papá de Juan Ernesto y de José Alejandro.

La plaga chavista no sólo acabó con la empresa. Acabó con programas sociales para atender a niños con condición asperge. Recuerdo que te enfrentaste a una compañera de trabajo que había llegado por obra y gracia de “cupido” a ocupar el cargo de “primera dama” de la empresa y ella había decidido que no era necesario gastar tanto dinero en ese programa porque esos niños no iban a mejorar, total el de ella era normal.

No te importó que,  en ese momento, fuese el interés romántico del presidente con el que  recién acababa de tener un hijo, lindo además, sin problemas, no como el caso tuyo y de tantos compañeros de trabajo que vivían esa situación.

Te le enfrentaste y ella salió a pedir que te botaran porque la habías humillado, (recurso femenino de quienes abusan y atropellan y cuando las ponen en su sitio invocan Violencia de Género).

En fin hermano, ninguno de tus hermanos te perdonamos que te hayas marchado tan rápido. No te tocaba, eras el cuarto de Marina Isabel  y José Carrillo, eras nuestro “portugués amargado” como te decíamos nosotros.

Ernesto, no debiste haber ido a inspeccionar esa obra el domingo en la mañana. Habías estado toda la semana en eso.

Fíjate te caíste del techo porque no hubo un técnico de Inspsasel allí que verificara las condiciones de seguridad, claro mis amigos sindicalistas los vinculados al chavismo y al Cartel de la Cabilla de Sidor, dijeron que estabas tomado.

Y eso es lógico qué va  a saber un sindicalista de trabajar a las 8 y 30 de la mañana un día domingo, si ellos normalmente no trabajan a ninguna hora mucho menos a las 8 y 30 de la mañana de un día domingo. Para ellos eso debió ocurrir porque estabas borracho.

Y lo otro hermano: Aún no arranca planta de Pella. Seguramente debió ser culpa tuya porque al morirte por caer de ese maldito techo, ya a nadie más le importó eso.

Suscribete a nuestras redes Instagram y Facebook.

Impactos: 0