Rosalinda, la “primera dama” del Cartel Jalisco Nueva Generación

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Anabel Hernández, periodista mexicana

La justicia de Estados Unidos ofrece 10 millones de dólares a quien proporcione información que conduzca a la detención de “El Mencho”.

Ella se llama Rosalinda González Valencia, pasa de los cincuenta y siete años. Fue arrestada hace dos días y su esposo desafía al gobierno de México.

A ella le dicen “La Jefa”. Desde hace más de 35 años es pareja de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes alias “El Mencho”, el temido líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerada hoy la segunda organización más importante de tráfico de drogas en México, detrás del Cartel de Sinaloa, y que, según la agencia antidrogas de Estados Unidos, DEA, tiene presencia en 23 de 32 estados de la República Mexicana.

A los catorce años de edad Rosalinda trabajaba de indocumentada en California en los campos agrícolas y haciendo limpieza.

Hoy le llaman “La Jefa” y es la esposa del líder del poderoso Cartel Jalisco Nueva Generación, organización criminal a la que en México se le atribuye un capital de al menos mil millones de pesos.

La pareja se conoció en California, Estados Unidos, a mediados de la década de los ochenta y tienen al menos tres hijos: Jessica Johana, de 35 años, detenida en una cárcel norteamericana; Rubén, de 31 años detenido en una cárcel norteamericana y Laisha Michelle de 19 años, todos de apellido Oseguera González.

Rosalinda “La Jefa”, acaba de ser arrestada en México por segunda ocasión, el 16 de noviembre, en Guadalajara, Jalisco.

Se le acusa de haber violado las reglas de su libertad condicional por no presentarse a firmar el libro de procesados. La primera vez que fue detenida ocurrió en 2018, acusada de lavar más de mil millones de pesos para la organización criminal que encabeza su esposo, y fue liberada por un juez bajo fianza.

Según el gobierno de México, en represalia por su detención, el CJNG habría secuestrado a dos miembros de la Secretaría de Marina en Zapopan, Jalisco.

De acuerdo a la información dada por la propia Marina a los medios de comunicación la autora intelectual del plagio habría sido Laisha Michelle, la hija menor de Rosalinda y El Mencho.

Y este jueves se realizan en Jalisco intensos operativos de búsqueda.

Esta es la historia de la ‘primera dama’ del CJNG hasta ahora poco conocida, basada en documentos obtenidos en diferentes cortes judiciales de Estados Unidos a los que tuve acceso.

Génesis del CJNG

Rosalinda, nacida en Michoacán en 1963, forma parte de una numerosa familia. Sus hermanos, al menos 14, crearon un clan familiar de narcotraficantes conocido como Los Cuinis, quienes desde los años noventa se relacionaron con el narcotraficante Armando Valencia Cornelio líder del Cartel del Milenio, con el que tienen nexos familiares.

Valencia fue en México uno de los pioneros en incursionar en la producción y tráfico de drogas sintéticas como la metanfetamina.

Pero la historia personal de Rosalinda y El Mencho data de más atrás, de mediados de los años ochenta cuando se conocieron en el área de San Francisco, California.

Ella es tres años mayor que él. Con el tiempo, sin saberlo, la unión de sus vidas significaría el pegamento para la creación del poderoso CJNG.

De su puño y letra Rosalinda cuenta que ella apenas y tiene escolaridad primaria y no pudo seguir con sus estudios porque desde los catorce años de edad, viviendo en Estados Unidos, comenzó a trabajar en “campos agrícolas, limpiando casas, cuidando niños y en restaurantes” para salir adelante.

Fue allá en la bahía de San Francisco donde conoció a “El Mencho”. En 1986, cuando él tenía 20 años y ella 23 nació su primera hija, Jessica Johana, a quien le apodan “La Negra”.

Ese mismo año su esposo, el ahora líder del CJNG, fue detenido por primera vez.

Lo acusaron de robo a mano armada. Pasó poco tiempo en prisión por haber sido su primer delito y fue deportado a México.

Pero como su esposa e hija se quedaron en California, regresó indocumentado.

En 1990 nació su segundo hijo, bautizado con el nombre de Rubén, a quien con el tiempo comenzaron a llamar con el apodo “El Menchito” en alusión a su padre, pero Rosalinda se volvió a quedar sola como jefa de familia.

Delincuente en Estados Unidos, policía en México

Incorregible, en 1992 “El Mencho” fue arrestado de nuevo, ahora  con su hermano Abraham Oseguera Cervantes, 13 años mayor que él.

Se les imputaron cargos criminales federales en la Corte de Distrito Norte de California, en San Francisco.

Al esposo de Rosalinda, de entonces 26 años de edad, le imputaron cargos por posesión de heroína y haber reingresado a Estados Unidos ilegalmente.

Se declaró culpable y recibió una benévola sentencia de cinco años de cárcel.

Estuvo primero en la prisión de Santa Rita, en el condado de Alameda, y luego él pidió su transferencia a una prisión federal en donde le asignaron el número de preso 87323-011.

De acuerdo a los registros oficiales del buró de prisiones federales, salió de la cárcel el 10 de enero de 1997.

A su hermano Abraham no le fue tan bien. Lo acusaron de conspiración para distribuir heroína y posesión de arma de fuego. A él lo sentenciaron a 10 años de cárcel y fue liberado hasta el 22 de julio de 2001.

Durante ese tiempo Rosalinda, “La Jefa”, continuó viviendo con sus dos hijos en California, donde ella y El Mencho tenían familiares.

De acuerdo a las versiones públicas, su esposo fue de nueva cuenta deportado a México y se enroló como policía en Tomatlán, Jalisco, en donde echó raíces y fundo su imperio criminal.

En 2001 Rosalinda decidió reunirse con su esposo en México, con sus dos hijos, en Jalisco. En 2002 nació su hija Laisha Michelle.

En aquel momento Los Cuinis, hermanos de Rosalinda, y su esposo El Mencho, ya estaban asociados con el Cartel del Milenio, comandado por Armando Valencia, que en 2001 se asoció con el Cartel de Sinaloa, los Beltrán Leyva, el Cartel de Juárez, Ignacio Coronel y otros, en la llamada Federación.

De jornalera a “La Jefa”

Los años de cuando Rosalinda trabajaba de indocumentada en Estados Unidos como jornalera en los campos agrícolas, o limpiando casas, quedaron atrás.

Ahora maneja junto con su hija Jessica Johana y otros miembros de la familia, una red empresarial presuntamente creada con dinero proveniente de las operaciones criminales del CJNG que comanda “El Mencho”.

De acuerdo a documentos oficiales y estados bancarios, Rosalinda se ha encargado del manejo de al menos cuatro negocios en Jalisco: Operadora Los Famosos -podrá notarse la ironía de la familia-; J & P Advertising y JJGon  SPR de RL de C.V., y Mizu Sushi, sucursal Puerto Vallarta.

Pero su veloz ‘progreso’ ha tenido un alto precio. Su esposo es uno de los criminales más buscados por Estados Unidos y por quien se ofrece una recompensa de 10 millones de dólares a la persona que dé información de su paradero.

Mientras, sus dos hijos mayores, Jessica Johana  y Rubén, se encuentran recluidos en cárceles en Estados Unidos, y al menos tres de sus hermanos también están en prisión.

Los dos vástagos actualmente están encarcelados en Estados Unidos desde el 2020 por sus vínculos con el CJNG.

Rubén fue detenido en México en 2015, durante la administración de Enrique Peña Nieto, y fue extraditado en febrero de 2020 por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador a solicitud de la Corte de Distrito de Columbia, en Washington DC, donde se le acusa de tráfico de drogas.

Jessica Johana, a los 17 años se involucró con Julio Alberto Castillo, diez años mayor, quien era ya lugarteniente de “El Mencho” en los negocios criminales.

Procrearon dos hijos y según afirma la propia Jessica, se divorció de él por violencia intrafamiliar.

La hija del líder del CJNG fue detenida en 2020 en Washington  DC, cuando estaba entrando al Palacio de Justicia donde se llevaría a cabo una audiencia de su hermano.

Se le acusa de manejar los negocios legales fundados en México con dinero del CJNG y, con ello, violar la ley del Departamento del Tesoro que prohíbe a los ciudadanos americanos tener relación con compañías señaladas de vínculos con el narcotráfico.

Ella, como ciudadana mexico-estadounidense, violó esa ley. El 11 de julio de 2021 fue condenada a dos años y medio de prisión y sus abogados han apelado la sentencia.

Además tres de los hermanos de Rosalinda, José, Gerardo y Abigael, están acusados en la misma corte de Columbia por narcotráfico.

El primero fue extraditado en 2020 y el segundo en 2021. Abigael fue arrestado en México en 2015 y está pendiente su extradición a Estados Unidos.

Trato diferenciado

Tanto Rosalinda, como sus hijas Jessica Johana y Laisha Michelle, se autopromocionan como personas solidarias con los más pobres en México. Ellas mismas hablan de sus donaciones de comida, ropa y juguetes.

Laisha describió así a su hermana ante el Juez Berly A  Howell, intercediendo por Jessica antes de la sentencia:

“Es importante que sepa que a Jessica siempre le ha gustado ayudar a los necesitados. Me ha tocado asistir con ella varias veces ya sea a hospitales o a colonias muy pobres a ayudar a esas personas….”, dijo Laisha, hoy también buscada en México.

“…le ha inculcado a sus hijos, sobrinos y familiares que no solo te tienes que preocupar por ti y por tus necesidades, que tienes que abrir los ojos y ver de qué manera puedes ayudar a los que te rodean…”, escribió vehemente. Quizá esos mismos buenos consejos debería dar Jessica a su padre.

Si en las próximas horas el gobierno de México logra detener a Laisha, con eso la familia de “El Mencho” quedaría en prisión dando así un golpe estratégico al corazón del líder del CJNG.

Llama la atención que la misma estrategia no sea aplicada por el gobierno de México a las familias de otros narcotraficantes, como por ejemplo los miembros del Cartel de Sinaloa, que también viven de los recursos ilícitos de las drogas.

Por ejemplo, las familias de Joaquín Guzmán Loera, mejor conocido como “El Chapo”,  e Ismael Zambada García, “El Mayo”.

A algunos miembros de sus familias incluso se les da trato preferencial.

A Emma Coronel, esposa de El Chapo, no fue incomodada ni investigada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador en lo más mínimo. Fue arrestada este año pero en Estados Unidos. Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo, fue detenido y liberado inmediatamente en 2019 en Culiacán, y en 2020 AMLO interrumpió una gira de trabajo para saludar a la mamá de El Chapo.

Y respecto a El Mayo Zambada, ni qué decir. Una de las empresas de su familia, Estancia Infantil Niño Feliz, en Culiacán, sigue teniendo contratos con el gobierno de AMLO.

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