“Candidatos a diputados del Psuv que manejaron Alcasa deben ir presos”

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“Quienes manejaron Alcasa en los últimos años no deben ser elegidos diputados, deben es ir presos y confiscados todos sus bienes para ver si así pagan todo el daño hecho a esta empresa básica”, afirma Javier Torres, del Movimiento 7 y dirigente sindical de Alcasa.

Denuncia que el actual presidente de la empresa, Arquímedes Hidalgo firmó en el año 2018 contratos para la venta de ripio con una empresa llamada Kavec de Venezuela RIF J-30893736-3 y no sólo desmantelaron a Alcasa sino que el dinero por la venta del ripio, jamás ingresó a las arcas de la reductora de aluminio.

Expresa que Hidalgo no sólo firmó contrato con esa empresa sino que hizo eso mismo con otras y “con todas ocurrió lo mismo, el dinero por la venta del ripio jamás ingresó a las cuentas de Alcasa”.

El ripio es el carbón de desecho de las celdas de reducción de aluminio primario, dice.

El contrato con Kavec incluía hacer retiros parciales de 300 toneladas de material de desecho semanal con un valor por toneladas de 100.000 bolívares cuando el dólar costaba 3.345 bolívares, agrega.

Calculadora en mano, Torres, explica que “sí haces una pequeña suma y multiplicación 100.000 por 3.345 da un aproximado de 30$ por tonelada. Esos 30$ lo multiplicas por 300 toneladas te da 9000$; esas 300 toneladas son el desecho semanal; sí multiplicas 9.000 dólares por 4 semanas te genera 36.000$ al mes y si lo multiplicas por 12 meses que estuvo esa empresa sacando material de desecho daría un monto de (432.000$ al año 12 meses)”.

Esto precisa Torres,  solo de desechos de carbón sin meter desechos de los derrame de baños de aluminio, escorias de la planta de fundición, Laminación o la planta Extrusora.

Se pregunta el dirigente sindical de Alcasa,  ¿Cuántos miles y millones de dólares ahora no genera el desmantelamiento de las dos líneas de reducción en CVG Alcasa?

Es decir la empresa aún intentado nadar para salvarse para no ahogarse le generó y genera ganancias a los que la administran los recursos de la industria; recursos que jamás fueron ingresados a sus finanzas, insiste.

Eso quiere decir que no es culpa de los trabajadores de base la situación actual de la industria así como lo hacen ver los candidatos a diputados por el oficialismo, Ángel Marcano, José Ramón Rivero, afirma.

Con el desmantelamiento tapan los robos

El dirigente sindical asegura que el desmantelamiento de las líneas de reducción fue un plan bien premeditado.

“Les cayó como anillo al dedo la situación eléctrica de marzo del 2019 y la pandemia también de marzo del 2020; ¿Porque? Así ellos evitaron el ingreso masivo de los 5000 trabajadores como fuerza activa que podían enfrentarlos y no permitirían que desmantelaran el pulmón y corazón de CVG Alcasa como lo son sus líneas de reducción, celdas dos, línea tres y celdas tres, línea cuatro”.

Pero además con el desmantelamiento de las líneas de reducción pueden tapar evidencias de las millonarias inversiones en dólares como las Grúas TQQC (Grúas chinas), sistema de fase densa y fluidificación para celdas tres y sistema de aerodeslizadores para cedas dos, sala de compresores, agrega.

“Permite también ocultar muchos proyectos más como la inversión de 92 millones de dólares anunciados por el Ministro de planificación Ricardo Menéndez para la compra de insumos, repuestos y materias primas, otra inversión de 140 millones de dólares para el arranque  de 100 celdas donde comenzaron en el 2016 con el trabajo de desmontaje de la sala E1 y F1 de la nave de celdas dos y la sala G2 y H2 de la nave de celdas tres, línea cuatro”.

Comenta que ese proceso fue realizado por una contratista de nombre Construcciones Jace y jamás arrancaron una celda de reducción de aluminio primario, pero sí cobraron el dinero.

No tenemos una beca

Javier Torres, recuerda que Ángel Marcano, meses atrás expresó en un programa televisivo por VTV (Café en la Mañana) que en CVG Alcasa “los trabajadores tienen una beca porque Nicolás Maduro les paga un salario”.

A su juicio, Marcano expresa un cinismo total, porque con ese pago  los trabajadores pueden medio sobrevivir.

“Ellos alegan que no pueden cumplir con los beneficios contractuales porque la industria no produce, entonces ¿Quiénes la quebraron? ¿Dónde están las inversiones para la producción? ¿Porque desmantelan la industria?”.

Destaca que en una industria tipificada por el Seguro Social de alto riesgo muchos cambian la vida, salud y un miembro del cuerpo perdido en un accidente laboral por una remuneración salarial. Muchos salen jubilados, pensionados o incapacitados con enfermedades profesionales que al final les han causado la muerte y otras deficiencias físicas o motoras, cómo enfermedades bronco respiratorias, cardiacas, discales entre otras.

Llama la atención que esos mismos que han acabado con el emporio Industrial de Guayana hoy piden un voto de confianza y tratan de comprar la conciencia del pueblo con migajas de pan valiéndose de la necesidad y crisis actual de los ciudadanos para que los voten como diputados, señala Torres.

 

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