Colectivos y Somos Venezuela cobran por puestos en estaciones de Servicio en Ciudad Guayana

0
724
Avenida Cisneros de San Félix. Foto vía redes sociales

Carmen Carrillo.-Mientras la desesperación se apodera de los guayaneses porque no consiguen facilidades para adquirir gasolina, los colectivos y gente del movimiento político Somos Venezuela se han unido para “guardar” puestos en la cola y cobrar por ello o en el mejor de los casos vender una pimpina o bidón de combustible a aquellos que no pueden o no quieren hacer esas horrorosas colas.

Oficialmente nadie lo admite pero todo el mundo lo sabe. Hasta los del gobierno. De allí la insistencia de colocar policías y militares en las estaciones de servicios, y sin ánimo de ofender a nadie, que es como poner a Zamuro a cuidar carne.

Protestas

Este martes Ciudad Guayana amaneció con protestas en varios sitios. Avenida Caracas y Los Olivos en las parroquias  Unare y Universidad; Avenida Cisneros en San Félix; en Alta Vista.

La gente salió a la calle a reclamar por el combustible pues no pueden ir a trabajar; no pueden llevar los niños al colegio; no pueden comprar los alimentos y si se presenta una emergencia de salud, no tienen como trasladar a la persona afectada.

En el gobierno parecen no entender la situación que configura todas las características de una realidad de peligro.

El ser humano después de siglo de socialización cuando se ve afectado en sus necesidades básicas vuelve a ser el animal que apareció sobre la tierra hace millones de años, allá por los lados de África, por lo tanto es pura adrenalina en acción y eso es lo que está ocurriendo en nuestra ciudad.

Hay que destacar que las cosas no están mejor hacia otros destinos en el estado más grande del país y cuyo sistema de transporte es tan precario. Hacia el sur no baja ningún vehículo, ni de carga ni de personal, ni particular ni público.

Hacia Ciudad Bolívar la cosa no es distinta. Tampoco lo es hacia el occidente del estado y eso sin hacer alusión a que no se oye ningún motor en las vías de agua de Bolívar porque no hay gasolina.

Ahora, no se tiene claro si eso está afectando la actividad minera, en estos momentos tan importante para la economía nacional porque el oro no tiene patria ni color ni distintivo alguno así que es la mejor moneda para el gobierno de Maduro.

El tren de Ferrominera

No contamos ni siquiera con un trolebús, como en otras partes del país; no tenemos un metro porque sería imposible horadar el macizo guayanés pero nunca falta algún vivo que propone ese negocio y no sabemos utilizar el sistema de trenes que tenemos en el estado para atender el transporte de mineral de hierro.

A nadie se le ha ocurrido, por Dios con tantos genios que tiene el gobierno, de ellos, suyos, propios, o de esos que la oposición le ha donado convenientemente por unas pocas monedas de oro,  utilizar las locomotoras e incorporarle vagones para transporte de personal, que en los valles del Tuy debe haber “descansando” en los patios de la línea que no concluyeron los chinos porque los reales se “perdieron”.

También debe haber vagones de transporte de personal en Barquisimeto o en la región centro llanera.

La línea de Ferrominera Orinoco viene de El Pao, es decir de un área donde se producen alimentos y viven personas que trabajan en Guayana y para en la zona industrial de Matanzas, lo que significa que atraviesa la ciudad.

También pasa por Ciudad Piar, el otro ramal, o sea que se atiende un área de Ciudad Bolívar  para alimentos y personal.

Esa sería una forma de bajar el estrés de las personas; los costos de los alimentos y hasta la tarifa del pasaje porque hay un medio alterno para trasladar carga y personas.

Amén de que la vía pública no llevaría tanta “rosca”.

Las estaciones para la llegada de la carga y de la gente se pueden hacer sobre la marcha porque nadie puede negar que el Mayor General Justo Noguera es experto en eso de “como vaya viniendo vamos viendo”.

Desde allí partirían las unidades de transporte por combustible para trasladar a las personas a donde no llega el tren.

Además sería una forma de generar rápidos puestos de trabajo y de hacer que algún empresario se gane unos reales haciendo el trabajo porque muchos se han acostumbrado, sobre todo en esta época, a ganarse los contratos de obras del Estado sin hacer absolutamente nada.

No es difícil, es cuestión de querer hacer las cosas. Y ojo no me estoy postulando para nada.