Condenan a muerte a tres marroquíes que decapitaron a jóvenes escandinavas

0
362

El Nacional/BBC.-Aplicando la Ley del Talión, ojo por ojo, diente por diente, tres partidarios del autodenominado Estado Islámico que asesinaron a dos excursionistas escandinavas en Marruecos fueron condenados a muerte.

Abdessamad Ejjoud, líder del grupo, Younes Ouaziyad y Rachid Afatti fueron hallados culpables de haber decapitado a Louisa Vesterager Jespersen, una joven danesa de 24 años, y a Maren Ueland, una noruega de 28, en la cordillera del Alto Atlas el pasado mes de diciembre.

De llevarse a cabo estas ejecuciones, serían las primeras en Marruecos desde 1993, el año en que el país introdujo una moratoria sobre la pena de muerte.

Durante el juicio, se supo que Ejjoud, de 25 años, y Ouaziyad, de 27, habían decapitado a las dos mujeres, mientras que Afatti, de 33 años, filmó los asesinatos con su celular.

«Lo más justo sería otorgar a estas bestias la pena de muerte que merecen», dijo Helle Petersen, madre de Jespersen, en una carta que se leyó en la corte la semana pasada.

¿Qué pasó en la corte?

El juicio duró 11 semanas en Salé, cerca de la capital Rabat.

Ejjoud, un imán clandestino, admitió en mayo haber matado a una de las dos mujeres. «Decapité a una de ellas… lo lamento», le dijo el vendedor ambulante a la corte.

Los medios de comunicación franceses informaron que Ejjoud había cumplido una pena de prisión en Marruecos por intentar unirse a Estado Islámico (EI) en Siria y que había sido liberado en 2015.

Afatti filmó el ataque en su celular. Un simpatizante de EI compartió por internet un video que mostraba a una de las mujeres decapitadas.

Los tres hombres dijeron ser partidarios de EI, aunque el grupo armado no ha reivindicado los asesinatos.

En la corte, Ejjoud dijo: «Amamos a Estado islámico y oramos a Dios por él».

Su equipo de defensa dijo que había «circunstancias atenuantes a causa de sus precarias condiciones sociales y desequilibrio psicológico», informó la agencia de noticias AFP.

Según afirmaron, los hombres tienen un nivel de educación «muy bajo» y orígenes modestos.

Kevin Zoller Guervos, un español-suizo convertido al islam, fue el único acusado que no era marroquí y se le señala de haber enseñado a los principales sospechosos a usar un servicio de mensajería cifrada y armas.

Fue condenado a 20 años de prisión por «unirse a un grupo terrorista», informó AFP.

El jefe de contraterrorismo de Marruecos, citado por la agencia de noticias AFP, dijo que el grupo se inspiró en EI, pero que no tuvo contacto con sus militantes en zonas de combate.

La fiscalía calificó a los tres asesinos de «monstruos sedientos de sangre» después de que el informe de la autopsia encontrara 23 heridas en el cuerpo decapitado de la Jespersen y siete en el de la Ueland.

¿Quiénes fueron las víctimas?
Jespersen y Ueland compartían un departamento en la Universidad Bo de Noruega.

Sus cuerpos fueron encontrados el 17 de diciembre en una tienda de campaña en un área aislada cerca del Monte Tubqal, la montaña más alta de Marruecos y un destino popular para los excursionistas.

Ambas habían tomado todas las precauciones antes de su viaje, dijo la madre Ueland el año pasado.

Las mujeres, que estudiaban para convertirse en guías turísticas, estaban de viaje por Navidad.

Los asesinos tardaron cuatro días en identificarlas como objetivos, dijo la fiscalía, y las eligieron porque las otras víctimas potenciales iban con guías, dijo AFP.

El abogado de Vesterager Jespersen criticó a las autoridades marroquíes por no monitorear las actividades de los sospechosos, lo que podría haber evitado que las mujeres fueran asesinadas.

La familia Jespersen solicitó 10 millones de dírhams (US$1 millón) de compensación al gobierno marroquí por su «responsabilidad moral», pero esto fue rechazado por la corte. Según AFP, a los tres hombres condenados se les ordenó pagar dos millones de dírhams de indemnización.