El ‘héroe chino’ que investigará para la OMS la respuesta de los países a la pandemia

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elmundo.com.-Es el homólogo de Fernando Simón en el país asiático, la eminencia médica en China que encabeza desde enero la lucha para controlar y erradicar la pandemia.

Recibido por decenas de cámaras, Zhong Nanshan llegó el 18 de enero a la estación de tren de Hankou, al norte de la ciudad de Wuhan, a pocos metros del mercado de mariscos y animales salvajes señalado al principio como zona cero del brote de coronavirus. Entonces se hablaba de una extraña neumonía.

Y Zhong, un veterano neumólogo de 83 años, estaba en Wuhan para descifrar ese mal que se propagaba por toda la ciudad como una letal enfermedad vírica. Un par de días después, el médico confirmó los rumores que estaban circulando por toda China: el virus se transmitía entre humanos.

Han pasado ocho meses de aquello, y ahora el doctor Zhong Nanshan acaba de ocupar esta semana el asiento de mando en el comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para revisar la respuesta mundial a la pandemia.

“Es un experto prestigioso con una alta reputación en el campo de la prevención y el control de enfermedades infecciosas en China. Creemos que brindará asistencia y hará contribuciones positivas al panel con su profesionalismo y experiencia”, destacó el viernes Hua Chunying, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China.

Para entender la importancia de la figura de este médico en el gigante asiático, podemos decir que su homólogo en España sería Fernando Simón. O Anthony Fauzi en Estados Unidos. Zhong es la eminencia médica china que desde enero encabeza la Comisión Nacional de Salud para controlar el coronavirus y erradicarlo en el país asiático.

Un héroe nacional aupado en el pedestal de la propaganda del Partido Comunista desde que liderara el equipo que descubrió hace 19 años el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS), la epidemia que salió de la provincia china de Guangdong y que dejó 8.000 infectados y 774 muertos por toda Asia. Entonces Zhong trabajaba en el Hospital Xiaotangshan de Pekín.

El neumólogo empezaba este año en el letargo académico en la universidad cuando el coronavirus lo despertó y empujó hacia la que seguramente sea su última carrera profesional. La primera, como recuerdan asiduamente los medios chinos con perfiles aduladores, no la corrió en bata, sino en pantalones cortos en una pista de atletismo, cuando era el “mejor” atleta -maratoniano y saltador- en la década de los 50.
Zhong desenmascaró los datos reales

Al bueno de Zhong, las autoridades le otorgaron hace un par de semanas el “mayor reconocimiento del país” por su contribución para frenar la pandemia en China. Fue él quien ideó el efectivo confinamiento de Wuhan -23 de enero-, que después copiaron otros países. Fue Zhong quien desenmascaró los datos reales que las autoridades locales de Wuhan eran reacias a difundir. Cuando el neumólogo llegó a la ciudad, oficialmente sólo había 41 casos de contagio y estaba todo bajo control. “Las autoridades de Wuhan no tenían ganas de decir la verdad en ese momento”, confesó Zhong en una entrevista a la CNN.

Después, supuestamente, sería él quien advertiría a Pekín de la gravedad de la situación y de la necesidad de confinar a toda una ciudad de 11 millones de personas. Un cerrojo que luego se extendería por toda la provincia, Hubei, metiendo en cuarentena a más de 56 millones de habitantes.

Ahora, el médico chino ha sido elegido por la OMS para ser uno de los expertos que presentarán en octubre un primer informe que evaluará, sobre todo, la eficacia de las medidas tomadas por los países y por la propia OMS, con la esperanza de evitar o enfrentar mejor una nueva pandemia en el futuro. Esa será la investigación independiente acordada en mayo durante la Asamblea de la Salud Mundial en Ginebra, en la que participaron representantes de los miembros de la OMS. Precisamente la petición de esa investigación, solicitada por 122 naciones, partió con la idea de comprobar si China había ocultado datos durante el comienzo del brote.

Por ello, dentro del organismo sanitario mundial, algunos no están convencidos de que en esa investigación participe el experto que trabaja mano a mano con el Gobierno de China. Al doctor Zhong lo acompañarán en el equipo, entre otros, la ex primera ministra neozelandesa Helen Clark; la ex presidenta de Liberia y Premio Nobel de la Paz Ellen Johnson Sirleaf; el ex presidente mexicano Ernesto Zedillo, y el ex secretario de Relaciones Exteriores británico David Miliband.
2.000 millones de dólares en los próximos dos años

En la Asamblea de mayo, el presidente chino, Xi Jinping, se comprometió por videoconferencia a que su país apoyaría una “revisión integral” de la respuesta a la pandemia una vez el virus estuviera controlado. Era la primera vez que se pronunciaba después de que las 122 naciones solicitaran una investigación independiente sobre el origen y repuesta al coronavirus. Xi defendió durante su comparecencia que China había mantenido en todo momento una “actitud transparente y responsable” y que su país compartió “sin reservas” con la comunidad internacional la información científica y médica sobre el virus. Luego se comprometió a aportar 2.000 millones de dólares en los próximos dos años para la lucha contra el Covid-19.

Hay que recordar además que esos días de mayo, desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump no cesaba en sus críticas a la OMS por lo que consideraba su “complicidad” con China a la hora de ocultar el alcance real del coronavirus en un principio. “La OMS es una marioneta al servicio de los intereses de China”, dijo Trump. Semanas después, la agencia AP, que tuvo acceso a varias grabaciones de reuniones de la OMS a principios de la pandemia, desveló que China no compartió la información clave durante los primeros días críticos.

Empezando por el retraso a la hora de difundir el genoma durante más de una semana después de que tres laboratorios chinos ya lo hubieran descifrado. Pero esos días, las declaraciones públicas de la OMS alababan a China por su “rápida respuesta al nuevo coronavirus”, por su “transparencia” y por compartir “inmediatamente” el mapa genético del virus.

La agencia de prensa estadounidense señala que esto se debió al temor de que, si tomaban una actitud más crítica o presionaban a los científicos chinos, el Gobierno de Xi Jinping se volvería más reacio a compartir información. Ahora, el mayor experto en la pandemia de Pekín, integra un comité, aparentemente independiente, que deberá investigar las respuestas de los países, entre ellos China, a la pandemia.

 

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