El villano y el torpe

0
453

Carmen Carrillo.-La villanía y la torpeza gobiernan en Venezuela. Nicolás Maduro es el villano principal y Juan Guaidó el primer torpe. Ambos hicieron todo lo posible para que el Imperio Norteamericano impusiera duras sanciones al país.

Hace más de sesenta años en Cuba ocurrió lo mismo y en ese tiempo quien ha pagado esa dura factura es el pueblo cubano que ha preferido muchas veces que se lo coman los tiburones a morir de mengua en un país que ya no es sino el coto de una oligarquía que de tanto hacer sacrificios a las artes oscuras, hoy no tienen alma.

Porque nada justifica que un pueblo muera de esa forma y a nadie le importe.

Claro, los defensores de la revolución dirán que los logros en salud y en deportes, lo justifican, pero hasta eso es cuestionable porque Hugo Chávez, el presidente eterno como lo llaman los chavistas, se puso en sus manos y murió.

A menos claro, que para Cuba eso hubiera sido mejor y no sé porque creo que fue así. Mejor para ellos y peor para nosotros.

El mundo asiste impertérrito a la destrucción de un país que fue rico  o mejor dicho, que sigue siendo rico. Así como han asistido durante años a la destrucción de África y de Europa del Este.

El segundo país más grande es el de los migrantes y el mundo cree que no lo alcanzará el caos que eso genera porque los migrantes no estamos en ninguna parte, siempre añoramos nuestro barrio, nuestra calle, nuestras plantas y hasta a nuestros vecinos con todas sus virtudes y defectos.

Pero generamos caos. Donde llegamos somos mal vistos porque significa una boca más a la que alimentar, un techo más, una cama más para salud, una vida más.

Así como antes Florida fue el paraíso de los cubanos que lograban surcar las aguas peligrosas del mar Caribe, ahora el continente americano todo es nuestra “Florida”.

El gobierno norteamericano para ocultar el grave problema que vive esa sociedad que rechaza a los migrantes y por eso tantas matanzas, ha desviado la atención de esa situación al endurecer las medidas contra Venezuela.

Eso preocupa a los venezolanos de adentro y a los venezolanos que estamos afuera porque no tenemos idea de cómo ayudar a los que se quedan. Las remesas continúan pero ahora el problema es qué se puede comprar porque no hay nada.

Si el villano de Maduro y el torpe de Guaidó se ponen de acuerdo, a lo mejor aceleran la apertura hacia un mercado común latinoamericano por acción para que a Venezuela llegue lo que ahora ya no llegará ni por Internet (envíos puerta a puerta).

Quién sabe si esa es la salida a ese bloqueo porque en el fondo todo es un problema económico.

En Venezuela ese es el problema: La economía, estúpido como le dijeron a Bill Clinton cuando iba a la campaña presidencial.

En nuestro caso tenemos dos estúpidos, donde uno es villano y el otro torpe. O sea, más difícil.