Enfermos de covid-19 casi todos los médicos del hospital de Caicara del Orinoco

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Jesús Vásquez

Conmocionados e indignados ante la falta de importancia como el gobierno nacional y regional han tratado la pandemia del Covid-19, están los habitantes de Caicara del Orinoco, quienes a diario luchan contra el olvido y falta de atención.

Esta falta de atención se ha convertido en el principal problema que el Hospital Arnoldo Gabaldón ha tenido que enfrentar  y donde la gente ha visto como los propios especialista mueren o están graves con la situación de este virus.

Lo que no logró el paludismo, acabar con los caicareños, hoy lo está logrando el virus del covid-19.

En el Hospital de Caicara el gremio médico es escaso y había pocos especialistas. Ahora el pueblo vio morir al doctor Arturo García, único internista y diabetólogo  que pertenecía a la plantilla de colaboradores de Caritas ante esta crisis medica.

García fue trasladado al hospital Ruiz y Páez de Ciudad Bolívar. Salió  grave y entubado del hospital de Caicara pero no se pudo hacer nada.

En ese mismo traslado iba también un gran cirujano y obstetra el doctor Junit Macabril, dueño del Centro Médico Caicara, iba enfermo con covid-19 y  contagió a su hijo y a algunos allegados a su seno familiar.

En redes sociales,  personal del Hospital Arnoldo Gabaldón y habitantes caicareños buscan la caridad de alguien que provea medicamentos, necesarios para la recuperación de pacientes enfermos y declarados como casos positivos a los cuales se les prescribe Actilyse de 50. mg, medicamento que no es accesible a el bolsillo de muchos pobladores de Caicara, por la extrema pobreza en la cual fue sumergida la tierra del diamante ante la indiferencia del propio Gobernador Justo Noguera, quien ha destinado todos los recursos y insumos a la atención del pueblo de Santa Elena y ha dejado alguna que otra dádiva en hospitales de Puerto Ordaz.

El alcalde de Cedeño,  Rafael Gutiérrez quien desde que se agudizaron los contagios desapareció de su despachó, no le da la cara ni siquiera a sus compañeros del Psuv.

Por supuesto, muy poco lo ven los pobladores. Pareciera que el alcalde Gutiérrez tampoco le da importancia a una situación de la cual el gobierno Central alega destinar millones en recursos, pero para Caicara como siempre no invierten medio; no existe un verdadero hospital Centinela o con aislamiento en el municipio.

Los pacientes que son declarados positivos son enviados a sus casa sin que autoridad alguna imponga protocolos de prevención o atención en las barriadas caicareñas.

En días pasados una paciente murió positiva a Covid-19 y fue velada en su casa con la  asistencia de familiares incluyendo algunos allegados, amigos del campo que fueron a darle su último adiós, donde mataron una vaca y todo y se repartió mucho aguaito de costilla y todo, esto ante la indiferencia de autoridades militares y municipales en materia de Salud.

Hay quienes sienten que para el alcalde de Caicara del Orinoco, es más importante el celular de moda o los zapatos  de moda que la gente del pueblo.

De allí que ha mostrado incapacidad ante la pandemia, la falta de servicios y la atención de la situación de la comunidad.

Los caicareños deben parir para ir a los laboratorios de la zona que son los únicos que tienen el kit de prueba rápida, debido a que no hay hospital centinela. El laboratorio que hace los exámenes cobra en gramas de oro.

Otra calamidad es que si antes no se atendían patologías propias de la salud en el hospital de Caicara,  ahora menos porque el director tiene el espacio casi clausurado alegando que no hay atención por la pandemia.

En cuanto a los médicos, otro resultó contagiado como el doctor Alexander Gutiérrez, único cirujano y jefe de ese servicio en el Arnaldo Gabaldón; el doctor Somaroot, especialista en obstetricia y único cirujano especialista en patologías ginecológicas también lucha contra el covid-19 y en esa misma situación hay 3 enfermeros y parte del personal administrativo.

Aunado a que el pueblo no cuenta con agua potable en las casas gracias a la apatía de Hidrobolívar y a que alguien se robó las mangueras de 8 pulgadas,que fueron enviadas para reparar la toma balsa toma que estaba en el río.

La situación en todo el municipio Cedeño es alarmante afectando a los más desprotegidos, gente de los campos y sectores indígenas.

En Los Pijiguaos la situación es similar en el Hospital tipo I que dirige un ciudadano quien nada sabe de medicina, pero es el de confianza.

Este lunes murió un trabajador al que no se le aplicó el protocolo y ante la falta de ambulancias y especialistas  la gente es confinada en sus casa, en un sector donde habitan miles de trabajadores y sus hijos,que no pudieron salir mas nunca a centro poblados.

Desde el comité de seguridad y salud laboral de Bauxilum Pijiguaos la delegada de prevención, Marianella de Morales indicó a través de un comunicado a la población del campamento Bauxilum, que sin ánimo de alarmar, debían tomar correctivos personales porque, si no se cuidaba cada quien de manera individual nadie lo hará.

Eso como justificativo al olvido que sometió Bauxilum a miles de trabajadores y a sus familiares quienes sobreviven sin comidas, sin dinero, ni servicios de salud estables.

Hay trabajadores que llevan casi un año sin ir a sus hogares en Puerto Ordaz y en Ciudad Bolívar ya que no hay transporte, aunque los gerentes y amigos de la política si hay transporte para ir y venir.

Como hospital centinela, en la zona se ofreció armar una carpa centinela en un batallón del Ejército, pero nunca se concretó y no hay especialista en vías respiratoria.

 

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