Entre maltratos de militares y falta de gasolina la ciudad se desespera + video

0
420

El gobernador Justo Noguera anunció hace poco más de cinco días que el sistema para cargar combustible en las estaciones de servicio de Ciudad Guayana y del estado Bolívar cambiaría.

Eso cumpliendo instrucciones del gobierno nacional.

Sí. Cambió. Pero para peor. Sobre todo después que un militar que transportaba gasolina en el vehículo en el que se desplazaba, el sábado en la noche terminase chocando contra un automóvil sedán en el que iban cuatro jóvenes, uno de los cuales murió y otro quedó bastante malherido.

Eso es lo único que justifica lo que está ocurriendo en la estación de servicio Orinokia donde un par de militares de alto rango luego que la gente ha hecho hasta 16 horas de cola para que le den un tique y así poder cargar combustible, llegan en horas de la madrugada, armados, de mal humor, maltratando a todo el mundo y amenazándolos con ponerlos presos, acusarlos de contrabando de combustible, amenazando mujeres, en fin, todo un “ejercicio militar de defensa de la patria.”

A esa hora la gente está en la cola entre dormida y arrecha porque nadie quiere estar a la intemperie, pasando hambre y frío, y expuesto a que algún desgraciado decida salir a “trabajar” robándolos a ellos.

La tensión en la ciudad por la falta de gasolina ya se corta con tijeras como dirían los escritores.

Nadie ha comprendido de quienes dirigen los destinos de esta urbe que aquí todo queda lejos y que fue hecha para vehículos no para la gente.

Cualquiera que atraviese una avenida de Ciudad Guayana, en San Félix o en Puerto Ordaz ha experimentado la sensación de que el conductor cuando ve al peatón en vez de frenar acelera.

Luego hay que agregar el pésimo transporte público donde cada jefe de banda vehicular decide su ruta, a qué hora pasa, cuánto cobra, cuántos malandros pueden atracar a los usuarios, en fin. Si miento que me caiga un rayo. Sigo aquí.

Eso significa que todo el mundo tiene que tener su propio carro para poder llegar a su sitio de trabajo o a hacer las compras o a hacer lo que le de la gana.

Es una advertencia como ciudadano o ciudadana, preocupado o preocupada (hay que ser inclusivo siempre, aunque sea una pérdida de espacio en la página digital): Gobernador cambie el modelo otra vez porque es cierto cuando estaban los funcionarios de la gobernación, del Movimiento Venezuela, los UBCH, los milicianos, los amigos colectivos del gobierno y los malandros (no es que todos son los mismos, no), cobraban pero dejaban cargar y los maltratos eran relativos.

Ahora hay maltratos, abusos, atropellos y no hay gasolina, después de estar 16 horas haciendo una cola.

Tomen la decisión de poner el precio de la gasolina en dólares, en rupias, en petros, en chapitas de refresco, en lo que quieran pero saquen la violencia y los maltratos de las estaciones de servicio porque eso es un detonante del combustible. Ah y tengan gasolina.