Gracias a Sidor y a los sindicalistas mi hermano no celebra su cumpleaños

0
467

Carmen Carrillo

Hoy mi hermano Ernesto José Carrillo Agreda cumpliría 51 años pero gracias a la gerencia de Sidor y a su dirigencia sindical murió un domingo, 26 de enero de 2020, a las 8 y 35 minutos de la mañana.

Cayó desde la estructura superior de planta de Pellas, área donde él ocupaba el cargo de supervisor.

Hasta este día la empresa no ha podido concluir qué fue lo que ocurrió allí y porque mi hermano un ser humano excelente, buen padre, esforzado trabajador, que amaba a Sidor como si fuera de él, perdió la vida.

Todos sabemos. Claro que sí pero en Insapsel no han podido concluir el informe. El reporte. Quien lo elabora amanece con el panorama claro un día y al siguiente no consigue las claves del accidente.

Por ejemplo, no puede explicarse porque el personal de higiene y seguridad industrial no estaba ese domingo allí verificando que todos los trabajadores y, eso incluía a mi hermano tuviera su línea de vida, debidamente colocada. Pero ese investigador no hace mucho hincapié sobre ese detalle.

Tampoco puede explicarse porque la ambulancia no estaba en el lateral del edificio donde se realizaban los trabajos de mantenimiento; tampoco porque el cuerpo de mi hermano, aun vivo fue movido de donde cayó hacia otro sector, pero nadie pudo llevarlo aunque fuera en un vehículo particular al centro de salud más cercano.

En fin, todos estaban más preocupados por no verse involucrados en el accidente que le costó la vida a un padre de familia, otro más que muere en Sidor, por cierto, que en tratar de salvar una vida.

La dirigencia sindical, esa que debería estar presa toda sin excepción, quiso usar la muerte de mi hermano para tratar de ganar centimetraje en los medios; la oposición quiso dar a entender que por falta de seguridad industrial había ocurrido ese accidente, debido a que no había una empresa privada supervisando esos trabajos y el gobierno, bueno, el gobierno por lo menos le puso a la orden un vehículo con un coronel a mi otro hermano, también sidorista, quien tuvo que hacer las diligencias en el Cicpc.

Allí redactaron un reporte de muerte de una forma que es poco comprensible, porque fue un accidente pero el reporte fue escrito como si hubiera sido un asesinato. A lo mejor lo fue y el pesquisa estaba siendo solidario con nosotros y no nos dimos cuenta.

Al final el problema del país no es que Nicolás Maduro debe irse para llegue Juan Guaidó y compañía. Al final es que nadie hace bien su trabajo. Nadie. Si fuéramos parte de un hormiguero, ya este no existiría porque cada hormiga olvidó su labor.

Los sindicalistas se han convertido en unos extorsionadores. Los trabajadores son sus víctimas. Las empresas son cajas vacías donde el propietario invierte medio y quiere obtener mil por ciento de ganancia.

El gobierno sólo sabe de ideología pero no de brindar un servicio de suministro eléctrico o de agua de manera eficiente y cuando lo hace quiere hacer una fiesta como si eso fuera muy difícil, cosa que uno empieza a pensar que debe ser así porque nada justifica que un funcionario público salga a celebrar que ordenó que cortaran el monte o recogieran la basura.

La oposición no quiere llegar al gobierno por la vía de los votos sino por la vía de la violencia y al final, la gente, los ciudadanos, somos víctimas de todos.

Como mis tres sobrinos, que son las víctimas de la gerencia de Sidor y de los sindicalistas que por no hacer bien su trabajo, causaron la muerte de un ser humano.

Lo único que me da algo de alegría hermano, si es que eso se puede, en medio de la tristeza de saber que eso se pudo haber evitado, es que estás con tú mamá y tú papá y que vuelves a ser el niño feliz, el portugués como te decíamos tus hermanos, que se graduó con honores en La Salle, que se graduó de ingeniero mecánico en la Unexpo y que amaba a sus hijos. A pesar de todo hermano, Feliz cumpleaños.

 

 

Suscribete a nuestras redes Instagram y Facebook.