La Grúa bajo el “imperio” de colectivos que “patrullan” las calles armados con R15

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Los vecinos del sector La Grúa, uno de los  más antiguos de Ciudad Guayana, viven una pesadilla.

Son víctimas de colectivos o paramilitares como ellos los llaman y tienen que cumplir horario para salvaguardar sus pertenencias.

Así los delincuentes actúan entre las 6 y las 10 de la mañana, entre las 2 de la tarde y las 8 de la noche y hasta las 10 de la noche, todos los días.

Los padres envían a los hijos a la  escuela en grupos para que no los asalten aunque ni eso los salva porque los sujetos “patrullan” las calles portando pistolas y R-15.

Los sectores donde los colectivos estos se “pasean” son Las Palmitas, La Esperanza, El Manguito. Todos en La Grúa.

Y es que parece que el negocio de “prestar custodia” a comerciantes, a unidades del transporte público y en las minas, se ha venido abajo por lo que estos señores colectivos para sobrevivir han diversificado los “negocios”.

Ahora vacunan al ciudadano en las calles de su barrio, en las puertas de su casa. Y las víctimas van desde niños hasta ancianos. Nadie se salva.

El sector La Grúa  está en las cercanías del mercado municipal de San Félix. Bueno, vamos a ser precisos en el asqueroso mercado municipal.

Y es que los guayaneses hemos tenido muy mala suerte. Hasta ahora no ha llegado el primer alcalde con patrones estéticos donde el vecino, el ciudadano, el usuario se sienta respetado y por eso los mercados municipales en líneas generales dan asco.

En ese ambiente de suciedad actúan los colectivos. Los de La Grúa serían dirigidos por un ciudadano de apellido tristemente célebre. Julio San Clemente, hermano del famoso Capitán, muerto el año pasado en un enfrentamiento con el Sebin en el sector El Guapo, estado Miranda.

A Julio lo llaman “cara e loco.” También le dicen Juan. Este sujeto y su banda se roban vehículos, equipos electrodomésticos, viviendas, teléfonos celulares, a los habitantes del sector.

No perdonan nada. Ni a nadie. Por eso los vecinos piden a gritos la actuación de los miembros del Faes, del Sebin, del Dgcim, del Conas, del Sipeb a fin de que estos malandros sean capturados y trasladados a la cárcel.

Los vecinos del sector no quieren que vayan los funcionarios de la policía municipal porque las veces que van no consiguen nada ni a nadie ni recuperan nada por lo que ya empiezan a pensar que estos delincuentes cuentan con padrinos de alto nivel en la alcaldía del municipio Caroní.

Es casi una súplica que le hacen al presidente Nicolás Maduro, a propósito de su visita a Ciudad Guayana por el acto en el Parque La Llovizna.

“Queremos que los atrapen. Estamos cansados de pagar vacunas para pasar por las calles de nuestras casas. Prácticamente estamos secuestrados por estos delincuentes que no nos dejan dormir en paz”, afirma una vecina quien por supuesto pide el anonimato para no ser “vacunada” más veces de las que ya lo es.